Lou Reed - Rock and Roll Heart (1976)

junio 21, 2015 2 Comentarios
...ignorado, ridiculizado, traicionado, incomprendido, como no, es uno de mis discos favoritos del poeta eléctrico de Nueva York "...and all of the pain that you used to tell, you hide it so well..." tal cual... en la cubeta de saldos al fondo a la izquierda.

Que levante la mano a quien aún le caiga una lagrimita cuando le sobreviene Lou Reed a la memoria. Pues así estoy amigas y amigos. La pérdida de Lou Reed, a priori inesperada, me dejó aplastado hace año y medio, y aun lo hace de vez en cuando. Ahora cuando su música aparece en una conversación parece adquirir una trascendencia mucho mayor, un estatus de eternidad.

Tiene canciones grandiosas a considerar obras maestras que para la mayor parte del público, y entendamos "mayor parte" por la cantidad no por la calidad, quedaron detrás de las obvias tonadas que sirvieron a los noticiarios como banda sonora en los breves instantes que duró la fatídica noticia de su desaparición, mientras sus locutores, estirados, encorbatados y con sus rictus llenos de afectación, intentaban hacer sus rimas con "el lado salvaje de la vida" como axioma inherente a su grandeza. Pero a nadie voy a explicar a estas alturas de la vida la importancia de la obra de Lou Reed, sólo queda por mi parte sacar a la luz algunos discos que me gustan pero que en su día pasaron sin pena ni gloria y que además fracasaron a todos los niveles, ya me quedé sólo hablando con la pared con el también denostado disco junto a los heavy-metaleros que reseñé con la mayor equidad posible en su momento (reseña de Lulu entrad aquí, en valenciano). 

Hoy me apetece mucho hablar del disco Rock and Roll Heart, un disco que en mi opinión debería haber ocupado un lugar un poco más alto, por las canciones, por los arreglos de gran banda de rock y porque es puro Lou Reed. Su disco más jazz, por momentos un pseudo-Born To Run que transpira un parecido aroma neoyorquino, quizás menos ingénuo (en el siguiente Street Hassle, Springsteen colaboraría como invitado, en aquella época coincidían en el estudio The Record Plant). Quién sabe si el haber salido después de Coney Island Baby supusiera algún tipo de lacra, o tal vez que a mediados de los 70 pudiera sonar a desfasado, cosas de las tendencias. Pero me inclino a pensar que el hecho de que estas canciones muestren un Lou Reed más accesible, en parte optimista y positivo si prefiere, puede que no encajara demasiado bien en el ideario escatológico velvetiano de cuero y drogas, que ojo, algo hay. ¿Pero que queréis que os diga queridos amigos ?, para mí suena de cojones. Me gusta este Lou Reed que hace canciones sobre las ganas de disfrutar y bailar, que busca la esencia lúdico-festiva del rock'n'roll, y modela un tratado sonoro-lírico en una impostada primera persona que en apariencia puede resultar simple, pero que en algunos puntos toca la fibra apropiada que define el género, tanto para lo bueno, como para lo malo. Sobre todo pienso que el concepto del disco no ha sido comprendido en absoluto por ninguna pluma del rock, que yo sepa, o quizás sea que siempre haya preferido ver gigantes donde sólo había molinos de viento. Me explico si me permitís.

Lou in Blue I 1976, foto: Mick Rock
Abre "I Believe In Love", un aviso de lo que puedes encontrarte, tonada alegre y con un mensaje ligero y optimista, no parece que sea Lou Reed quien suelte todos estos actos de fe tan a la ligera. Continúa "Banging On My Drum", el típico rockandrol simple  que a Reed le salían tan fácil, y una letra que roza la ingenuidad, o mejor dicho, que muestra el puro placer de tocar rock por tocarlo. El disco empieza a virar en la espitosa arenga lúdica "Follow The Leader" que me da por pensar en un Van Morrison que en vez de venir de Nueva Jersey hacia el E Street Shuffle, lo hacía desde la clínica de desintoxicación y sin tenerlo claro. En el disco llaman la atención tanto los teclados de corte clásico tan Bittan de Michael Fonfara, como el saxo de Marty Fogel, piedras angulares del sonido del disco, clara muestra es "You Wear it So Well", una balada que siempre olvido meter en los tops de canciones y demás listas, y que me parece que transpira la esencia del mejor Lou Reed. ¿Pero hay guitarras ?, pues si, en "Ladies Pay"  las hay fantásticas, canción introducida por el piano y que sube la intensidad de forma progresiva con la guitarra ofreciendo todo su catálogo de riffs monolíticos y disonantes. Con "Rock and Roll Heart" tenemos un aparente himno, el espíritu del disco, y entonces todo el significado da un giro de 180º, ¿es esto una broma? ¿realmente está Lou Reed criticando el rock'n'roll? sus versos descubren al protagonista confesando: "Debo ser tonto porque está claro que no soy listo, pero muy dentro de mí tengo un corazón de rock and roll", y todos sabemos que precisamente Reed está más cerca de erudito que de tonto, y entonces me da por pensar que después de tantos años ofreciendo discos con conceptos complejos y difíciles, lo que busca ahora es hilar muy fino y criticar, más que el rock and roll, la banalidad que lo llena. A partir de aquí la visión del disco es otra diferente.

La instrumental Chooser and the chosen one es una delicia, esa intro tan jazz que da paso a una canción preciosista con teclados y saxo, lisongera y agradable, abriendo la segunda cara y dando su espacio a la reflexión. Por supuesto, nunca faltan sus historias costumbristas sobre mujeres fatales, aquí en una "Senselessy Cruel" que por su calidad y por su cadencia glam-rock cabaretera podría haber formado parte de Transformer sin pestañear, aquí el saxo suena más Steve Douglas que Charlie Parker, para que nos entendamos. "Claim to Fame" ya nos muestra de pleno la banalidad que antes es sugerida, y enfilamos la caída definitiva de la rockstar con el desencanto y la soledad en "Vicious Circle", serena como las tonadas que nos deslumbraron en Coney Island Baby. Ahora el saxo aporta el aroma jazz de los clubes en "A Sheltered Life" y que podría ser la canción que Woody Allen nunca incluyó por error en una de sus grandes bandas sonoras, y no sólo por la música, los versos miran a la otra parte del escenario, parece la descripción en primera persona de un fan, tímido y apocado, tal vez quien proyecta sus sueños en una rock'n'rollstar. Un tracklist rematado por un velvetiana "Temporary Thing" que es obra maestra por sí sola, un relato de ruptura con versos crudos y violentos lanzados con mala leche, canción que siempre estará en mi top ten, y que pone la guinda a este disco notable y que me gusta escuchar asiduamente.

Curiosamente el disco que batió records de venta el año anterior, tenía como personaje principal a un joven pueblerino persiguiendo sus sueños de rock and roll en la gran ciudad, quien sabe si Rock and Roll Heart podría jugar el papel de su reverso más realista y desmitificador. Parafraseando a Mick Wall en su biografía, antes de Lou Reed, el rock era más un acto lúdico y de diversión, a partir de él, la literatura y las sombras entraron de lleno, dando un transforndo inquietante a la par que honesto, en cierta manera este disco se balancea en un punto equidistante, puedo equivocarme perfectamente, pués a veces me da por ensimismarme con mis cábalas, pero para mí este disco es una fina y aguda crítica al mundo del espectáculo y a los jóvenes que lo llenan, más que como un aleccionamiento, como un relato en primera persona alimentado por su propia experiencia.

Un camino el de Lou Reed que abarca una gran inmensidad, desde la genialidad, hasta lo excéntrico, a veces a la luz de los focos y otras totalmente impopular, variado y amplio margen donde varios discos han quedado entre los claroscuros de su discografía. Ahora Reed ha traspasado la barrera de lo visible, la parca ha permitido la perdurabilidad de sus obras sin los límites terrenales de la hoja de promoción, ahora la actualidad es una hormiga frente la eternidad, y quién sabe si esas canciones que siempre me gustaron retornan ahora con más fuerza desprovistas de su contexto original. Denostado, apaleado, despreciado, ignorado, ridiculizado, traicionado, incomprendido, como no, es uno de mis discos favoritos del poeta eléctrico de Nueva York "...and all of the pain that you used to tell, you hide it so well..." tal cual... en la cubeta de saldos al fondo a la izquierda. Intentad escuchar de nuevo con atención su disco de 1976. Un corazón de rock and roll.




Versión libre de la reseña aparecida en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Like A Rolling Stone, 50 años sin envejecer.

junio 16, 2015 Comentar

Hoy se celebra un gran aniversario, no es de una muerte, ni del cumpleaños de un artista, no se trata de Bob Dylan, se trata de la canción más grande que ha parido el rock'n 'roll y la humanidad. 50 años cumple Like A Rolling Stone, y continua igual de joven. 

Y no podría hablaros con conocimiento de causa del contexto que la vio salir a la luz, tampoco estuve delante el día que Al Kooper rogó por favor estar en la canción aunque fuera con unos acordes de órgano, el sonido al que Dylan otorgó ser el carácter de la canción, acompañada por esa cadencia que camina a tumbos apuntalada por el arrastre vocal de los versos y la harmónica, de manera tan inmensa y única. 

No tengo la experiencia como para recordarla irrumpiendo en las ondas cargándose el formato radio-fórmula con su extensión, y que a pesar de todo fascinó al mundo. Ni tengo constancia contrastada como para poner la mano en el fuego afirmando que realmente la canción habla de la actriz protegida de Warhol, Eddie Sedgwick, tambié del entorno cool y elitista que la rodeaba. Ni siquiera importa que su título saliera de un verso de Lost Highway, la mítica canción de Hank Williams.

Sólo podría deciros que amo esta canción desde la primera vez que la escuché en un recopilatorio no oficial de un sello italiano de tercera que compré del típico expositor giratorio en la tienda de electrodomésticos de mi barrio cuando era muy joven, uno de los primeros cds que compré y aún conservo, y "Like A Rolling Stone" que desde entonces nunca me ha defraudado, sigue manteniendo su encanto, un atractivo eterno, impertérrito, inmensa, sexy, putoàmica, la prueba que me ha acompañado toda la vida y argumento para todo aquel que me viniera a contar que el rock'n'roll era cosa de la edad.

El "How does it feel? !!" que nos pide ponernos en la piel de una mujer sin lugar a donde ir, castigada por la vida y sin rumbo, y que realmente somos nosotros, versos que caen con todo el peso contra la soberbia de la humanidad, concentrada en una canción, intensos, un punto fijo en el universo que señala hacia todas direcciones, hacia el pasado y hacia el futuro, sin dirección concreta, nunca pasa de moda el puto Like A Rolling Stone. Amo esta canción. 

Más música antigua de LGEB

junio 13, 2015 2 Comentarios

La Gran Esperanza Blanca presenta Medicine Show (1998)


Desde hoy está disponible en el bandcamp de La Gran Esperanza Blanca la recopilación bajo el título "Medicine Show", editado originalmente en formato físico por Seminola en 1998, y que incluye casi la totalidad del primer disco de la banda, más algunas canciones difíciles de encontrar.

21 canciones que incluyen joyas como la versión en inglés de "Lost Highway", mítico en el repertorio de Hank Williams, escrito por el no menos legendario Leon Payne. También la canción de Bob Dylan: "One too many mornings" en castellano "Demasiadas mañanas", en la versión lírica adaptada de Francisco J. García Cubero.

También muchas de sus canciones perdidas en su repertorio, fantásticas "Entre Brooklyn y tú" y "En la tierra de Efraín" de su EP de 1991 "New York Blues", la lejana "Perdido en el Océano" un country grabado en Valencia en 1989, también rescata algunas de las imprescindibles del EP "La cadena de marfil" del 90, muy buena además de la titular, el "Blues del perdedor" y una de mis preferidas, la acústica "Mi huracán" que suena a clásico. Mucha música antigua de la que tan bien entienden y cantan La Gran Esperanza Blanca.



Para adquirir Medicine Show entrar en este enlace de bandcamp:

Crónica concierto Doctor Divago + Motel en 16 Toneladas (Valencia, 05/06/2015)

junio 06, 2015 Comentar

Llega el final de la gira del 25 aniversario de Doctor Divago con la presentación de su "Especial de la casa". Primera visita de Manolo Bertrán y los suyos a la Sala 16 Toneladas, buena afluencia de amigos, fans y allegados para decir adiós a una campaña completa y llena de buenas sensaciones, aunque tarde, parece que se les va reconociendo como uno de los grupos grandes del rock de este país, esperemos que esta inercia continúe para sus siguientes trabajos y puedan recoger el fruto de todo lo sembrado en estos 25 años de subsistencia contra los elementos. 

Abrieron los castellonens Motel, un grupo con una trayectoria a tener en cuenta, anti-heroes del rock que ya cuentan con más de quince años a sus espaldas con un repertorio que se extiende a través de ocho discos, destilaron auténtico espíritu rock, con unas guitarras potentes pero estilizadas, con el efecto wah-wah como elemento que les da una personalidad propia y donde son evidentes ciertos puntos en común con Doctor Divago, principalmente desde la vieja escuela del rock nacional, y que bien podría tomarse en su caso como una evolución lógica y mejorada del rock urbano de finales de los 70, que sin llegar al hard rock y con toques de garage, canalizan con potencia las sonoridades de todos aquellos que quedaron al impasse del rock de los 80 i los 90. Algunas de sus canciones son realmente muy buenas, auténticos himnos que derrochan actitud.

Doctor Divago pisó el escenario con la batalla medio ganada, pues los allí presentes asistieron predispuestos a pasarlo bien y a bailar, conscientes, puede, de su adiós temporal a los escenarios, o al menos hasta que se tercie un nuevo repertorio. El grupo correspondió con creces lanzando todo su repertorio con seguridad, impolutos en cada una de sus interpretaciones. Manolo es uno de los mejores vocalistas de la escena nacional de los últimos años y de cuantos he visto en directo, y por lo que pertoca a cada uno de los músicos, ¿que decir?, la inmensa personalidad que da la armónica de Chumi, los solos con sabor a clásicos del rock de auténtico lujo de David Vie, y una sección rítmica que transciende su papel secundario con auténtico arrojo y técnica, Wally tiene mucha clase, inconmensurable Edu Cerdá y sus líneas serpenteantes de bajo. Fueron cayendo uno tras otro todos sus himnos a la supervivencia, "Ligero como una pluma", "Sonaba Julio Galcera", "Los tontos buenos tiempos", "El virtiginoso atleta moral", "Eva", "Un minuto antes de la realidad"... canciones conocidas y recitadas por el respetable con fervor, otras más antiguas y no menos conocidas, "Clínica del alma en Navidad", "Srta.Alfa"... también hubo espacio para una versión de Nino Bravo dedicada al dueño de 16 Toneladas, si no me equivoco "Voy buscando", y donde incluso las tonadas más recientes, como "Los amantes faquires", "El asesino tocaba la armónica" y "Gracia Imperio", sonaron a clásicos en su ya extenso y excelso repertorio.

Sus historias pequeñas se expandieron en la noche como auténticos tratados de costumbrismo universal, con pulsión festiva como entre amigos y en familia, pues todos los allí presentes no fuimos a buscar la enésima demostración de su valía, ya se da por hecho, fuimos más que nada a celebrar este milagro del rock de nuestros días que es Doctor Divago, y a escuchar una vez más las canciones que forman parte de nuestro universo musical. Y ellos, como no, lo bordaron. Grandes. Clásicos.

Tienda discos de Doctor Divago entrar http://www.doctordivago.com/tienda.php
Foto cabecera: Fernando Fabuel Esteve

Doctor Divago + Motel. 5 Junio en 16 Toneladas.

junio 05, 2015 1 Comentario
Hoy los míticos Doctor Divago cierrran su gira de 25 aniversario en la Sala 16 ToneladasUna cita a la que no se puede fallar, el grupo valenciano celebra veinticino años en activo, muchos años para un banda que ha sabido mantenerse al pie del cañón sin perder su personalidad.

La sala 16 Toneladas abrirá sus puertas a las 22:30, con los castellonenses Motel desplegando la alfombra roja con su también abultada experiencia. Una noche que promete rock de alta calidad, si estáis por la capital del turia no os lo podéis perder.  Celebremos y rememoremos los tontos buenos tiempos con el Doctor.




Las noches de insomnio de Gram Parsons

junio 03, 2015 3 Comentarios

Gram Parsons/The Flying Burrito Bros. - Sleepless Nights (1976)

ligero, etílico, de bar de carretera de tercera comarcal, de una total desidia llevada con extraña luminosidad [...] como una noche de insomnio sin la amenaza de la madrugada

Sleepless Nights es el disco póstumo de Gram Parsons donde se recopilan versiones de clásicos del country grabadas con The Flying Burrito Brothers y con Emmylou Harris.

Es curioso pero llego siempre a Sleepless Nights tras haber escuchado Jackosnville City Nights de Ryan Adams, como si de un doble disco se tratara, nunca escucho el uno sin el otro. El de Ryan Adams es uno de sus mejores discos en su propia discografía, y al mismo tiempo a nadie le negaré que Gram Parsons tiene discos mucho mejores, con los Byrds, con The Flying Burrito Brothers y en solitario, pero siento un aprecio especial por este disco que encontré casi gratis en una gaveta de segunda mano ya hace mucho mucho tiempo.

Hablamos de versiones de antiguos honky tonks, más alguna más moderna. Podría utilizarse si se desea de ruta por la que llegar a algunas de sus grandes influencias, además aquí están algunas de las canciones que todo buen Countryman debería conocer, y si no, nunca es tarde. Grabadas la mayoría con los Burrito cuando trabajaban en la idea de un disco de sonido country clásico, no les dio tiempo a consolidar aquel disco, pues Gram Parsons abandonó el grupo y muchas de las versiones grabadas se quedaron en el cajón. Completa esta extraña compilación tres canciones junto a Emmylou Harris de las sesiones de Grievous Angel, tres canciones que saben a miel, a canela en rama.

Y no me extraña que la Harris quisiera que estas canciones no se perdieran en el cajón del estudio de grabación, sólo escuchando Brand New Heartache uno se da cuenta del valor musical de Parsons, la lleva de la mano por el country sin dejar que suene tan dulce como la hacían los Everly Brothers a finales de los 50, Emmylou Harris fantástica como siempre, me hace entonar aquello de "cuanto más azúcar más dulce". No podía faltar la presencia de Merle Haggard personificada en Tonight The Bottle Let Me Down y Sing Me Back Home, pues como todos sabréis fue después de un concierto suyo que Parsons decidió dejar el sonido del Village para subirse al International Submarine Band y hacer del country su lenguaje. Sólo Honky Tonk Women de los Rolling Stones huye de este escalón clásico-country, versión que poco tiene que ver con el nervio de la original... but I like it.


No es de extrañar la presencia de los Glimmer twins, sobre todo de Keith Richards, quien fue un gran amigo de Parsons, tanto en las largas noches en Nellcote para el Exile, como anteriormente en  su estancia en Inglaterra donde le enseñó los acordes de Your Angel Steps Out Of Heaven (escucha la demo AQUÍ) una balada que en la versión grabada aquí te mece como una nana para adultos engañados. También junto a Emmylou Harris hace una gran versión de Sleepless Nights, de nuevo con los Everly Brothers como valedores del título de pioneros del country-rock, otra versión que justifica este disco póstumo. Y Buck Owens que por cierto fue de los primeros en transferir elementos del R'n'R al country antes que nadie, de él rescata Close Up The Honky Tonks, piedra angular del sonido de los Flying Burrito Brothers, esa guitarra eléctrica es delicatessen. Qué placer la pedal steel de Green, Green Grass Of Home, una balada que describe la vuelta a la casa de la infancia y a la felicidad perdida, hasta que el protagonista despierta de su dulce sueño el día de su ejecución, brutal.

Un disco menor que me parece especial por lo crepuscular, en la desgana de estas interpretaciones encuentro un estado de ánimo casi ligero, etílico, de bar de carretera de tercera comarcal, de una total desidia llevada con extraña luminosidad, como un día libre sin nada que hacer, como una noche de insomnio sin la amenaza de la madrugada, la banda sonora perfecta para acompañar el zumbido de un ventilador una noche calurosa de primavera. Parsons con esta agria dulzura canta baladas y medios tiempos a los desamores y las soledades como nadie, te ahoga los dolores y te mece en las noches de insomnio.



Escrito originalmente para NO SÉ VIURE SENSE ROCK

El color del amor según Terry Callier

junio 01, 2015 6 Comentarios

Terry Callier - What Color Is Love (1973)

Terry Callier es la carta que me faltaba para repoker de los 70 junto a Curtis, Marvin, Esther y Withers

Adoro la música de Terry Callier, y no han pasado ni 24h desde que he descubierto a este músico y compositor descomunal en la radio gracias a Luis Lapuente y el programa Sonideros (eternas gracias). 

Ayer me quedé dormido con "Occasional rain" y "What color is love" en autoreverse, en digital, de momento. De entrada me he enamorado de la portada de What Color Is Love que es para tener en vinilo, aunque debido a los precios prohibitivos disponibles, de momento he conseguido en formato cd una bonita reedición de Verve, sello que por cierto tiene muy buen gusto en todo aquello que hace. Esperando (me hallo) el papelito amarillo de correos desde ya. 

Ya sabéis que yo soy un místico de andar por casa, y veo en Terry Callier esa sensibilidad especial, una espiritualidad que impregna todo cuanto canta, o al menos todo lo que he escuchado hasta ahora de su obra. Dentro de estas primeras impresiones, aunque su música se pueda etiquetar de primeras como soul, que tiene y mucho, percibo a Callier como un artista único en el mismo sentido que lo fue Nina Simone, pués en su música confluyen muchos de los rasgos de la música negra sin límites ni barreras, eso si, siempre tendiendo a la balada y al preciosismo instrumental con base acústica.

Un verdadero unsung hero que en sus inicios no encontró un hueco entre sus contemporáneos, siempre fuera de lugar, tanto musicalmente como por lo profundo de su mensaje, además sus canciones suelen ser extensas, cosa que no gusta a la radio fórmula. La inicial Dancing Girl llega casi a los diez minutos, pero se hace corta, What color is love es una preciosidad con un mensaje universal, pero necesario, es Simone y es Withers por igual, y que manera tan dulce de cantar!. Además la guitarra acústica siempre muy presente, You Goin' Miss Your Candyman es un buen ejemplo de como construye la canción a partir de unos acordes de guitarra, bongos y bajo funky, muy Curtis. Y vale que no tiene una voz a considerar de las más potentes, cosa que carece de importancia cuando escuchas caramelos como Just As Long As We're In Love, con esos arreglos tan Burt Bacharach.


Que disfrute de disco y que ganas de que llegue. Ho Tsing Mee (A Song Of The Sun) una fantástica canción anti-militarista, y decidme si no es para derretirse I'd Rather Be With You, una joya acústica acompañado de harmónica, un canto de resistencia contra los elementos y con el amor como máximo aliado, que preciosidad. Cierra este disco You Don't Care en clave instrumental y repitiendo los coros como un mantra-lamento un "..you don't care..." que consigue el efecto contrario, pués Callier tiene algo que contar y transmitir, el amor entendido como verdadera religión a seguir, la tolerancia, la hermandad, todos esos valores tantas veces excluidos de lo cool y lo moderno, y que realmente deberían serlo todo.

Hacía tiempo que no escribía una reseña de un calentón. Pero las cosas como son, What Color Is Love es para escuchar del tirón junto al What's Going On y el primero de Curtis, y Terry Callier es la carta que me faltaba para repoker de los 70 junto a Curtis, Marvin, Esther y Withers. Adoro la música de Terry Callier.





"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie