Hiss Golden Messenger - Lateness Of Dancers (2014)


Este año pasado ha venido a ser un escaparate excelso de buena música de todos los estilos y de todas las procedencias, también considero que ningún disco ha destacado con diferencia sobre los demás, a todos nos han llegado unos más que otros, pero sobretodo hemos tenido buena materia con la que conectar. Yo he tenido en lo alto To the bone de Lucinda, alguno tenía que estar allí en el plano físico, aunque a efectos reales cualquiera de ellos podría haber ocupado la posición de honor, Chuck Prophet nunca falla y se consolida, ha hecho junto a Reigning Sound uno de mis discos de rock preferidos. A un mismo nivel tengo a Hiss Golden Messenger y su disco Lateness of dancers, que veo como uno de los discos que pasada la fiebre del tiempo formará parte de mis recursos musicales diarios, de eso se debería tratar. 

Al principio dudé e incluso pensé que su anterior Haw, del que no puede dudarse del nivel que atesora, era mucho mejor disco, menos conocido (gracias siempre a Jesús del Cierzo por el descubrimiento) y de escucha menos fácil pero que al final cala hondo y deja una huella profunda. Así que encontrarme con una obra como Lateness of dancers, que se deja querer mejor, me dió de primeras cierta (y falsa) sensación de ligereza en comparación, incluso podría decirse que la mayor cobertura de su nuevo sello Merge haya sido decisiva para su mayor aceptación.

Pero todo esto son pamplinas, el caso es que no son pocos los que han hablado y muy bien de este disco que ha copado muchas de las posiciones altas de las listas anuales que más aprecio, reseñas de Joserra y Nikochan a remarcar. Una apertura hacia sonoriades de más fácil escucha, o si preferís de influencias más fáciles de reconocer, aunque no por ello de menor calado, consigue el difícil equilibrio, donde es imposible no acordarse de Dylan y The Band, y de JJ Cale, tiene el groove de la madera, está hecho para perdurar. 

En su manera tan personal de traerse a la música la imaginaría propia de la literatura de Flannery O'Connor y toda la caterva de literatos del gótico sureño, en este disco más cercano a Eudora Welty de quien coge prestada la frase que da título al disco, adapta de manera magistral y en sus propios términos y experiencias personales la gramática sureña, esa que se mueve en el pequeño instante, en el que se tarda en rezar un salmo, sobre la fina y delgada línea que separa el cielo del infierno.

Pero HGM tienen algo que va más allá del sonido determinado y/o circunstancial de cada disco, y de las reminiscencias literarias a las que siempre se hacen referencia. Me refiero a la esencia que lleva intrínseca en cada verso y en cada palabra cantada, tiene ese plus de la verdad en la voz, llega, y donde es fácil soltar el auténtico, entiéndase de manera literal y no como el adjetivo desvirtualizado y tan manido por el bussiness cuando se pretende vender algo como bueno. Y ahí es donde me atrapa de nuevo como lo hizo con Haw, con canciones hechas para mascullar pensamientos a media luz.

De aquí ya tengo algunas canciones en un pedestal, desde una apertura grandiosa como es Lucia, instrumentación y lírica luminosa, y como me gusta como vocaliza "circumstance", le quita toda la gravedad.  Mahogany Dread tiene trazas de clásica, un canto perfecto al temor de perder lo que se tiene pese a saber que el tiempo puede ser un juez implacable, mi preferida. Me encanta el "hasta los huevos" que trasmite Saturday's Song porque tiene la virtud de restarle nihilismo a lo que podría ser un himno del beber para olvidar y dejarse llevar, muchos maestros del actual alt-country matarían por algo así. La balada Day O Day es simplemente magistral, es como me gusta que suenen los días al levantarme de madrugada, ritmo pausado pero que atrapa. I'm A Raven tiene la maestría del riff de JJ Cale, podría haber sido editada en Trobadour. Trae un halo reflexivo y oscuro que se advierte trascendental en Black Dog Wind, y el mismo groove de la madera que tenían The Band en Southern Grammar, y aquí es cuando suelto eso de que ya nadie hace canciones como ésta.

Ni que decir queda que su mérito tiene su socio Scott Hirsch, como también William Tyler y los hermanos Cook de Megafaun, quienes han sido fundamentales para el sonido de esta obra, eso sí, en ese aspecto supera todo lo hecho por HGM hasta ahora. Lateness Of Dancers no tiene desperdicio alguno, para mí un esencial al que recurriré a partir de ahora, es más, este es uno de los pocos discos de la pasada campaña por los que pondría la mano en el fuego si alguien me pregunta si lo seguiré escuchando dentro de muchos años.

Haceros un favor y visualizad este video de pe a pa, MC Taylor y compañía atesoran mucha grandeza.

Publicar un comentario

2 Comentarios

  1. Tiene un aire de afectación su estilo que llama la atención, la verdad. He pinchado el enlace que has puesto, y se nota que han mamado mucho de The Band. Me gusta, Chals. Un abrazo, compañero. Por cierto, ¿te gusta AC/DC? Te invito a que me des tu opinión sobre ellos en mi último post si quieres, por supuesto. Un abrazo y mis mejores deseos para ti.

    ResponderEliminar
  2. Para mi ya POM, de hecho me arrepiento de no haberlo puesto el 1, lo puse el 3 en el Exile pero es el 1, es increible.Lo curioso es que esa interpretación en directo con Letterman, que me parece el vídeo mejor del año, gana con creces a la toma del disco. Conclusión: mejor grupo de los últimos 3 años.Nuestro rollo! Forever Lateness!

    ResponderEliminar