Por Amor a la Música: The London Howlin' Wolf Sessions (1971)

Esta semana empezamos ronda, y el bar preferido de esta Route, The Tiki Bar, va de turno con la consigna: "discos donde participen muchos invitados ilustres" esta semana con algún beatle en sus filas . Hay que recalcar que el disco elegido por Tsi es una auténtica maravilla que desconocía, no os perdáis a Doris Troy with George Harrison & Friends, delicatessen soul-rock

El único disco que tengo escuchado al detalle con invitados ilustres y un beatle entre sus filas son estas sesiones que tuvieron lugar en Londres bajo el título "The London Howlin' Wolf Sessions", el beatle que aparece en este disco es nada más y nada menos que nuestro querido e ilustre Ringo Starr.

A veces ya notas mientras sostienes en tus manos una obra, que estás a punto de adquirir un artefacto sonoro sin precedentes, la última vez que noté esta fuerza fué con este disco del 1971. De acuerdo, no es la obra más significativa de Chester Burnett... pero señores esta grabación te hace revivir el momento como si nos encontráramos entre la multitud de admirados y groupies que se dieron cita en el estudio de grabación.

Cuando Howlin 'Wolf cruzó el Atlántico a principios de 1970 para estas sesiones para la Chess, el blues gozaba en Inglaterra de un aura de autenticidad, que ya no tenía perdido en su país de origen. Así que la Chess envió a Howling Wolf a Londres para cerrar el círculo y de paso alimentarse de toda aquella nueva generación que sentía un gran respeto y admiración por los viejos bluesman. 

Podría decirse que esta sesión histórica fue posible gracias a la determinación del productor Norman Dayron, quien se empeñó en que éste disco fuera posible, y también gracias la admiración que Eric Clapton, Bill Wyman, Charlie Watts, el sexto stone Ian Stewart, Jeff Carp, y Steve Winwood, tenían por Howlin' Wolf, tanto The Yardbirds como los Rolling Stones habían versioneado alguna canción de Wolf. Y pese al evidente deterioro físico que empezaba a padecer Wolf, éste cruzó el charco con sesenta años y con su inseparable socio Hubert Sumlin, excéptico y con muchas dudas respecto a si todos esos blanquitos ingleses sabrían tocar blues de verdad. Entonces el término "super grupo" aún no había sido utilizado nunca, al menos en el blues. Aquel encuentro fue una especie de exploración multi-generacional.

La grabación de éste álbum tiene anécdotas por doquier. El primer día de grabación fué un desastre, ni Charlie Watts, ni Bill Wyman aparecieron por allí, además se armó un gran revuelo en los estudios con la presencia de Mick Jagger, algunos Beatles y las groupies de turno pululando alrededor de sus admirados rockstars. 


Dayron ante tanto desorden sólo pudo pedir si había algun músico en la sala para poder empezar, y ansiosos por participar aparecieron Ringo Starr a la bateria y Klaus Voorman al bajo. Pero Ringo Starr no tenía el permiso de su discográfica así que ocultó su participación bajo el pseudónimo de Ritchie en "I Ain't Supersticious" tema que grabaron el primer día de las sesiones y que no aparecería hasta la muy recomendable edición Deluxe del 2003. El segundo día de grabación ya con Watts y Wyman en la sección rítmica empezaron las sesiones según lo acordado, ese primer día quedaron para la posteridad "Rockin' Daddy", "Poor Boy", y "Wang Dang Doodle".

" - estos blancos no la saben meter"
Mi anécdota favorita es la que protagonizan el propio Wolf y el zorro de Eric Clapton, que jugando al despiste le acercó la guitarra a Wolf, una vieja Sears Silvertone y le pide por favor que les enseñe como tocar la canción y como pillar el feeling, Wolf accedió a regañadientes, cogió la guitarra y comenzó a tocar estilo slide. Parece una tontería, pero con esta acción Clapton rompió el hielo que impedía una mejor fluidez creativa por el gran respeto que sentían los invitados por el estatus de leyenda de Wolf. Podéis escucharlo vosotros mismos, hay una pequeña pausa entre el falso comienzo y la versión definitiva:


Otro tema en el que Wolf no acaba de tener claro que el batería va por buen camino, haciéndole repetir su parte:


Aunque en los últimos años se ha convertido en costumbre obligada de las discográficas la reedición de las obras más significativas de sus artistas, muchas de las veces estas reediciones esconden bajo una magnífica maquetación casi el mismo contenido que las obras originales, se añaden unas demos, unas fotos, y arreando. Es de agradecer, si la obra en cuestión está ya fuera de circulación, otras veces dichas reediciones no tienen ningún sentido. En una reseña de Jaime Gonzalo, el pope rutero, da cuenta de ello con Raw Power, y nos avisa diciendo: "... nos hallamos ante una nueva forma de vender lo mismo de siempre", da en el clavo.

Pero entre tanta paja hay que reconocer que en ocasiones ciertas Deluxe Editions descubren el proceso de grabación en el estudio y el ambiente que se respira en él, puedes casi palpar la creatividad pululando por el ambiente, en ese sentido la reedición del año 2003 de estas sesiones justifica en gran medida su salida al mercado. Además de todos los temas remasterizados y un segundo Cd con los descartes de aquellas sesiones, hay que destacar un libreto escrito por Bill Dahl donde se explica minuciosamente todo los pormenores del proceso y la grabación, una historia sin desperdicio con algunas anécdotas muy buenas. Pero sobretodo, estas sesiones dejaron para la posteridad la relectura de clásicos del blues a cargo de alguno de los figurines de la British Invasion junto a uno de sus ídolos más queridos, no os lo perdáis.

Comentarios

  1. Bravo amigo Chals!Este disco le tengo desde mi tierna juventud!Lo machacaba de tanto escucharlo.Has escrito una reseña a la altura de semejante reunion! Y es que a Ringo Starr siempre le ha gustado los saraos!! siempre estaba en ellos.
    A+

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  2. Compruebo que Ringo se está haciendo un hueco importante en el "Por Amor a la Música" de esta semana, je,je,je. Desconocía estas 'sesiones londinenses de Howlin' Wolf' y con anécdotas como las que describes has picado de la leche mi curiosidad (también mi afán melómano). Con tanto grande no sé como pudieron ponerse de acuerdo, eriza los pelos ver a Clapton, Starkey, Wyman, Watts y Wolf improvisando.

    Inmejorable post Chals, muy descriptivo de lo que allí pasó y con dos cojonudos párrafos finales reivindicando, como debe ser.

    Gracias por el descubrimiento.

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  3. Estupendo, es uno de los primeros vinilos que le calcé a mi viejo tocadiscos; no tengo la versión en CD aunque conozco los temas extras que le acompañaron. Por cierto que en mi blog le dediqué un homenaje hace poco. saludos
    http://sinaliento2.blogspot.com.es/2012/12/howlin-wolf-london-sessions-o-de-como.html

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  4. Recuerdo perfectamente el post de AntonioR, este disco tiene solera como solera tiene el texto que te has marcado. Abraçada.

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  5. Repiten aventura transatlántica B. B. King, ese mismo año y Muddy Waters un año después, también con ilustres invitados. Aunque creo que este es el mejor de los tres discos. ¿no?

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  6. Que personaje tan mítico es Howlin' Wolf. Cuando gente de esa talla te admira tanto, los que venimos depués tenemos que seguir ejemplo.

    Este tipo de sesiones tan auténticas me fascinan, es, como bien dices, como si estuviéramos ahí sentados, mirando a Howlin' Wolf con la boca abierta mientras le dice al batería que no, que no es así xD

    Magnífico post Chals

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