Micah P. Hinson - The Baby & The Satellite (2005)


...con veintitantos años el muy jodido consigue transmitir lo que un viejo curtido en mil y una batallas, sin golpes de efecto ni artimañas, con su guitarra, unos cuantos acordes y arreglos más bien austeros, y donde su voz es el mejor instrumento en unas canciones que se arrastran entre melancólicas, tristes y extrañamente reconfortantes...

Es difícil otorgarle la misma autenticidad que a grandes fuerzas de la naturaleza como Johnny Cash, y más si atendemos a su fecha de nacimiento en el carné, aunque la música está ahí y con veintitantos años el muy jodido consigue transmitir lo que un viejo curtido en mil y una batallas, sin golpes de efecto ni artimañas, con su guitarra, unos cuantos acordes y arreglos más bien austeros, y donde su voz es el mejor instrumento en unas canciones que se arrastran entre melancólicas, tristes y extrañamente reconfortantes.

Micah es un songwritter prematuro que ya sabe que es estar a las puertas del infierno, cumple todos los clichés, drogas, cárcel, infancia difícil, internado psiquiátrico, joven problemático...etc suele dársele demasiado peso a estas experiencias, y puede que justificando su juventud, pero no es necesario, si pasamos de la prensa amarilla su música es suficiente crónica de su experiencia vital. Y lo transmite perfectamente, es esa facultad para cantar para sí mismo cuando afronta mil y una penas, como si nadie mirara, otorgando al oyente una primera fila en cada historia.

Por supuesto, tampoco hay que perder el norte como leí en su día en diversas publicaciones que le otorgaban sin pestañear el título de "nuevo" Cash, Cohen, Dylan... una obsesión periodística de la que hay que hacer caso omiso para no llevarse decepciones, él mismo bromea sobre estas consideraciones, es obvio que no sería quien es sin esas influencias, no lo esconde y bebe de ellos, también los regurgita como pocos, pero como todo el mundo todos los lunes vuelve a su curro en el videoclub donde trabaja, tiene los pies en la tierra.

Hoy me he decidio a traerme a la route el que tal vez es mis disco favorito de Hinson. Se trata de The Baby & the Satellite, un disco que editó después del muy bien recibido "...and the Gospel of Progress". Hinson regrabó para la ocasión la primera demo que hizo en el 2000 y el resultado es este, puede que no sea un buen disco por el que empezar si no conoces a Micah P. Hinson, o puede que sí, eso si no os importa su condición de EP y por tanto de obra menor, que además suena destartalado, también sincero y visceral. Ocho canciones con una novena pista de las llamadas "fantasma" después de 30 minutos de silencio que reproduce la grabación original tal y como las volcó en la cinta cuando nadie le conocía, sin trampa ni cartón.

A Micah le va el menos es más, cosa que comprobé en directo acompañado tan sólo de su guitarra, cervezas y una batería. Ahora ya hace mucho del éxito, de la calenturienta novedad y de las portadas en el indie-mainstream, también de sus visitas incluidas a los festivales veraniegos. Al final queda la música que por cierto sigo escuchando pese a la rapidez de la rueda, y a mí modo de ver sus canciones son la mejor prueba para constatar que fuera de booms de nuevo folk y de alt.country de cartón-piedra, Micah tiene uno de los cancioneros más honestos y sinceros, uno de los que más me gustan de la nueva hornada nacida en este milenio en ésto de los sonidos acústicos y folkies. Su austeridad me parece sublime, las canciones fluyen sin artificio alguno, atrapan la atención. La rítmica The Dream You Left Behind, la melancólica Wasted Away, los ojos del enamorado en la sencilla y romántica For You Eyes, y Day The Volume Won que considero una de sus joyas escondidas, voz, acústica y guitarra son suficientes para dar cuerpo a esta nana para adultos. Utiliza algunos ritmos programaods, algún sinte, pero por lo general el tono es lo-fi, acústico, íntimo, sincero.

Hay discos que sin ser obras maestras de la música pertenecen a ese reducido número de discos que nos definen y que parece que siempre estuvieron allí, este para mi es uno de esos discos. The Baby & the Satellite puede que sea una obra menor aunque para mi es muy grande, si no fuera porque las fechas no me cuadran diría que el espíritu de Cash encontró en el cuerpo de este pequeño gran artista otro hogar donde reinventarse por enésima vez. Favorito de la vida.
 
The Dreams You Left Behind

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