Richard Thompson - Still (2015)

septiembre 28, 2015 4 Comentarios

...si, Richard Thompson todavía al pie del cañón.

Entrar a defender que Richard Thompson es uno de los artistas más influyentes de la música popular contemporánea no debería ser necesario. Tampoco debería serlo afirmar sin que tiemble el pulso que debería situarse junto a los veteranos que siempre cosechan las mayores alabanzas, atendiendo claro está a los hechos, o sea, discos de una calidad tremenda que se extienden sin descanso ni parones durante cuarenta años y con muy buena nota, no sólo por Fairport Convention y los firmados junto a Linda Thompson, además por la calidad demostrada a lo largo de las últimas dos décadas con títulos de una belleza tan incontestable como poco reconocida, cogeros desde su anterior "Electric" y así hacia atrás, "Dream Attic", "Sweet Warrior", "Front Parlour Ballads", y hasta el imprescindible "Rumor & Sigh"...

Así que este no podría ser un título más apropiado, Still, pues no se trata ni de un regreso, ni de una vuelta a su sonido clásico, ni de un volver a empezar, y ni tan siquiera la intervención de Jeff Tweedy arroja ninguna gran novedad más allá de lo anecdótico del asunto y de dejar que las canciones fluyan de la manera más natural sin que la producción se note ni sea protagonista, algo que a priori no tiene mucho mérito pero que ojo, bien a gusto me quedaría aplicando su brocha en otros artistas, digamos de New Jersey por ejemplo. 

Richard Thompson además de uno de los grandes guitarristas de la historia de la música y el mejor en el difícil arte de hacerte viajar desde la campiña inglesa hasta los apalaches americanos con sus canciones como único vehículo, es uno de los mejores compositores de canciones en activo. Pero no voy a soltar que este es el mejor disco de los últimos años, ni que es su mejor colección de canciones, si que resulta otro excitante viaje para quienes adoramos al inglés, con sus neuras escapistas y sus contradicciones vitales, con sus crisis internas vestida de humor negro y ese fervor casi místico que sabe aplicar a unos personajes y unas canciones en continua búsqueda existencial.


"She Never Could Resist A Winding Road" es preciosa y la imagino en versión Linda en su etapa de los 70, no es más el retrato de una mujer que se niega a hechar raices que su romántico anhelo escapista presente en su carrera. Su capacidad para crear canciones redondas con mucho encanto y con sabor a campiña inglesa queda patente en los recuerdos pretéritos que relata "Beatnik Walking". El rock de base blues en "Patty Don't You Put Me Down" constata su buena forma a la séis cuerdas, esa eléctrica traza una línea melódica fabulosa con el punto justo de distorsión, en la misma línea más cercana al rock americano podemos encontrar la historia del pirata "Long John Silver" y Richard Thompson a proclamar guitar hero inglés de all the times. Ese swamp tan JJ Cale a la british en "All Buttoned Up" está al alcance de muy pocos, un disfrute. Su vertiente más acústica está principalmente presente en "Josephine" donde da rienda suelta a su cruel sarcasmo para retratar otro de sus personajes fatales satinados de amargura.

Se persona folk de pura cepa en "Pony In The Stable" y se explaya como quien no quiere la cosa con una diálogo entre eléctrica y acústica de auténtica exquisitez. "Where's Your Heart" es triste, sentimiento que en sus manos se convierte en belleza de principio a fin, aquí remite al Thompson de las producciones más refinadas aunque desprovista de su artificio adquiere el halo íntimo del Nick Cave más confesional, digamos que la no-producción de Tweedy favorece estos ambientes solitarios, y en la misma intención años 80 se mueve "Broken Doll", "No Peace, No End" Ees eso que hace tan bien con el british-folk haciéndolo sonar rock'n'roll. Con la extraordinaria habilidad melódica e intensa que tiene Thompson en "Dungeons For Eyes" trata con angustia la repulsión que siente hacia las figuras públicas que juegan a política pero que verdaderamente son auténticos sociópatas sin escrúpulos, una canción muy grande por todo lo que conlleva. Y finalmente juguetea con sus influencias en "Guitar Heroes" consiguiendo que Django Reinhardt y Scotty More se den la mano, cierra así este tracklist que a mí personalmente me parece que no hace desmerecer en absoluto su grandeza habitual.

Hay aquí ecos de todas sus facetas, el british folk y el rock'n'roll, blues pantanoso y los apalaches, el eléctrico y el acústico ... sin grandes cambios ni giros inesperados, otro disco de uno de los grandes después de décadas en esto de hacer buenas canciones. Sí. Richard Thompson aún permanece en la brecha con un disco exquisito.


Escrito originalmente en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Kill The Mainstream. Nuevo video de Mad Robot

septiembre 23, 2015 Comentar

Mad Robot mueven ficha y presentan con su habitual e incendiaria visión el video oficial de Kill The Mainstream


Podríamos argumentar que Mad Robot sacaron el mejor disco de los Pixies de los últimos años y quedarme más ancho que largo, puestos a comparar tienen sus claras influencias, su versión de The Jesus and Mary Chain de su anterior y muy recomendable Blacklisted (2013) también les delata, sobretodo es innegable una gran personalidad que además enlaza directamente con todo aquello que pueda llevar la etiqueta "alternativo" si nos saltamos las últimas dos décadas. Aunque ojo, para quienes no les conozcan, lo que a simple vista puede parecer el segundo disco de un grupo muy prometedor, realmente viene a confirmar la larga trayectoria por parte de su alma matter Mike Grau de los míticos y nunca suficientemente valorados Furious Planet junto a una nueva alineación muy bien engrasada y lista para el directo. (Su - Voz. - Mike Grau - Voz, Guitarras. - Carolina Otero - Guitarras, Voz. - Borja Boscà - Bajo. - Roberto Timón - Batería). Lo suyo son guitarras, estribillos y letras incendiarias. Que suenen las guitarras y que se queme el mainstream en la pira este 5 de Octubre, el día que vuelven con "I Declare War"





Carolina Otero & The Someone Elses - Diastema Girls (2015)

septiembre 22, 2015 6 Comentarios

...un gran paso adelante hacia un power-pop luminoso que no pierde para nada la intensidad habitual de sus guitarras...

Ya tenemos nuevo disco de los valencianos Carolina Otero & The Someone Elses, se titula "Diastema Girls" y es una maravilla desde la primera hasta la última de sus canciones.

Para quien no les conozca, el grupo liderado por Carolina Otero (también en Mad Robot, Lülla) cuenta con Dani Gurrea (guitarra solista), José Montoro (batería) y Nick Simpson (bajo y coros). Su primer disco fue "Give Me Your Shoes" (2011) y con su segundo larga duración llamado "Benidorm" (2013), primero para Malatesta Records, empezaron a abrir su rock alternativo denso hacia sonoridades que dejaban más espacio a medios tiempos, un muy buen disco que empezó a escucharse con la ayuda de Disco Grande y Radio 3, pero sobre todo por unos directos intensos y dignos de ver, doy fe,y ahora ya con "Diastema Girls" este virage se consolida con sobresaliente, consiguen equilibrar esta luminosidad y toque positivo sin perder la dureza de sus guitarras y por supuesto revalidar su título de la mejor y más digna sucesora de PJ Harvey, pero ojo que sin problemas se mete en el bolsillo tanto el rock alternativo años 90 en adelante, efecto Riot Girl incluido, como melodías powerpoperas.

Otro de los detalles que apunta el paso importante hacia adelante del presente disco es un componente lírico trabajado filtrado de su otra gran pasión, pues Carolina Otero además del rock, tiene en su haber cuatro libros de poesía y se nota. Estas letras están trabajadas y son dignas de su atención más allá de la sonoridad que las acompañe, versos que añaden al sonido luminoso cierto toque nostálgico, entre canciones de desencanto y desamor, como otras evocadoras y poéticas. 

foto: Mike Grau

La primera canción y que da título al disco define muy bien este equilibrio, "Diastema Girls" es un pop guitarrero de libro,  hay melodía y hay mucha guitarra, "Bob Dollar" empieza con pop y rompe hacia el rock guitarrero que tan bien dominan.  Capaces también de remitir primeramente al power-pop de los Teenage Fanclub en canciones como "Toxic Bottle Boy" sin perder en ningún momento su personalidad. Y muestran una de sus grandes bazas en "Susan" y "Gathering The Roses" auténticas delicias dulces y evocadoras que ya serían grandes canciones tal cual pero que se transforman en nubes de tormentosa electricidad que las engrandece. Los rocks guitarreros y sin concesiones de principio a fin también están presentes en canciones como "Daphne Calling" y "Grunge Face, Sticky Soul" haciendo crugir las guitarras como pocos. Cierra este disco la magnifica "A New Sun" un rock luminoso que apuntala este tracklist que más que cambiar de dirección añade más matices melódicos y líricos a su repertorio.

Apuntar que han contado con la inestimable ayuda de Paco Loco en la producción y con la colaboración ni más ni menos que de Gary Louris en "Susan". Diastema Girls es un gran paso adelante hacia un power-pop luminoso que no pierde para nada la intensidad habitual de sus guitarras y su personalidad como grupo, este tercer disco debería consolidar la propuesta más allá de la escena local valenciana y proyectarles como una de las mejores bandas actuales de rock alternativo. Desde ya es favorito. 

Ian Dury - New Boots and Panties (1977)

septiembre 19, 2015 Comentar

... Ian Dury creó un universo musical original con una lírica inteligente y abrasiva impregnada del sentimiento de clase obrera de sus orígenes que para nada lastró el discurso esencialmente rebelde que le unía a los grupos jóvenes del momento....
Con el tiempo he entendido que cuando se señala a algún artista como pionero es cuanto menos anecdótico, condición que deberíamos meter como subapartado dentro del capítulo de la mitomanía, uno de mis capítulos más leídos, eso sí, teniendo en cuenta que al final siempre debe quedar patente la grandeza de la música en todas sus dimensiones. Dejo claro de entrada que admiro, respeto y ofrendo con flores a los discos insignia de aquel '77, adoro el "no me toques los cojones" de los Sex Pistols, tanto como ese primer trallazo a cargo de los Clash, pero también tengo claro que la condición "punk" de éstos más que actos individuales de carácter heroico atiende realmente a las circunstancias de toda una generación de jóvenes ingleses que necesitaba como el respirar una nueva digestión y posterior vomitado del rock'n'roll tal y como ya estaba sucediendo al otro lado del charco una década atrás desde que la Velvet abriera la caja de Pandora, pués UK era hasta ese momento territorio yermo en estas lides, así que tarde o temprano uno u otro escupitajo ensuciaría la página del Top Ten para más gloria del rock.

En cambio si hablamos de una evolución en términos británicos y de un disco que en aquel año de 1977 debería haber reinado por su calidad, (añadamos a Graham Parker a la consideración) ojo: en todos los sentidos, música, lírica y con una voz propia, sustituya "propia" por "única" y también vale, incluso reflejando con maestría aquellos tiempos que corrían, llámenlo elemento generacional, pues me quedo con New Boots And Panties!!. Afirmación totalmente subjetiva y no exenta de presentar mis disculpas al respetable si fuera necesario, aunque a la hoguera me iría con esta idea en la cabeza gracias a "Jukebox Dury" (1981), recopilatorio de  la gloriosa etapa inicial en el sello independiente Stiff que me trageron de extraperlo desde Londres años ha. Dudé en las primeras escuchas por la extraña emulsión que contenía y por las dudas fruto del total desconocimiento que en aquel entonces se tenía del artista en mi entorno más inmediato, aunque finalmente esta especial forma de entender la música fue sobreviviendo a etapas vitales, querencias y modas varias hasta convertirse en esencial y favorito.

Este hijo de la working-class crecido en Essex se formó a base de marginación en internados y escuelas, con el agravante de la polio que le otorgó el grado de minusválido desde niño, circunstancia que más allá de postrarle hicieron de él un tipo duro y difícil de tratar, también en un superviviente nato, y en un cultivado erudito que pasó de leer poesía en simposios en la universidad, a formar los Kilburn and The High Roads bajo el auspicio de su gran pasión por la música y la figura de Gene Vincent, su héroe. Este grupo de culto (al menos en mi altar) se pateó todos los escenarios habidos y por haber de Londres y alrededores desde principios de los 70, paseando el rock'n'roll y la ropa de segunda mano que lució antes que nadie, y aunque tengo el imprescindible Handsome (1975) en la vitrina de mis tesoros, el disco no hace justicia a lo que Dury y sus freaks destilaba en directo según citan fuentes presenciales y algún que otro video por la red (por favor, permítanse el placer de ver Rough Kids, entrad aquí), aunque claro, en la época quedó mejor decir que, bueno, en esto del rock'n'roll de visos independientes los Ramones (que su gran mérito tienen) insuflaron el veneno.

A pesar de la calidad de la propuesta e incluso de haber teloneado a los Who, no superaron su condición de grupo de culto local más allá de la escena del pub-rock, hasta que finalmente esta poca repercusión junto con los problemas de salud de Dury dejaron a Kilburn and The High Roads en suspenso. Dury continuó escribiendo canciones junto a Chaz Junkel, la última incorporación en los Kilburn, entre ellos surgió la química y llegaron hasta el mítico single Sex & Drugs & Rock&Roll, himno al carpe diem que en su momento (y quizás ahora también) fue mal interpretado, digamos que se tomó de manera literal. A partir de ese momento encontró en los directos organizados por Stiff la mejor arma de promoción, pues su gran carisma en el escenario fue bandera de aquella gira entre artistas de la talla de Nick Lowe y Elvis Costello. Ian Dury era The Real Thing.

Para la composición contó con dos socios, el ya nombrado Chaz Jankel, y Steve Nugent, un estudiante americano amigo de Dury, juntos co-escribieron un repertorio imbatible. Para la grabación completó una banda dispar que congenió muy bien, Jankel en los teclados y guitarras, la sección rítmica de los (aún) desconocidos Loving Awareness, y el saxo de los expirados Kilburn, el guitarra Ed Speight y rematado por los detalles del moog de Geoff Castle. Más adelante, para los directos, formó los Blockheads con el resto del grupo Loving Awareness, el propio Dury los consideraba el mejor dream team que podía soñar para sus canciones.

La intro de "Wake Up and Make Love with Me" enlaza con los Kilburn, pero el ritmo bailable marca la diferencia junto con un teclado de ambiente funk. De nuevo los Kilburn en "Sweet Gene Vincent" que homenajea a su héroe con lo que comienza como una balada pasa a un rock'n'roll muy personal con un cambio de ritmo abrupto pero genial, una perla del rock y una de las canciones que me llevaría al más allá. "I'm Partial to Your Abracadabra" está compuesta sobre base de piano, uno de los rasgos distintivos de su música respecto a sus contemporáneos, contiene una parte de guitarra que sabe a clásico británico de all the times. "My Old Man" cuenta con un bajo en primer plano, guitarra funky y sección de vientos, un retrato con cierto punto irónico que bien puede referirse a cualquier padre de familia de la working class de la post-guerra, en definitiva otro de los homenajes, éste muy particular a su padre. El punto desternillante y plagado de referencias de su Essex natal viene de la mano de "Billericay Dickie" que lo acerca a los relatos vodevilescos de los Kinks.

"Clevor Trever" se encarga de mantener el nivel con rimas surrealistas donde incluso se permite la licencia de inventarse palabras, y en "If I Was With a Woman" de nuevo con el bajo que se advierte como instrumento primordial más allá de su condición de acompañmiento para dar cuerpo, rematado con una guitarra cuidadosa de rock setentero que dentro de su particularidad le ponía a mi entender un peldaño por arriba de la suciedad sonora de las propuestas musicales del momento sin perder su garra y frescura. "Blockheads" bautizaba a su banda, una de las canciones más punks del lote, exabruptos que no falten y "Plaistow Patricia" nos dibuja otro de sus personajes arquetípicamente freaks a través del cual se desahoga a gusto, cierra este fantástico disco con "Blackmail Man", de esencia nihilista y transgresora también en el sonido, por si a alguien se le pudiera ocurrir que en términos propiamente punks Dury también merecería ocupar un lugar privilegiado en el podium.

Magistral. Por un lado la calidad en las letras, poco usual según la tendencia visceral de aquellos años, utilizó con mucho ingenio el inglés slang cockney de las calles de Londres en una lírica costumbrista que lo acercaba como nadie a la genialidad de Ray Davies. Y su música iba más allá de la esencia nihilista sonora de sus contemporáneos, es única su particular manera de moverse entre la música negra de baile que igual se empapa del funky como de la disco, como del rock'n'roll de los pioneros, de nuevo con los Kinks como santo y seña cuando el music-hall y el vaudeville se apoderaba de sus canciones. Su adulación por la figura de Gene Vincent venía refrendada además por su gran pasión por el jazz, confiscándole en ocasiones motivos melódicos. Creo que no descubro ningún secreto si os digo que su primer éxito está basado en el bajo que Charlie Haden grabó para la canción "Change of The Century" liderada por Ornette Coleman, le honra pués esta declarada falta de recelo hacia el jazz, pocos grupos lo hicieron en los 70 como Dury (pongamos que aquel mismo año Steely Dan con Aja), aspecto que sutílmente da una gran profundidad a sus canciones sin hacerlas perder ni un ápice de su inmediatez y frescura. Un abanico estilístico que incluso hoy en día parece exótico. Si además el tema trataba de lanzar un "no seas borrego" al éter, Dury lo consigue como nadie, sentimiento de insurgencia contracultural que ya corría por sus venas a todo trapo desde el primer día que decidió subirse a un escenario. Le admiro y venero además porque no termina de cuadrar en el estereotipo de rock-star, donde evidentemente se hace inevitable hacer mención a una imagen que de entrada coartaba el estereotipo juvenil de adonis tan buscada por el show-biz y que compensaba con un carisma enorme.  

Su camino continuó con cierto éxito con el siguiente disco Do It Yourself (1979), Dury lo volvió a conseguir, otra obra a tener en cuenta junto a News Boots, incluso Laughter (1980) con la incorporación del gran e incomparable Wilko Johnson a la guitarra. Tres discos para la posteridad. Pero no todo son elogios, Ian Dury no supo gestionar su popularidad, ni tampoco tuvo demasiada mano con sus músicos, los cuales fueron explotados económicamente sin compasión provocando la desbandada, la formación para 4.000 Weeks 'Holiday (1984) fue totalmente nueva. Pero ya puestos a reivindicar haré especial mención a los más recientes, Mr Love Pants (1998) con el regreso de Jankel a su lado, y el póstumo y no menos bueno Ten More Turnip from the Tip (2002), magnífica despedida.

Ian Dury creó un universo musical original con una lírica inteligente y abrasiva impregnada del sentimiento de clase obrera de sus orígenes que para nada lastró el discurso esencialmente rebelde que le unía a los grupos jóvenes del momento. Pero además del padrino de las luminarias del punk y el padre de la new wave, habría que considerarlo un genio único e inimitable, una de las voces más originales y particulares del rock de todos los tiempos. Epílogo: Aún es bien diferente a cualquier cosa que se haya editado hasta la fecha. Reverencias y genuflexiones sr.Dury por siempre jamás.



Basado en la reseña escrita originalmente en valenciano en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Badlands. Nuevo video y presentación de Relentless

septiembre 18, 2015 Comentar
foto: Marcos Bañó
Badlands es una de mis apuestas fuertes en cuanto a bandas locales se refiere, condición que estoy seguro que no tardarán en sobrepasar. Me declaro fan desde que les vi abriendo para Fakeband. Ya he hablado varias veces de ellos y les he visto varias veces en directo (crónicas aquí) también presenté su Prodigy EP (para leer la reseña entrad aquí). Además, no me sorprende nada que ganaran hace un par de semanas el "Sona la Dipu", era de cajón.

Ahora mismo están mutando de una buena covers-band de country, que ya me encandilaba, a una buena banda con su propia historia y sus propias canciones, además se huele a lo lejos un gran disco largo, pero de momento vamos paso a paso. 

Ahora tenemos el EP Relentless y su presentación en el Loco Club y os aconsejo una cosa, si tenéis la oportunidad no os perdáis su directo, actitud, pasión y country de la vieja escuela, ahora con estas nuevas canciones que la verdad y doy fe, encastan muy bien con los clásicos y versiones que tanto les/nos gustan. Además les acompañarán La Hora del Té, próximamente en la Route.

Aquí tenéis el video acústico de su canción Back To Badlands en directo entre el verde y la naturaleza ¿os había dicho ya que me encantan?



Y el video de Relentless...


Si preferís tienen el EP Prodigy en descarga gratuita en BANDCAMP: 

Crónica concierto The Delines en la sala Loco Club (17/09/2015)

septiembre 18, 2015 2 Comentarios

Noche del jueves. Y empiezo por el final como una de esas películas con flashbacks. Mi coche de momento no puede reproducir vinilo, así que el Colfax se quedó en el asiento del copiloto, ya sabéis como es el asunto, miraditas de reojo y toqueteos en el semáforo en rojo, así que para paliar el cansancio de la noche en el trayecto venía escuchando el Lady Soul de Aretha Franklin, y fue justo a la altura de You Make Me Feel, y no por el archiconocido estribillo, más por el fraseo de los versos, que me cuadró el asunto a la perfección, a Amy Boone se le atribuye más influencia de Dusty Springfield, y si que tiene, o simplemente es por la naturaleza más cercana al country de las composiciones de Vlautin, pero ha escuchado mucho soul, su fraseo sale directo de Muscle Shoals por influencia de Lady Soul, y además lo lleva dentró, deep, deep.

Vuelvo al principio. Iba al concierto con la mosca detrás de la oreja, porque el Loco es una muy buena sala pero más para estar de pie y balancearse al ritmo, además de lo molesto de quienes hablan en la barra, ese rumor constante, por favor. Con The Deslondes el martes debió ser un despiporre (por el ambiente festivo), Cisco Fran confirmó mis sospechas, pero tenía que elegir y mi cuerpo me pedía profundidad. Y la verdad que Lorenzo se las apañó bien y dispuso unas mesas en forma semicircular que dieron un punto de club jazz a la platéa, y por suerte la gente, la que fue, sabía a lo que iba, a escuchar. Está claro que The Delines son más de auditorio y butaca, pero no quiero quejarme gratuitamente, estuvo muy bien.

Una cosa es el disco, que es favorito, pero lo vengo a decir por la difícil taréa que Willy Vlautin le ha encomendado a Amy Bone, queridos amigos, esas historias de perdedores tan del realismo como le gustan no son fáciles de reproducir noche tras noche, si eres lo que escuchas, también lo que cantas y en este caso se corre peligro. Lo pensaba desde que escuchaba Colfax y tenía ganas de verles, o Amy se metía asumiendo las consecuencias, la base del soul, o el concierto no se podría sustentar, una duda muy razonable. Y mirad, es la sensación de emoción y la piel erizada, y Boone que es tan dulce como muestra su voz y además estaba viviendo las canciones, llegando al final, sus ojos vidriosos, su lenguaje corporal, y esa voz que en directo gana en matices, tiene más cuerpo y la banda perfecta al servicio de la historia. 

La apertura "He Don't Burn For Me" fue ya meternos a todos en la avenida, llamaba la atención la falta del bajo de Trujillo, hablando con Vlautin al final del concierto se disculpaba, que tío más amable, pero como le dije a él, Corey lo hizo tremendamente bien en todo el concierto sacándole con su mano izquierda a su nord el sonido a bajo fender, y además remató con un solo de trompeta que por dios nos trajo la bohemia nocturna puro Chet Baker, soul-jazz, lo hizo más veces en el concierto, a excepción del interludio instrumental que sonó a cruce entre Caleixo y Tarantino como quitando hierro a la gravedad del asunto, hasta sacó el bajo funky de "I Got My Shadows", un fenómeno, fue a Spooner Oldham lo que Vlautin a la guitarra a Dan Penn, justos, medidos y creando con mucho gusto el ambiente necesario, no me quedaré sin decir que Oldham es un metrónomo y tiene feeling, uno de esos baterías-músicos que saben cuando tienen que ser un latido y cuando hacer como que no están. 

"Colfax Avenue" y "Wichita Ain't So Far Away", que bonitas y que cosquilléo, son las que mejor entran de su repertorio, tienen ese gancho melódico de los singles e iluminaron la cara de todos los presentes, pero fue con canciones como "The Oil Rigs at Night", "I Won't Sleep Up" y "He Told Her the City Was Killing Him" con las que tocaron la fibra, esas que tienen ese añadido deep-soul, y Amy Boone aguantó el tipo, Vlautin lo sabe, esa mirada amable hacia la cantante decía mucho, entre fraternal y orgulloso por poder observar el alcance de sus creaciones. No van de divos y estrellas, ningún resquicio de egos, se les ve ese punto de mucho respeto entre ellos, tal cual debajo del escenario, amables y afables, algo que transmiten a sus historias y en cierta manera las equilibra, les da ese punto humano de andar por casa y de poder identificarse, mejor que cualquier pose dramática y teatral. De las nuevas "Cool Your Jets" y "Gold Dreaming" ya dan valor a esas Scenic Sessions, lástima lo caro del asunto, elegí el vinilo de Colfax pero me ha quedado una espinita no pudiéndome llevar ese cd que tiene muy buena pinta, es lo único que no me gustó, una minucia vamos.

Willy Vlautin dice que volverá con sus Richmond Fontaine, y yo que me alegro por que es un grupo enorme, además cada uno tiene sus proyectos, por ejemplo este concierto me ha dado pie a interesarme por The Damnations. Pero es que se nota que entre ellos hay algo especial y familiar, y quiero pensar que esta química y esta formación nos contarán más cosas. Eso espero. Que gran concierto el vivido ayer. Soulful.


Daddy Long Legs - Rides Tonight (2015)

septiembre 17, 2015 2 Comentarios

Blues y rock por domesticar en vivo y en directo.


El sr.Antonio es una de las eminencias que más admiro cuando de blues trata el asunto, sin en su espacio Sin Aliento se recomienda y se habla de sonidos de cuna en la Chess Records pues hay que tomárselo en serio porque de bien seguro que no se tratará de la enésima impostura arty.

El año pasado me quedé asombrado con este grupo procedente de New York que recomendó y que responde al nombre de Daddy Long Legs, como bien comentaba en su reseña (leer entrando aquí) el blues primitivo de Chicago está presente por obra y gracia de Howlin' Wolf, al igual que el empuje de todos sus hijos bastardos del rock'n'roll. Además el sello Norton al que pertenecen hace preveer el veneno guirarrero de predecesores como Dr. Feelgoog, Link Wray o Flats Duo Jet, así que con todas estas premisas sólo me quedaba estar al loro.

En la misma onda podremos encontrar a otros ilustres como The Jon Spencer Blues Explosion, a quienes han abierto cada noche en su gira americana, incluso podríamos meterlos junto a nuestros queridos Guadalupe Plata si se trata de intensidad y personalidad a raudales. Su sonido es básico y troncal, batería, guitarra slide, harmónica, voz distorsionada y mucha actitud, y pocas cosas más pueden decirse de una propuesta como ésta que aunque no trata de ser original no puede negársele la autenticidad. A partir de aquí sólo puedo aconsejar la escucha de alguna de sus misivas eléctricas. Si quieres seguirles el rastro os podéis remontar al disco que grabaron como sideband junto a la leyenda del R&B T.Valentine, a partir de ahí su ascenso ha sido progresivo, embelesando a veteranos de relumbrón underground con quienes han compartido escenario (Sonics, Flaming Groovies, Hoodoo Gurus...) demostrando que ellos también lo tienen. Ya llevan dos discos de estudio, el año pasado fue el muy recomendable "Blood From A Stone", y su debut mucho más rudo y oscuro "Evil Eye On You" (2012).


Nunca es tarde para dejarse seducir de nuevo por los mismos 12 compases de siempre,  y ahora que Daddy Long Legs presentan su disco en directo Rides Tonight podría ser la mejor oportunidad para escucharles en su salsa, o si se prefiere, en su estado natural. Introducidos ojo al dato, por Kim Fowley, y a partir de ahí los trallazos van cayendo de sus dos discos de estudio, empezando por "Long John's Jump" y ya sin descanso dejando todas sus armas al descubierto, recurriendo al R'n'B como unos Rolling Stones desde el interior de una cueva en la magnífica y una de mis prefridas del lote "Blood From A Stone", asoma "The Stranger Rides Tonight" como una de las inéditas, dejan patente su pleitesía a los orígenes con la sensacional versión del "Bourgeois Blues" de Leadbelly,  ese "I Feel So Electric" te transporta a los primeros años de Muddy Waters con Little Walter. Fantásticas "Flesh Eating Cocaine Blues" y "Shakin' Up" más cercanas al folk de trenes y hobos aquí en versión electrificada, y así, sin concesiones hasta un final apoteósico con "Death Train Blues" una de sus canciones emblema sellando este directo.

Daddy Long Legs proporciona energía a base de ritmos clásicos embadurnados de distorsión y electricidad, mucho blues, R'n'B primitivo y un sutil toque de folk combativo electrificado. Os dejarán sin aliento. Muy recomendables.

Richard Hawley - Hollow Meadows (2015)

septiembre 15, 2015 3 Comentarios



"Hollow Meadows" es el octavo álbum de estudio de Richard Hawley, esta vez a través de Parlophone Records. Grabado en Sheffield en los Yellow Arch Studios en la primavera de 2015 junto con su mano derecha y amigo Shez Sheridan, además de una caterva de colaboradores entre los que destacan Jarvis Cocker (Pulp) y Martin Simpson, folkie de renombre que aporta slide y banjo. El título hace referencia a su querido Sheffield como es habitual en todos sus discos, parece ser la ubicación de un antiguo hospital.

Hechas las presentaciones de rigor, vamos a la miga. Veo este disco como un paso atrás hacia el sonido clásico de los 50 que tan buenos resultados le ha dado en el pasado. Si situar este disco en su discografía la clave habría que buscarla en sus primeros discos, especialmente "Late Night Final" en cuanto a la sencillez y el tratamiento sonoro de las canciones, pero con el punto de sofisticación de los arreglos de "Truelover s Gutter", también hay cierta inercia cogida de su anterior disco pseudo-psicodélico, pero son pocas y no afectan a la unidad del disco, es más, la refuerzan.

Tengo claro que este disco traerá opiniones muy diferentes. Por primera no dice nada nuevo, lo que prefiero adjetivar como "tener personalidad propia", además algunas de las canciones suenan a ya escuchadas, cosa que se lo pondrá muy fácil al hater de turno, doy fe, el auto-plagio es evidente en alguno de los pasajes donde la única diferencia radica en pequeños detalles, cadencias, arreglos y letra básicamente, aunque si tengo que ser sincero es algo que en este caso poco me importa, además él mismo lo declaró hace años y no es un secreto que sus primeros discos son auténticos plagios a las baladas de los pioneros de los cincuenta, Buddy Holly, Roy Orbison, Elvis Presley... pero su voz y su buen gusto en los arreglos hacen especial su propuesta en cada ocasión, su toque personal.

La apertura de "I Still Want You" es una auténtica maravilla, este es el Hawley que esperaba y que supongo esperaban muchos, a priori veo en esta canción una diferencia significativa en la interpretación de Hawley, una voz más cascada, un fraseo con ciertas imperfecciones que lo hace más cercano y donde se denota la edad que va haciendo mella, incluso en la sutilidad con la que su voz canta a la añoranza del amor perdido y no olvidado. En la misma línea "Tuesday pm" es una balada a piano preciosa que nos devuelve a la sencillez anterior a Coles Corner, su voz en falsete rematando algunos de los versos resulta una agradable novedad, el espíritu de Buddy Holly hace acto de presencia en "Sometimes I Feel", equiparable en calidad a la americana suave de M.Ward, además de invitarnos a bailar un agarrado. Tenemos "Nothing Like A Friend" que suena a un remake de "Do not Get Hung Up in Your Soul" del "Truelove s Gutter" pero con el tratamiento de "Late Night Final", but I like it, mayormente es la fórmula utilizada en el disco. "The World Looks Down" podría ser el cruce perfecto entre el Sky Edge y el Late, la viola y el violín son materia exquisita. "Serenade Of Blue" es muy buena, y ya os suelto que nadie en la actualidad es capaz de hacer una canción como ésta con el sonido de la sierra pintando estos paisajes oníricos. "Long Time Down" cuenta con la participación del folkie Martin Simpson tocando la slide, y no puedo evitar acordarme Roy Orbison en la intención, que maravilla de canción. "Heart Of Oak" también huye de su vertiente baladista, una canción que podría tomarse como una evolución lógica del brit-pop hacia la madurez. "Which Way" es un medio tiempo que no abusa demasiado de la ostentación psicodélica de su anterior disco pero que remite directamente a él como precedente inmediato. El toque american recordings de Cash cierra el disco con "What Love Means" que me parece una de las mejores del disco, primero por su intención acústica pillada en directo que podría decirse que es casi única en su discografía, deliciosa.

No sabría situar "Hollow Meadows" en su discografía, pues no es un nuevo "Coles Corner", su obra maestra, ni tampoco encontraremos otro The Ocean, la mejor canción que nunca ha hecho, por supuesto el encanto underground de "Late Night Final" es imposible recrearlo. Así que quiero ser sincero y deciros que no es su mejor disco, pero es que a mí no me hacía falta un "disco del año", a mí me hacía falta encontrarme de nuevo con las sensaciones que suele evocar su música, y por supuesto están aquí. Hollow Meadows me resulta un disco notable.


Fechas:
16 de Novembre Teatro Barcelo Madrid
17 de Novembre Sala Apolo Barcelona

Escrito y pensado en valenciano en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

The Deslondes - The Deslondes (2015)

septiembre 13, 2015 8 Comentarios

The Deslondes saben muy bien por dónde pisan cuando mezclan esta amalgama de sonidos del sur donde mayormente el acercamiento del country al r'n'b es su signo de identidad...

Todos los años surge alguna que otra banda que utilizando como pasta base la tradición y el aire rústico de los lugares donde se han criado, consiguen sonar más frescos que lechugas recién cogidas, ¿os suena esta historia?. Los hermanos Felice, los Avett.

En este caso con The Deslondes nos encontramos una nueva banda salida del sur que llevan de serie los sonidos a madera y metales de New Orleans, además con el rigor y la ilusión pasional propia de los debuts. Consiguen caminar por este margen difuso entre la tradición de la white América y la afroamericana y sin tener que utilizar el adjetivo "vintage" y/o "revival", suenan auténticos, tienen su voz.

Estos muchachos llevan tiempo pululando por varias formaciones, con una estrecha relación con la más conocida Hurray For The Riff Raff de quienes han formado parte, hasta llegar a The Tumbleweeds, precedente inmediato de los Deslondes, nombre de la calle donde la banda se formó, tocó y grabó por primera vez. Han rodado lo suyo, todos hacen canciones, todos tocan varios instrumentos, y escuchado el resultado se puede aseverar que hay buena química.

Este es un disco básicamente de country con cierta querencia hacia el r'n'b, se escucha del tirón, es fácil y entra bien, me recuerda a los hermanos Avett por cómo utilizan una instrumentación acústica rica en matices para crear un repertorio de intención totalmente pop, o tal vez mejor decir que de fácil digestión. No voy a negar que en estas canciones encontraremos tonadas miles de veces escuchadas, también otras que suenan verdaderos tesoros.


De entrada me ha llamado la atención "Faught The Blues and Won" que me recuerda al Kristofferson a ralentí-fumeta de los primeros discos de la contracultura, y con "Those Were (Could've Been) The Days" se los puede situar entre el folk de Woody Guthrie hacia el boom-chic-a-boom de Johnny Cash, te fundirán como mantequilla con el pop-country de "Heavenly Home". "Less Honkin 'More Tonkin" tiene la pulsión del rock'n'roll rural de Chuck Berry, una canción que habla muy bien de quienes son y cual es su virtud, con "Low Down Soul" te los encuentras de lleno mojados en las aguas del sur con un country-blues evocador, van subiendo la corriente del río con el r'n'b acústico de "The Real Deal" y la deliciosa "Still Someone", vuelve el western y las tonadas de trenes con "Time To Believe". O como hacer buen pop con el country en "Lousie". "Simple and True" me recuerda a las baladas de los hermanos Avett, "Same Blood As Mine" de nuevo la fórmula del disco country-r'n'b, y cierran el disco con "Out On The Rise" una de las mejores canciones del lote sólo con piano y el detalle de un clarinete jazzy muy niuorlins.

Con estos discos que entran tan bien se corre el riesgo de que se desinflen a las primeras de cambio, y no quiero decir que sea el caso, porque The Deslondes parece que saben muy bien por dónde pisan cuando mezclan esta amalgama de sonidos del sur donde mayormente el acercamiento del country al r'n'b es su signo de identidad, lo hacen de la manera más sencilla y creo que al menos esta temporada conseguirán ser la mejor nueva encarnación juvenil de los sonidos más tradicionales. De primeras el resultado es notable, y el directo confirmó todas las sospechas, habrá que seguirles el rastro.

Escrito originalment en valenciano para NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Próximos conciertos:
9/14: Barcelona (ESP) @ Sala Rocksound
9/15: Valencia (ESP) @ Loco Club
9/16: Madrid (ESP) @ Boite Live
9/17: Donostia (ESP) @ Dabadaba

Lucinda Williams - Blessed (2011)

septiembre 08, 2015 Comentar

El onceavo disco de la cantautora de Louisiana es otro catálogo de emociones y sentimientos a flor de piel, y como es habitual en ella, con nota alta.

 
Por derecho propio Lucinda Williams es una de las mejores cantautoras en activo, así como suena. Nos recuerda a cada paso que tiene una voz propia y una manera de contar las cosas muy particular, le deberíamos lanzar pétalos de rosas y disponer una alfombra roja cada vez que saca disco, para mí ya es todo un clásico.

Reconozco ser el típico oyente que forma parte de la estadística más corriente con respecto a la música de la sra.Williams, no llegué a escuchar Happy Woman Blues hasta hace bien poco, me enamoró con Car Wheels on a Gravel Road, pero también con Essence, y le volví a perder la pista ... no le presté demasiada atención a West y dejé que los críticos más grises me ocultaran las joyas de Little Honey, ignorante de mí. Subsanados estos errores si que me puedo aventurar y lanzar una sentencia muy personal, si comparamos sus dos anteriores LP's, Blessed es quizá más intenso, aquí hay rock, fuerza y ​​pasión en cada verso, y sobre todo un trabajo de guitarras muy bueno, Elvis Costello brilla en sus intervenciones con su guitarra crujiente que ya quisieran muchos en el universo americana.

Considero a Lucinda una autoridad en la construcción de catedrales a las emociones y sentimientos más dispares, sus letras siempre brillan, su genética las lleva inherentes, y este "Blessed" de 2011 no iba a ser menos. A diferencia de las confesiones personales e íntimas habituales en sus canciones, en este disco realiza un muy buen ejercicio de abstracción, ejercicio del que Dylan posee el cetro, poniéndose en la piel de personajes y circunstancias muy determinadas, como "Soldier's Songs", en la que es capaz de meterse en la piel de esta mujer o esta novia que pierde su hombre en la guerra, e imagina la falta de esa persona amada hasta las últimas consecuencias de su ser.


Continúa aquí su típica dicotomía luz-oscuridad habitual en sus LP's, con ese fraséo ya característico y estos versos de ida y vuelta. En su momento Vic Chesnutt compuso una canción titulada "Lucinda Williams", Lucinda le devolvió ad aeternum "Seeing Black", una de las grandes canciones de este disco recordando a Vic Chesnutt, que lejos de ser el típico homenaje triste y pausado, carga con rabia rockera con la ayuda de la guitarra de Costello, la rabia de los que nos quedamos vivos sin aquellos que partieron, planteamiento que aprovecha para estudiar los motivos que pueden mover a alguien a suicidio ... el darkness springsteeniano oscuro y brutal, muy buena. El fabuloso rock de "Buttercup", es otro de los momento álgidos, otra vez Costello, y muy buena "Ugly Truth" en la línea de los Rolling Stone del Exile y por supuesto la que da título al álbum, "Blessed", entre mis preferidas.

Más que buscar un significado a ser bendecido, Lucinda parece buscar la esencia de estas personas,. experimentar que hay detrás de cada historia, esa mujer maltradata que dejó de buscar venganza, ese niño abandonado que aprendió a perdonar, este ciego que es capaz de ver más que cien ojos juntos. Como dato curioso, en su día dispuso en su web una serie de vídeos en los que cede la palabra a personas de diferentes condiciones sociales de la fauna y flora de Los Ángeles, que intentan explicar con su experiencia el significado de ser bendecido.


Para más placer sonoro, Blessed viene con "The Kitchen Tapes", versión demo de las canciones tal como le vienen cuando las grava. En general un trabajo redondo, un buen disco de rock y buenas canciones. que consolidan a Lucinda Williams. Magnífica producción de Don Was, repiten Eric Liljestrand y Tom Overby, y colaboraciones de lujo, Rami Jaffe (teclados de The Wallflowers), Matthew Sweet, el multi-instrumentista Greg Leisz (Joni Mitchell, Peter Case, Dave Alvin, Wilco) y el mencionado Elvis Costello. ¿Que más se puede pedir?

Ugly Truth


Seeing Black, ad aeternum Vic Chesnutt


"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie