George Harrison - Brainwashed (2002)

"...estas canciones muestran a un Harrison inspirado, el que cabría esperar de un artista de su talla"

George Harrison y su disco póstumo Brainwashed, un gran disco para la escucha y disfrute que ciertamente pasó en su momento de puntillas, y ya de paso me marco un homenaje a uno de los músicos que ha marcado la música del s.XX junto a sus compañeros Fab-four, añadamos Everything Must Pass.
Podría decirse que George Harrison no ha sido un artista prolífico, su carrera en solitario ha sido más bien irregular, siempre que ha podido se ha zafado del mundo de la farándula. Pero decir que Harrison es mi beatle favorito no sería del todo cierto, pero si es verdad que siempre me ha despertado una gran simpatía, lo considero el musico más coherente y humano, es una apreciación muy personal, siempre me transmitió su buen rollo, que luego fuera un tipo esquivo es algo que pertenece a su intimidad.

Le dejaron poco espacio en el grupo y lo supo llevar con entereza y agradecimiento, supo cual era su sitio y lo aceptó. En solitario demostró su verdadera grandeza en discos históricos, y no tiene más LP's reconocidos, más que por falta de talento que tenía a raudales, por su manera de desentenderse de la industria discográfica.


Harrison llevaba fuera del negocio mucho tiempo, casi desde finales de los años 80, década en la que cosechó algún que otro disco considerado fallido por los entendidos. A la altura de las sesiones para Brainwashed estaba retirado y componiendo canciones a su ritmo, sin presiones discográficas y sin ningún afán de relevancia.

Entonces se le diagnosticó un cáncer a finales de los 90, y decide ponerse manos a la obra, no sé si motivado por aprovechar el "posible" poco tiempo al máximo, recopiló algunas canciones que tenía en la reserva, algunas grabadas ya como Any Road de los años de Cloud Nine, y Run So Far recuperada de las sesiones del Journeyman de Clapton, mayormente muchas nuevas. En 2001 la enfermedad pudo con él. Sus dos apoyos en la grabación, Jeff Lynne y su hijo Dhani, ya tenían para entonces las directrices de George Harrison para terminarlo tal y como diseñó. Y pese a que Harrison quería un disco que sonase austero con un sonido casi de demo, a Lynne se le fue un poco la mano, no lo puede evitar, Lynne ve unas teclas y se le va la mano, pero la verdad es que no importa demasiado visto el resultado. En nómina Sam Brown, Jon Lord y Jools Holland, por nombrar algún conocido más.


No sé si puede considerarse éste uno de sus mejores discos, el tiempo dará la perspectiva necesaria, lo que si tengo claro es que está por encima de la media, estas canciones muestran a un Harrison inspirado, el que cabría esperar de un artista de su talla, con los tics propios de las producciones de Lynne, esos coros y arreglos, a veces esos ritmos marcados que rozan casi la caja de ritmos, el tratamiento de las guitarras, con el característico estilo de Harrison, además un disco que refleja muy bien su misma idiosincrasia, su manera de ser, ese halo de esperanza y positivismo sobrevolando cada uno de los temas hasta en las tristes baladas de amor que tan emotivas y sinceras suelen salirle. 

Pese a los excesos de Lynne, canciones como Never Get Over You conservan el encanto del Harrison de Everything Must Pass, otra de mis preferidas es Between the Devil and the Deep Blue Sea original de Cab Calloway (a repasar la versión de Ella Fritzgerald) donde armado con un ukelele recuerda a los beatles cuando se ponían en plan swing, una joya de canción. No falta su particular mística a contraponer a las convenciones occidentales P2 Vatican Blues (Last Saturday Night), y su mensaje cabal, naturista y vital Pisces Fish, Harrison como yo es un Piscis, una de mis preferidas, Looking for my life es una de esas canciones con el espíritu de quien sabe que se acerca su hora y echa la vista atrás sin acritud y una mirada positiva, no podía faltar su hachazo contra del capitalismo Brainwahsed. El track nº 7 (su número) siempre se reservó para su canción preferida en todos sus discos, en este caso Dhani, su hijo puso Stuck Inside a Cloud, simplemente pone los pelos de punta y con el tiempo esta cadencia tan beatle y tan Harrison emociona simplemente porque además de genial en su musicalidad recoge algunas de sus últimas reflexiones, sabedor de su final. En definitiva un buen epitafio para un artista muy querido.

Valía la pena reivindicarle aprovechando uno de los discos que más ha ido ganando con el tiempo entre mis favoritos de la saga beatle, en su día obtuvo un éxito más bien discreto, siempre comparado con su obra magna en solitario, aunque hoy por hoy puedo decir que es uno de mis preferidos, el Harrison de este disco habla de tú a tú al oyente mostrando sus inquietudes al final del trayecto con una mirada positiva y valiente. Brainwashed merece buena atención, es un gran disco. 



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4 Comentarios

  1. Escuché mucho este disco cuando salió por aquello de la resaca post-mortem del bueno de George. Sigue la linea habitual de otros discos suyos (sobre todo Cloud Nine) y es agradable escucharlo.

    De todos modos no soy muy fan del Harrison en solitario. Una carrera muy poco relevante en comparacion casi con cualquiera de los de su generacion (no digamos con Macca). Tampoco All Things Must Pass me parece tan redondo como a mucha gente....

    Creo que llegó un momento que la música le dejó de interesar. No obstante, este Brainwashed póstumo pasa por ser uno de sus trabajos mas interesantes junto a Living In Material World y Cloud Nine.

    Un abrazo

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    1. De acuerdo contigo en que su carrera es poco relevante, claro, con respecto a los beatles y sus compañeros en solitario puede ser, cosa que no me preocupa Mansion, puede decirse que cuando acertaba era digno de equiparar a la mayoría de clásicos. Además de una gran estima, me gusta mucho su música y la filosofía que transmite en sus canciones, pero te entiendo, suele pasar. Saludos

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    2. Pues el arte es arte y ..., pues eso, que transmite o no, te llega al corazón o no te llega. A mí Harrison me llega, me emociona, me inspira y me llena por completo como ninguno de sus antiguos compañeros. John tubo creaciones geniales, pero contadas con los dedos de una mano, pues su producción fue escasa y él si se cansó de componer. El Paul postbeatle no me gusta en absoluto y está sobrevalorado en gran medida. Su estilo no me dice nada y sus primeros discos estaban ayunos de inspiración. El de mayor talento, sin duda, para mí fue George. Otra cosa es que toda su vida le importaron un cuerno las modas y el protagonismo. Siempre dispuesto a colaborar con otros como eminencia gris, tenía razón Ringo cuando decía que él componía una canción mediocre, llamaba a George para que le hiciera un arreglo de guitarra, y salía de ahí una obra maestra. En cada uno de sus discos en solitario hay, al menos 1 o 2 piezas geniales, y a veces el disco completo no tiene desperdicio. Sus letras suelen ser muy, muy buenas y su personalidad y sensibilidad con la guitarra, únicas. Es inconfundible. Un músico extraordinario, en definitiva. Oyendo Just for Today o Your Love Is For Ever, me emociono siempre. ¿Cabe mayor inspiración? ¡Cómo suena su Rocky!
      Siempre fue mi Beatle favorito. Me ganó desde que escuché, ya con uso de razón, su solo de Till there was you. Genio.

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    3. Gracias tironito por tu pasional aporte, me encanta tu comentario que añadiría a la reseña para apuntalar tal amor por su música, opino como tú, aunque Lennon siempre fue mi beatle favorito, posiblemente por su repercusión más mediática, con los años harrison ha ido ganando más peso, y ahí le has dado, sus letras son bastnte mejores que las de McCartney, también es mucho menos meloso y cuando te gana y te habla cualquier razonamiento cabal queda atrás. Saludos

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