Sohn - Rennen (4AD, 2017)

febrero 15, 2017 1 Comentario

Vaya!. En teoría éste no es un disco para la Route, vaya que no. ¿Donde están las guitarras?. Pero oidme, de un tiempo a esta parte me la suda todo bastante, prefiero guiarme por mi instinto y por mis gustos que por lo que se supone que debería gustarme y más allá de cualquier etiqueta posible. ¿Recordáis el Violator de Depeche Mode? un disco que por cierto adoro, Kid A de Radiohead es otro donde las capas sintéticas dominan, otro gran disco. Quien puede hoy por hoy contradecir su calidad. Oigan, la calidad es calidad y cuando existe en la música hay que respetarla, aquí hay sin ningún ánimo de compararlo con esas dos obras maestras. Al menos a mi este disco me ha hecho "click", mañana si queréis hablamos de banjos, mandolinas y dobros, pero hoy hablo del inglés Sohn y de su nuevo disco Rennen.

Bien es cierto que Tremors fue muy bien recibido, un gran disco donde la atracción que suele provocar su música se expandía hasta cotas realmente admirables. ¿Pero que es el arte sino una continua búsqueda? lo tenía fácil para repetir fórmula y quedarse con la seguridad de un público conquistado, pero para mi Rennen es mucho mejor, canciones hiladas con mucho gusto musical que sustentan un discurso sólido, y vale que pierde ese "gancho" pero también es cierto que gana en madurez, es el "difícil segundo disco" que se salda con victoria en favor de la música, en aportar un plus a un género normalmente avocado a la textura y al diseño más que a un discurso que busque profundidad. Rennen es más sombrío y menos pop, ahí está la clave de mi admiración hacia él en estas latitudes sonoras, su discurso huye de obviedades y se adentra en terrenos donde la "canción protesta" hace acto de presencia, y 'joer'!, la combinación bien vale esta reseña.

Sus colaboraciones me la traen bastante floja pese a que puedan ser una buena carta de presentación (depende en que ámbitos... todo sea dicho). Conrad nos habla del cambio climático, la paranoia conspiratoria en la que andamos metidos hace su acto de presencia en Dead Wrong, el anhelo de un cambio real en Primary, un pesimismo consumado en la inquietante Falling, que con la que está cayendo no hay para menos, la conciencia de un "estado del bienestar" fallido en Proof, algo de esperanza en Still Waters. Rennen es simplemente fantástica por su intensidad a la par que por su minimalismo sonoro. Harbour se introduce únicamente con la voz a capela de Sohn para ir poco a poco introduciendo texturas sintéticas envolventes para acabar sucumbiendo sin remisión hacia un ritmo sincopado. En Hard Liquor decidme si más allá de sus texturas no escucháis un espiritual de cajón, y ojo porque ahí reside gran parte de la magia de este disco puesto que a poco que te adentres en él podrás apreciar que realmente y fuera de texturas envolventes este es un gran disco de espirituales, gospel y blues donde el adjetivo calidad no va reñido con la etiqueta electrónica, y eso es mucho al menos para mi.

Si el arte o mejor dicho en este caso, si la música trata de algo, creo que va de poder explicar y hacernos sentir aquellos estados de ánimo y emociones que de una manera convencional no podrían llegar a explicarse, si además pertenecen a su tiempo y reflejan las vicisitudes que nos rodéan desde una perspectiva crítica, pués chapeau, desde luego ahí tenemos a Rennen aunque lo más probable es que no obtenga la repercusión mediática de su primer disco. De lo que estoy completamente seguro es de que estamos ante las mejores canciones de esta joven promesa de la música electrónica, el tiempo dirá. Lo dicho, enfundaros los cascos y disfrutad, aunque también os digo que si algún día me pilláis absorto bailando en un after-hour (cosa hoy por hoy no descartable) señores, será con esta banda sonora. Muy buen disco.


Candi Staton - s/t (Honest Jon's Records, 2003).

febrero 07, 2017 1 Comentario

Hace mucho tiempo que tenía ganas de dejar constancia de mi estima por esta joya, un disco que tengo en lo más alto y que adoro a más no poder. Quizás la protagonista no tenga un nombre suficientemente recordado, aunque espero que algún día llegue su hora para el homenaje y que no sea demasiado tarde, pués a Candi Staton se la conoce mayormente  por Young Hearts Run Free que en su momento triunfó en las pistas de baile, no voy a echar pestes sobre ese momento de la música afroamericana y su relación con las discotecas, sus parabienes tendrá, pero no es ese el motivo de este post ni del merecido homenaje. El motivo son los séis años previos que pasó Staton en Muscle Shoals grabando en los Fame Studios a las órdenes de Rick Hall y contenidos en este cd-tesoro del soul, periodo que constituyen mi devoción hacia ella y que debería ser suficiente para que la cantante de Alabama conste en el Olimpo del Soul como una de sus damas más importantes.

Por supuesto que a nadie voy a negar que Aretha es y será la reina, y que aunque no fue la primera, gracias a ella Muscle Shoals apareció en el mapa junto a los Fame Studios, lugar donde se popularizó la fórmula mágica de Rick Hall con sus manías, aciertos y errores, en definitiva un sonido característico, orgánico y visceral, directo y sin rodeos, tan sureño y tan bañado por el Tennessee, una combinación que completada con la canción apropiada y la vocalista perfecta podía hacerte tocar el cielo. Pero si hablamos en las lindes propias del soul sureño y su sonido característico, no se puede dejar pasar por alto a la gran Candi Staton pues tenía la virtud de las grandes y el mismo talento para meterse en la canción en tres, dos, uno, sin mediar más excusa que la propia experiencia vivida. Y no sólo como intérprete, incluso como compositora hizo buenas canciones, cosa que la acerca más a Aretha y a mi entender la podría haber proyectado incluso más lejos que Etta James (que ojo! la sesiones del Tell Mama al completo son otra de las grandes joyas obra maestra de Muscle Shoals que pasarán por aquí, off course). La voz de Candi logra conmover con su equilibrio perfecto entre las baladas de sentimiento blues y el r'n'b enérgico, y cuando aparece el groove funky y pantanoso te invita a dejar ir tus pies con efusividad laica pero con portentoso espíritu gospel.

Para quien no la conozca, apuntar que empezó a una temprana edad como muchas otras en el coro de la iglesia, acompañó a los más grandes, The Staples Singers, a una jovencísima Aretha, corista de Mahalia Jackson, The Soul Stirrers... antes de los veinte ya sabia que era la vida en la carretera, pero regresó a su Alabama extenuada por la dura vida de las giras y dejó tras de sí una carrera prometedora, en poco tiempo quedó embarazada de la persona menos apropiada, un sacerdote que la apartó definitivamente de su vocación, o mejor dicho, de los focos, porque aunque relegada a madre de familia recluida en su propio hogar, Candi continuó cantando en la iglesia y allá donde le dejaron.

Fue su hermano quien la sacó de las garras de un matrimonio asfixiante, y Clarence Carter quien al verla interpretar gospel en un garito la puso en manos de Rick Hall que andaba buscando una vocalista a la que dirigir. Do Right Woman, Do Right Man fue la canción que eligió Candi Staton para presentarse ante Hall, a lo que este replicó ya que precisamente esa canción la había cantado Aretha ante sus narices y no era una buena opción, así que Candi eligió una de su puño y letra, la fantástica To Hear You Say You're Mine, y a partir de aquí el pacto se selló. De su puño y letra hay otras dos en esta compilación. Aunque es la primera I'm Just A Prisoner (Of Your Good Lovin') la tonada que os va a enganchar a la magia de Candi Staton. La versión del Do Your Duty de Del Shannon es simplemente exquisita, aunque uno de los momentos más intensos y bellos de esta colección es Another Man's Woman, Another Woman's Man, uno de esos momentos en los que ponerla a lado de Aretha no debería provocar ninguna extrañeza en quien esté leyendo estas líneas, deep deep soul, maestría y sentimiento, esto es soul de muchos kilates, favoritísima. Pero ojo, momentos deliciosos hay muchos en este disco, Too Hurt To Cry no es muy conocida por desgracia para el mundo, delicatessen, un piano que plantea el motivo y unos arreglos dosificados en su justa medida. You Don't Love Me No More continúa hurgando en la llaga del desamor con un resultado estremecedor y una interpretación sublime. tenemos aquí también una de tantas versiones que se han hecho del popular In The Ghetto, aunque pocas veces como en esta ocasión uno puede trazar mentalmente ese lazo que unía a Elvis Presley a Muscle Shoals. Un total de 26 canciones, casi nada, nada de relleno, todo ambrosía.

La dulce Candi Staton cristalizó en estas canciones muchos años de pasión por la música que resistieron a la fuerte represión de sus relaciones y circunstancias, ser mujer afroamericana en el sur no era plato de buen gusto, quizás ese sentimiento de represión, ese fuego que ardía dentro de su pecho, como tantas otras coristas de gospel, se manifestó desbocado y visceral una vez la puerta de la iglesia quedó a sus espaldas y se abrió la puerta de Muscle Shoals. En Candi está el sur con todo el peso de la palabra, sonido destilado de la tierra, country, blues, gospel... Cuando escucho estas canciones no puedo más que afirmar que además de la valía, las circunstancias son verdaderamente importantes cuando se trata de que una artista llegue a lo más alto, puesto que estas canciones deberían de haberla aupado sin lugar a dudas a lo más alto del Soul más allá de su megaéxito posterior, cuando consiguió un buen contrato discográfico que se la llevó ante la mirada estupefacta de Rick Hall, hacia la costa donde la música Disco la abdujo como a muchas otras de sus generación.

Por mi que no quede, que en ésto de las reivindicaciones de artistas poco conocidos/valorados en ocasiones juega un papel primordial según que reediciones o compilaciones de material perdido, algo que en el caso que me ocupa ha sido primordial para el conocimiento de esta artista gracias a esta edición sin título que Honest Jon's Records tuvo a bien lanzar hace más de una década, en una de las galletas que más valoro en cuanto a Soul Sureño se refiere. Vale, ahora ya tenemos el Evidence de Kent (próximo objetivo), pero eso es otra historia. Lo dicho, una joya.

Por favor, no tardéis demasiado y dadle al play...


"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie