Presentación de Prodigy, el primer disco de Badlands (Sala Wah Wah, 01/05/15)

abril 20, 2015 1 Comentario

Avisados estáis. El próximo viernes 1 de Mayo, además del día del trabajador/a, y antes de que felicitéis a vuestras respectivas madres ese mismo domingo, apuntad en negrita el concierto de presentación de Prodigy, primera referencia discográfica de Badlands, y del que ya os adelanté hace poco Owl Train (pinchad aquí). Abrirá el concierto Johnny B. Zero, todo un lujo. Y por el módico precio de 5 eurillos. Si andas por Valencia no te lo puedes perder, aquí os dejo el teaser y entenderéis a que me refiero. 

Concierto presentación del Tren Fantasma de LGEB (Sala Russafa, 17/04/15)

abril 19, 2015 Comentar

El pasado viernes La Gran Esperanza Blanca presentaban su último disco Tren Fantasma en la Sala Russafa de Valencia, un escenario sobrio y unas butacas perfectas para captar el espíritu y esencia del recorrido que nos plantea la banda valenciana por sus músicas antiguas. Público compuesto de fauna y flora de toda condición, eruditos, gente cultivada, allegados, damas del country, trajes, vaqueros y minifaldas, también quienes buscamos la rendención tras un gran concierto de rock en la ahora efervescente y moderna noche levantina.

Una cita a la que no se podía fallar, pués LGEB es uno de los grupos con mayor recorrido en ésto de la música de raíces cantadas en castellano desde que aparecieran a finales de los 80, aunque si bien su discografía no ha seguido un camino en línea recta, con paradas y altos en el camino, han ido dejando un reguero de buenas canciones, a remarcar el disco Harry Dean, (no confundir con Cisco Fran canta Harry Dean), su compilación de rarezas y versiones de Bob Dylan en DYLANita (reseñado aquí), y el EP La Balada de Diarte y Kempes a medias con Los Radiadores. Aunque ha sido desde Derrota, a mi entender uno de sus mejores discos a la par que mayormente ninguneados, que al menos como grupo han conseguido dar esquinazo a las intermitencias pasadas  consolidando una estabilidad que les ha permitido estar más presentes en la actualidad musical, logrando una mayor atención mediática que parece materializarse ahora en Tren Fantasma, quizás su colección de canciones más compacta.

Abrió la velada Julio Demonio que lleva ya unos cuantos discos a sus espaldas, que a falta de haber podido disponer de Dylan presentando a Cisco Fran y a los suyos, el artista de Jaén fue perfecto con su repertorio anclado en el Dylan del '63, domina el rápido fraséo, también las progresiones folkies, acompañado de acústica y harmónica, como debe ser, nos entregó sus canciones plagadas de versos ingeniosos y visiones mordaces de lo cotidiano.

Entraron en escena La Gran Esperanza Blanca en su formación clásica, Cisco Fran de líder absoluto, Spagnolo Ferocce a las séis cuerdas nos dió un auténtico recital de electricidad que vía la vena crazyhorsiana en ocasiones rozó el hard-rock, Chiti Chitez es el bajista recuperado después de muchos años, y Chuso Al dió la medida justa entre la contundencia rítmica, y el ligero acompañar con mucho swing y estilo escobillas.

Apoyado por un repertorio basado en Tren Fantasma y siguiendo su orden, el grupo mostró por lo general su versión más rocosa, rock americano, árido y guitarrero, empezando por Aquí Estoy, Estrella de mar sonó potente, como Azúcar y miel y Música antigua. El chico del tren continuó al compás de las murder ballads y viejas historias electrificadas que tan bien dominan. Tuvimos nuestra ración más cercana al country con Tu risa y Mar de Coral, y el sr.Ferocce que además de su dominio y técnica eléctrica blues cercana a Steve Earle, demostró que también domina el arpegiado country-rock de Gram Parsons. Hubo tiempo para la intimidad con Ruptura de su anterior disco Derrota, una de sus mejores canciones, y los recuerdos felices en Los años de felicidad en uno de los momentos más emotivos del concierto, posiblemente una de las mejores canciones que se han editado en el año en curso, cayó Harry Dean, canción que esperaba, del single "Cisco Fran canta Harry Dean", y del disco editado hace más de diez años del mismo nombre rescató una fantástica y desconocida Lento, y la potente y guitarrera Nora, toda una sorpresa de arrojo y contundencia, sensacionales.

El concierto cerró de manera apoteósica con un bis de dos canciones, el Blues del perdedor rescatada del EP La cadena de Marfil de hace más de 20 años, ahí es nada, y tratándose el tema de múscia antigua no podía faltar como banda sonora de este tren fantasma el antiguo espiritual americano This Train Is Bound For Glory en su versión más cercana a Woody Gutrhie, no podría esperarse mayor grandeza de una banda como esta. 

LGEB hizo un caño a los problemas de sonido iniciales, sellaron un concierto sobrio, y demostraron que a pesar del mayor reconocimiento logrado en los últimos tiempos, su repertorio es de largo recorrido, plagado de grandes canciones y digno de recuperar. No me queda más que afirmar con la misma contundencia de sus guitarras que La Gran Esperanza Blanca es uno de los grandes grupos que existen actualmente en el rock, por recorrido, calidad de su repertorio y sobriedad en las tablas. Excelentes, si pasan por tu ciudad no te los pierdas. 


Comprad el disco aquí

Setlist presentación Tren Fantasma el 17/04/2015 en la Sala Russafa:

1 Aquí estoy
2 Tu risa
3 Estrella de mar
4 La última copa
5 Payaso
6 Azúcar y miel
7 Lento
8 Los años de felicidad
9 Música antigua
10 El chico del tren
11 Mar del Coral
12 Harry Dean
13 Cuchillada
14 Ruptura
15 Nora
16 Tren Fantasma
17 Cantad conmigo

18 Blues del perdedor
19 This train is bound for glory

The Jayhawks en la Sala Loco Club (Valencia, 16/04/2015)

abril 19, 2015 Comentar

Tenía muchas ganas de ver a The Jayhawks en directo, una asignatura ya demasiado tiempo pendiente que por una razón u otra, excusas todo, se me había resistido hasta la fecha. Así que ya de paso, en un mero acto de peloteo infinito y agradecimiento, no puedo dejar pasar la oportunidad y felicitar a la Sala Loco Club de Valencia que este año nos está ofreciendo una programación de auténtico ensueño, sólo decir que tal devoción por la música en directo ha dado cobijo a algunos de los mejores conciertos de la temporada, gran devoción demostrada también por The Jayhwaks que les ha llevado a traerlos de nuevo a menos de un año vista de su anterior visita.

Vale que para muchos puede que estemos ante la estela de un grupo que ya no vive sus mejores días en cuanto a discografía editada se refiere, pasada la fiebre del oro pueda pensar el sibarita que una gira de este pelo puede responder más a un impulso nostálgico, aceptamos barco, aunque alcanzado cierto estatus bien merecen recoger los frutos que en otros tiempos sembraron, además también es una nueva oportunidad para vivirla de primera mano para quienes en su día no se percataron de su grandeza, y eso es algo que cuando se trata de la calidad de los Jayhawks nunca está de más.

Para la ocasión sin Mark Olson, circunstancia que restó tensión en el escenario, y lo digo sin perspectiva pero con toda seguridad, ya con Gary Louris en el papel de líder y director de orquesta absoluto, con la presencia del más esporádico de sus componentes Kraig Jarret Johnson a la segunda guitarra, cosa que en cierta manera les acerca más a Golden Smog, aunque no cayó "Listen Joe", una de esas canciones que espero escucharles antes de palmarla. Completando la formación los miembros infalíbles e impertérritos Karen Grotberg, Marc Perlman (tambien en Golden Smog) y Tim O’Reagan.



Con un repertorio infalible como éste, que ya venían presentando en toda la gira con pocas variaciones, puede parecer que no quedara espacio para la sorpresa y la emoción, craso error para quien declinara la oferta, pues la clase y oficio venían asegurados de seríe, y para la ocasión los afortunados pudimos constatar que traían un valor añadido, la pasada noche a The Jayhawks se les veía cómodos y disfrutando tanto como los asistentes, lo dieron todo por dejar un gran recuerdo de su inmensa grandeza en nuestras retinas y oidos.

Eso sí, a parte del grandioso setlist (más abajo) veo necesario volcar aquí mis impresiones sobre algunos detalles que presencié. Una de las cosas que me sorprendieron fue la capacidad de Tim O'Reagan en su papel de Mark Olson en canciones como "Ain't No End", segunda canción del concierto que desconocía de su discografía y que fue la que levantó el vuelo y nos indicó que la noche iba a ser especial, Tim de nuevo en "Tampa To Tulsa" hizo el juego vocal con total soltura. Y a parte de la gran capacidad que siempre se les atribuye para la melodía perfecta y las harmonías de algodón de nube, quedé noqueado con Gary Louris como guitarrista de altos vuelos, si bien "Big Star" ya dió entrada a su faceta más guitarrera, fue con "Waiting For The Sun" y una intro de cagarse que me percaté que Louris debería apuntar en su curriculum en algún apartado "puto amo de la guitarra".

Otras canciones que redujeron el peso de la gravedad y pusieron al respetable con la piel de gallina fueron "Save it For A Rainy Day", por Dios cuanta grandeza!, una canción que cobró vida propia, pudiera haber sido de los Fleetwood Mac, o del Tom Petty luminoso, pero es de los Jayhawks y allí sonó como nunca antes la había escuchado, como "Smile" en una auténtica catarsis de gozo y locura, de nuevo Louris hizo más grande la parte de guitarra tocado por la gracia de los Crazy Horse, "Trouble" fue otro de los grandes momentos de la noche esquivando los problemas de la vida como solo los Beatles sabían hacer, cantar con ellos y con todos eso de "It's better than being alone" me produjo un estallido neuronal que me recorrió de nuca a pies como hacía tiempo, catártica.

Que decir de "Blue", tuve la sensación por la reacción de la sala que realmente es su hit, una gran alegría en tono azulado que llenó el Loco por doquier, y vale que me temía que "Listen Joe" no iba a caer, pero señores, al loro con el repertorio de Golden Smog, nunca me cansaré de reivindicar sus discos, además que contiene algunas de las mejores canciones de Louris, "Until You Came Along" lo dejó patente, "I'd Run Away" debió pertenecer a los 60 en algún lugar perdido entre los Beatles y los Flying Burrito Brothers y Louris la debió traer en la máquina del tiempo, y lo confieso, con "All the Reasons Right Reasons" me corrí, si, allí mismo, Louris y el grupo totalmente entregados a la dulzura y la perfección melódica, pararon el tiempo. En el bis reinó Bad Time, la versión de Grand Funk, que aprovecharon para sacarse una jam guitarrera de la mano de Marc Perlman que dejó el bajo a Johnson y se enfundó las séis cuerdas, posiblemente lo más parecido que veré en vida a los Allman Brothers, por espontaneidad y arrojo, Tailspin selló este gran recuerdo con fraséo dylanita y estribillo en caida libre a la byrds.

The Jayhawks traían un repertorio infalible, pero además imprimieron emoción y nos hicieron levitar. Que gran noche para el recuerdo.


Setlist The Jayhawks Sala Loco Club 16 del Abril de 2015
  1. I'm Gonna Make You Love Me (Smile)
  2. Ain't No End (Blue Earth)
  3. Stumbling Through the Dark (Rainy Day Music)
  4. Big Star (Sound Of Lies)
  5. Nothing Left to Borrow (Tomorrow The Green Grass)
  6. Somewhere in Ohio (Smile)
  7. Save It For A Rainy Day (Rainy Day Music)
  8. The Man Who Loved Life (Sound Of Lies)
  9. Tampa To Tulsa (Rainy Day Music)
  10. Waiting for the Sun (Hollywood Town Hall)
  11. Smile (Smile)
  12. Settled Down Like Rain (Hollywood Town Hall)
  13. Trouble (Sound Of Lies)
  14. Angelyne (Rainy Day Music)
  15. Blue (Tomorrow The Green Grass)
  16. Until You Came Along (Golden Smog – Weird Tales) 
  17. I'd Run Away (Tomorrow The Green Grass)
bis
  1. All the Right Reasons (Rainy Day Music)
  2. Bad Time (Grand Funk) (Tomorrow The Green Grass)
  3. Tailspin (Rainy Day Music)
Escrito originalment en valenciano en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Lapido - Cartografía (2008)

abril 13, 2015 3 Comentarios

Ciertamente la discografía de 091 es digna de análisis. Los últimos y poco conocidos discos Tormentas imaginarias (1993) y Todo lo que vendrá después (1995),  ya tenían una pátina lírica de un nivel superior a la media y un acabado suficiente como para considerarlos grandes discos del rock en castellano de todos los tiempos, ya es tontería que nos tiemble el pulso con afirmaciones como ésta. No menos interesante es la carrera de Lapido en solitario que ya lleva una friolera de siete discos que pueden equipararse en calidad al resto y que para mí son superiores salvando las nostalgias habidas y por haber.

Siete años han pasado de la edición de Cartografía y continúa estando presente en mis escuchas, un disco que siempre tendré en el punto más alto, mi disco de Lapido, por sus canciones, por la producción, por el momento que retrata. Se le podría recriminar, como leí en su momento, el predominio de medios tiempos y baladas, puede que desde una perspectiva en la que aún se albergaba alguna esperanza de reunión de los Cero, algo que por mi parte nunca fue problema si ante todo lo que prima es gran calidad en las composiciones y una producción detallista que esconde a la perfección su condición de "yo me lo guiso y yo me lo como", encima ya metido de lleno en el mundo discográfico con sello propio.

Este mapa saca oro al desencanto, descubre a la esperanza como la fatal moneda de cambio que es, y transforma la vida oculta tras el ángulo muerto en campo fértil para la reafirmación, una lírica que no se pierde en el hedonismo barato, ni puede tildarse de obvio, tampoco podemos hablar de una ostentación críptica, y si en cambio tiene el punto de universalidad suficiente como para que podamos adoptar sus retratos cartográficos a nuestra propia experiencia vital, ni que decir queda que en esto la música es parte importante de la grandeza del disco.


Aquí están dos de las canciones que metería en mi top absoluto de composiciones cervantinas de todos los tiempos, Cuando el angel decida volver, para mi ya es un himno, su lírica y las imágenes que evoca sólo pueden salir de una mente pre-clara, y Algo me aleja de tí es una de las mejores baladas al desamor que he escuchado en mi vida, conmovedora sin más. El ángulo muerto es otra masterpiece, podría funcionar como la definición exacta de en que punto están los artistas en este país, inmenso. Fuera del mundo real es una canción pop-rock perfecta y otra oportunidad perdida para que en su día las ondas herzianas radiaran calidad. De nuevo los versos se convierten en objeto de refinada lírica en Largo de contar haciendo suyo el ideario del perdedor que domina como nadie.

En mil pedazos hace lo propio con un transfondo de inquebrantable resistencia vital y de lucha contra los elementos, aunque este disco también continene un caramelo titulado Nada malo que transmite arropo y tranquilidad frente a las cargas que llevamos a cuestas desde que nacemos. El truco (en qué consiste) a 091 le hubieran quedado muy bien, aunque nunca cambiaría por esta versión, y el estribillo en caída libre de Nunca se sabe es otra de las genialidades que Lapido es capaz de tejer. Escala de grises una de esas canciones que te va ganando con las escuchas y se convierte en imprescindible, y Nadie supo decirme la verdad tiene una de mis letras preferidas, un riff ya mítico que moldea la melodía a la lírica de manera magistral, ya hacia el final se hace practicamente imposible rebatir este disco mientras suena Cuando se apaga la luz que contiene una de las letras más hermosas de cuantas he escuchado de Lapido y del rock en este país. 

Siempre pensé que en el rock se suele valorar casi siempre la musicalidad por encima del todo, y suelo preguntarme una y otra vez cuantas propuestas de bella factura que transcurren sin tener profundidad alguna, hemos alabado hasta la saciedad. Es la razón por la que amamos a Dylan y le consideramos inalcanzable, porque no hay nadie como él en el difícil arte de hacer canciones que cuenten y digan, que trabajen a diferentes niveles de escucha, y en el mismo sentido (salvando las distancias) deberíamos alabar a Jose Ignacio Lapido en el rock cantado en castellano, y ojo, que ésto no sería digno de mención si su lírica no fuera encastada en la música a la perfección con unos arreglos cuidados al detalle, la banda está impecable, coros, guitarras, teclados, todo está en su sitio y sabe a gloria. Ya no tiene que temblarnos el pulso a la hora de afirmar que un disco tan inmenso como Cartografía está en el punto más alto de nuestro rock y pertenece al pequeño grupo de iluminados. O será que siento total y absoluta devoción por estas confesiones cartográficas.

Feria Internacional de Coleccionismo Discográfico y Cinamatográfico 2015

abril 09, 2015 Comentar

Hoy ha empezado la Feria Internacional de Coleccionismo Discográfico y Cinamatográfico que se extenderá hasta el domingo, cuatro días 9, 10, 11 y 12, en los que la veda se levanta y se desata la locura vinílica. 

Encontrar un tesoro está asegurado, siempre lo está, aunque también es verdad que a medida que uno avanza el fondo de armario acaba por no tener fondo. La lista de deseos es larga, y los momentos de decisiones se desenvolverán en su habitual sabor agridulce en la elección de cuales sí, y cuales no. Aunque el placer llega siempre en el bonito instante del rascar del vinilo con la aguja y su consiguiente liberación decibélica a través del dios analógico de la transducción sonora. 

Avisados estáis los que anden cerca de Valencia, la ocasión lo merece. 

Días 9, 10, 11 y 12 en Nuevo Centro, entrada libre

The Cult - Ceremony (1991)

abril 07, 2015 12 Comentarios

Hace poco Choice of weapon nos devolvió a los mejores Cult de los últimos años (reseña aquí), un muy buen disco de hard-rock donde parecía que por fin la lucha de egos de Billy Duffy y Ian Astbury se quedaba fuera para dedicarse ambos a tiempo completo a ser los Cult, y eso fue muy buena noticia en su momento, para mí que tengo especial fijación por ellos, y para todos los amantes del buen hard-rock. Pero además del disco, me alegró bastante ver a la banda en forma y con ganas de retomar su carrera. Así pues recuperé otros discos que ya hacía tiempo que no escuchaba. 

Ni que decir queda que Love es uno de los mejores discos de los 80, único en su especie y condición, su siguiente paso con los rock'n'rolles de Electric lograron alcanzar la grandeza de los AC/DC, y con Sonic Temple incluso les etiquetaron de nuevos Led Zeppelin, aunque si he de seros sincero, en términos hard-rock el primero en la lista es Ceremony, primer disco del que viví la expectación en los días de su edición ya sabiendo de la grandeza de su discografía y con el grupo ya consolidado llenando grandes recintos. Y ojo, que me dejo para otro día el disco de la cabra, uno de los más ninguneados y que meto sin que me tiemble el pulso y del tirón entre mis preferidos del rock alternativo de los 90.

Pero vamos con Ceremony. El disco salió en un momento un tanto extraño, con los Guns n'Roses a punto de asesinar la poca credibilidad que le quedaba al hard-rock, y con el nuevo rock alternativo procedente de Seattle entrando en escena. Junto a la demanda que perdieron por utilizar sin autorización la imagen del niño indio en la portada, claro, no cayeron en la cuenta que le habían robado el alma, cosa que la correspondiente indemnización solucionó, milagros del siglo XX. También suscitó cierta polémica el video clip de Heart Of Soul con Astbury personificado en un Cristo empuñando una pistola frente la cámara, actitud que les costó cierta impopularidad en los círculos más retrógrados del rock, pero que visto con perspectiva es cuando menos admirable por su significado poético y transgresor.

Para mí los Cult tienen un ingrediente que ya poco se ve en el rock, se trata de su manera de construir las canciones en un crescendo a partir de una intro que carga el ambiente de capas y arpegiados sugerentes para un posterior estallido sónico, eso lo tenía Love, Electric bastante menos por su carácter más directo, Sonic Temple tiene algunas de las mejores intros de canciones del rock, y Ceremony también lo consigue de manera excelente, una acústica, unos indios cantando, instrumentación cuidada y estallido hacia el hard-rock, aunque siempre desde una perspectiva melódica única, lo hacían / ​​hacen tan fácil que a veces no se valora como merece. Es más, he leído muchas críticas desfavorables hacia este disco y la verdad es que no lo entiendo, está muy trabajado y tiene muy buenas canciones, supongo que los tiempos, o el business musical como se prefiera, en aquellos tiempos pedían otro tipo de propuestas, y los Cult no entraban en ciertos estereotipos alternativos. Pero para mí Ceremony ha ido ganando peso con los años y ha aportado al repertorio del grupo canciones que ya pueden considerarse clásicas de la banda.

Abre el disco Ceremony con una intro de película y recitado indio incluido dando paso a unas guitarras que van cogiendo altura. El medio tiempo Heart Of Soul y el himno de chulería indígena Wild Hearted Son son dos temazos grandes de verdad, pero este disco además de estos títulos ya míticos, no tiene fisuras, Indian es una joya acústica única en su discografía, una de las que me llevaría a la isla desierta. Sweet Salvation es un hard-rock melódico inmenso, y If es otro hard rock intenso de esos que sólo los Cult son capaces de hacer, una de sus joyas escondidas. Recuerdan a Electric las guitarrazos de Full Tilt y Bangkok Rain, aquí en versión más potente, también White contiene algunos de los riffs de Duffy para hacer escuela. Cierran este gran disco con una Wonderland con Astbury exultante de carisma recitando unos versos con total putoamismo y el riff-intro arquetípico de Duffy alzanzando uno de sus mejores momentos.

Este disco equilibra muy bien los potenciales del tándem, el torrente vocal de Ian Astbury en plena forma llevando con convicción su mística indígena americana con temática cercana a la ecología, pueden escucharse danzas aborígenes, también hay fragmentos literarios de Lawrence Lipton del libro The Holy Barbarians, nombre del grupo paralelo que formaría más adelante Astbury, y de Geroge Orwell, el título de su libro Down and Out in Paris and London de 1933 que abre en formato verso la canción Heart Of Soul. Por otra parte unas guitarras poderosas y riffs portentosos de Billy Duffy que pueden hacer pensar que esta hacha de las seis cuerdas es un hijo bastardo de Jimmy Page.

Y vale que Sonic Temple es grande y con canciones imbatibles, pero a la hora de elegir un disco favorito, en su conjunto y en términos de hard-rock, me quedaría antes con este Ceremony, ya sin los tics de los 80 y una producción cuidada que ha envejecido la mar de bien. Ya no se hace Hard Rock melódico de esta calidad.


Escrito originalmente en NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Oscar Peterson Trio + One, Clark Terry (1964)

abril 06, 2015 2 Comentarios

El jazz como estilo musical puede que tenga un halo inalcanzable o de "no va conmigo" cuando mayormente se viene del rock, a no ser que tengas un golpe de suerte con un disco que te atrape o que alguien te indique por donde. Posiblemente te atrae la idea del jazz, la sonoridad, la mitomanía que hay detrás, la admiración ante el virtuosismo del músico, pero siempre queda ese camino entre el jazz más clásico hasta el free, pasando por el Be Bop, el Hard y el modal, por el cual te puedes quedar en la cuneta sobretodo cuando el artista parece que quiera desentenderse de la melodía, hay caminos tortuosos en el jazz, pero de la misma manera hay calles que aunque no muy transitadas aseguran un paseo agradable sin más, en ese punto podría encuadrarse este disco, es más si te hayas en esa tesitura puede que este disco sea para tí, y quizás esta recomendación sea ese golpe de suerte necesario.


En mis inicios en el jazz un buen amigo me dejó unos cuantos volúmenes de los Jazz Masters de Verve, y allí estaba Lionel Hampton junto a Oscar Peterson en uno de los números de la serie, adoro el número 26 de la serie, auténtica congoja sónica. Hampton desprende carisma y buen rollo en todo lo que toca, y el piano de Peterson parece volar. Decidí buscar más discos de Oscar Peterson, pero pasa que es difícil controlar la discografía de los jazzmen con exactitud, no es como en el rock que puedes llegar a conocer al dedillo las épocas de un artista y escuchar toda su obra, eso en el jazz es imposible, sólo al alcance de unos pocos (señor Cifu que en paz descansas).

Con Oscar Peterson es imposible abarcar toda su obra, es inmensa. Pero tiene algunos hitos a tener en cuenta, él tocaba el piano en las famosas sesiones de Louis Armstrong y Ella Fritzgerald, sólo por esto ya merece estar en el olimpo del Jazz, pero también está el disco junto al Presidente, el gran Lester Young, también junto a Ella, otro junto a Ben Webster, su clásico My Favourite Instrument, imprescindible, sus innumerables directos... hay mucho. Pero no hay que agobiarse con la inútil necesidad de licenciarse en discografías completas de manera obsesiva, con el jazz sólo queda relajarse y disfrutar con lo que caiga en tus manos puesto que de donde piques siempre vas a encontrar oro, con esa actitud me dejé embaucar por este disco.

Yo me aprovecho del jazz y lo dejo sonar, parece que cuando falta la parte vocal me libere de tener que entender nada, porque no quiero entender nada, y simplemente dejo que el jazz circule por el aire que me rodea sin más. Este Oscar Peterson Trio + One, junto a Clark Terry consigue que corte por lo sano, que sonría y que mueva el pie ya desde la primera nota del disco con la magnífica versión del tema de Broadway Brotherhood of Man, inmejorable comienzo, algunas originales de Peterson, Roundalay también banda sonora mientras caminas con nocturnidad y alevosía bajo los neones de cualquier avenida de una gran ciudad, tiene el mismo espíritu que round midnight, otras de Terry, genial Mumbles, divertida y al mismo tiempo muy ilustrativa, ese fraseo vocal sin sentido es la esencia del jazz y de la razón de ser de los instrumentos en el jazz, muy bueno. Estupenda Mack the Knife, standard eterno que ya de por sí asegura gran parte del éxito de cualquier versión, esta es de las mejores.


Y esto es como tirar de un hilo infinito, aquí descubrí a Clark Terry, muy ameno, ese sonido deudor de Louis Armstrong, con mucho desparpajo, alegre optimista, como llevar a New Orleans de fiesta por las vias neuronales,  Terry tiene mucho Blues y mucho swing, resulta espontáneo sin que afecte para nada a la línea melódica de la canción, como Oscar Peterson en el piano.

Y como que el mundo es un pañuelo, leyendo sobre Terry descubrí que empezó en el jazz junto a Hampton, y entonces me surgen preguntas como ¿que comía esta gente? ¿como eran capaces de provocar semejantes estados de ánimo sin letra que lo concrete? sin artificios, con mucho arte, y encima de la manera más natural, entorno a unos micros se dejaban llevar sin preocuparse ni de producciones ni otras parafernalias. Supongo que si algo debiera aprender el rock del jazz es la espontaneidad desde el proceso de creación, y hasta la grabación final.

Brotherhood of Man

Roundalay


Y mientras les escucho pues no hay nada más, sólo gozo, lo malo es que se hace muy corto. Supongo que a los más puestos, este disco les resultará como una golosina y para quienes no estén muy familiarizados con el jazz puede ser un buen comienzo, un disco para hacer afición. Una buena aspirina para quitarte los dolores de cabeza. 

Recetas: Never Mind The Burguer, la hamburguesa insurgente

abril 03, 2015 4 Comentarios

Después de varias peticiones vuelvo a la carga con las Recetas de la Route, sección que tenía prácticamente olvidada. En un espacio de estas características la música es especia primordial, y para el caso que me ocupa Never Mind The Bollocks de los Sex Pistols es perfecto para condimentar semejante megunje, pués este plato está diseñado para darle una patada en los huevos (de corral a ser posible) a este sistema de consumo, desde la elección de los ingredientes, pasando por la compra y hasta el resultado final.

En primer lugar una especial dedicatoria porque fue tras la conversación con Javier de Gregorio y Gonzalo Arostegui que mi cerebelo empezó a maquinar esto que estáis leyendo, además por que son dos de los tipos más rock'n'roll way of life que existen y soy fan fan de sus textos, de lo mejor que pueda leerse en la actualidad en lo que a música se refiere. Además Javier me dijo "Oye Chals, yo cuando ví a un tipo que subía fotos de comida y discos pensé que era un tanto raro, y eso me gustó", pués que no se hable más, vamos allá con la Never Mind The Burguer, la hamburguesa insurgente.


Mi alimentación no es un ejemplo vegetariano, ni mucho menos vegano, no creo en los extremos, pero si que intento ser consciente de que el abuso en el consumo de carne favorece un tipo de industria donde la calidad del producto y la salud del consumidor son las últimas cuestiones a considerar. El que un animal nazca en cautividad y muera al poco tiempo de haber nacido, además con un gran sufrimiento, debería ser excusa suficiente, añadamos que con una alimentación exclusivamente dedicada a su engorde a través de transgénicos nocivos a la larga en la persona. Consumo responsable, animales de granja, ¿más caro? si, pues se come menos, otras fuentes de proteinas: 4 almendras crudas al día dan las proteinas suficientes para el cuerpo humano, añade dos nueces y será perfecto. 

Vamos de compra. Intenta no pisar un supermercado/franquicia, compra en el comercio de tu barrio, las cosas saben mejor, y al final acabas gastando menos que si te tienes que agenciar, si o si, el blister de poliespan de turno, además como siempre digo el perejil es gratis.

La compra es ideal hacerla un sábado por la mañana, te enfundas los cascos y te ripeas el disco de los Pistols, y mientras paseas de aquí para allá del ultramarinos a la frutería, piensa que estás lanzando un escupitajo al alto cargo ejecutivo a quien le importa bien poco que lo que coma la gente sea auténtica basura y mientras su bolsillo engorda.

Verdura. Frutería de vuestro barrio:
  • 1 cebolla 
  • Ajos
  • Ramillete de perejil
  • Zanahoria
Herbolario o tienda de frutos secos y legumbres:
  • Copos de avena
  • Comino en polvo
Panadería:
  • Panecillo para hamburguesa
Tienda de la esquina:
  • Yourt natural a ser posible griego.

Pasos a seguir para un kilo de masa de hamburguesa:
1) Picar una zanahoria y una cebolla lo más pequeño que podáis, lo mismo con el ramillete de perejil.
2) Rallar pan del día anterior.
3) Mezclar el kilo de copos de avena a razón de media parte de agua por una de avena, más o menos dos vasos de agua.
4) Mezclar la cebolla y la zanahoria rallada con la masa de avena, añadir dos o tres cucharadas de comino en polvo, y sal al gusto.
5) Cuando la masa sea homogénea empezáis a hacer la forma de hamburguesa, ayudaros del pan rallado para que su textura pegajosa os deje trabajar bien.
6) Mezclamos un yogurt natural a ser posible griego con un ajo y perejil picado, sal al gusto, y tendremos una salsa idónea.

Pues bien, ya tenemos las hamburguesas, se frien y se montan con la salsa, cebolla cortada muy fina, y lechuga si prefiere, ah! recuerden el toque Pistols en el emplatado. El punto de sabor es algo que poco a poco se puede ir acoplando a cada cuál en la cantidad de comino, verdura, sal... También se pueden congelar tal cuál y freir directamente del congelador.

Las artes oscuras que nos empujan a visitar los BurriKins y los MierDonalds, publicidad y marketing lo llaman, son potentes y difíciles de contrarrestar, ¿quien no ha sucumbido alguna vez en su vida?. Sólo pensad que se pretende atacar a las grandes corporaciones de comida rápida, a las todo poderosas industrias cárnicas y su fatal impacto en el medio ambiente, a las grandes superficies alimenticias, a nuestra propia condición borrega, y en definitiva a una manera de vivir y comer altamente perjudicial a todos los niveles, tanto por la salud como por la ética. Además con el dinero que te has ahorrado respecto del menú macflurrymiliwilly, se va usted a una juguetería y le compra un regalito al nene/a, seguro que le gusta más que la promoción de turno. Recordad, Never Mind The Burguer.


Pete Townshend & Ronnie Lane - Rough Mix (1977)

abril 01, 2015 10 Comentarios

Cada cuál tiene sus santos patronos, yo tengo los míos, y vale, no son dioses todopoderosos ni adorados por multitudes, pero les pongo un altar si hace falta ¿os había dicho que adoro a Ronnie Lane?, creo que sí. Es una especie de mezcla entre mitomanía y empatía, y luego viene la música a colorear el paisaje rural que se extiende desde el descampado detrás de mi casa hasta las montañas allá al final, mi altar, al empezar y al acabar el día, al amanecer y al atardecer mientras paseo a mi buen amigo Yes (aunque siempre pensé que es él quien me pasea), una vista que siempre estuvo allí, pero ahora la percibo mística, lo apostillo con un anymore for anymore. 

Como toda fiesta patronal que se precie tiene que tener su celebración en el calendario, y para el caso que me ocupa el 1 de Abril, April Fools' Day, cumpleaños de Ronnie Lane, es idóneo para pasear la imagen de este gitano folkie de la campiña. El año pasado ya dejé constancia de mi devoción completa con Anymore For Anymore, un disco que debes tener ya en tu biblioteca musical. Este año le toca a Rough Mix gracias al hallazgo en formato vinilo que vino a mi desde una gaveta, en edición gatefold del 77 en perfecto estado, no podía ser de otra manera, me estaba esperando. Ungran disco se mire por donde se mire que no lució en su momento tras el estallido punk pero que el tiempo poco a poco ha ido meciendo hasta llegar a su condición de culto, ¿acaso no hay mayor actitud que pasarse por el forro las convenciones mundanales de la vida en sociedad simplemente dándole la espalda? algo que en esencia es más punk que el propio punk.

De Pete Townshend poco puedo decir. Los Who nunca fueron santos de mi devoción, algo que puede quedar mal que se diga desde un espacio musical, aunque My Generation me lo sé de memoria ¿quien (valga la redundancia) no? (Ouuut!!!), eso si, siempre he respetado a los Who como a los grandes compositores del rock que son. En este disco me gusta como suena Townshend, menos pretencioso y creo que le favorece, es más, algunas de las canciones incluidas en este disco podrían haber lucido muy bien bajo el ala de The Who By Numbers, el otro disco que podría gustarme de la banda (junto al Live At Leeds, of course), uno de los más sinceros y sin efectismos sonoros que valgan.

Vamos al trapo que tengo mucho que rascar. En el 76, Ronnie Lane había jugado todas sus cartas entre buenas manos y faroles varios a la vida, la caravana gitana había provocado un agujero considerable en su despreocupada cuenta corriente, unido al hecho de que pese a haber editado un disco notable como One For The Road,  Lane ya no era un artista que captara interés, si es que alguna vez lo había captado en aquella década prodigiosa, por el camino se quedó también un proyecto conjunto con Clapton, ni la banda sonora junto a Ron Wood le salvó del ostracismo de mediados de los 70. Los días de vino, rosas y avances cuantiosos se terminaron. Así que Plonk buscó abrigo en su buen amigo Pete Townshend, le pidió que estampara su rúbrica como productor de su próximo disco con la única intención de captar el interés de algún mecenas discográfico. Su compañero de correrías místicas y de borracheras se percató del difícil momento de su colega y de la gran bancarrota que pesaba a sus espaldas, así que decidió posponer su proyecto en solitario y echarle una mano, años antes hizo lo propio con Clapton.

A medida que avanzaron las sesiones el disco se convirtió en un album de encuentro entre amigos, otro Who se apuntó a la movida, John Entwistle, el mano-lenta Eric Clapton que siempre apreció a ambos, también, el rolling stone Charlie Watts y el eterno secundario de lujo Ian Stewart. Otros que aparecieron para la ocasión fueron los escoceses Gallagher and Lyle, parte esencial de la primera formación de Slim Chance que en su momento salieron por patas con el desaguisado circense, volvían puede que agradecidos por haberles hecho más conocidos (trabajaron con McCartney, Clapton...). Un grupo de super estrellas al servicio de la pareja y que bajo mi punto de vista dió un sonido menos pretencioso a las canciones de Townshend y a las de Lane el mejor acabado de cuantas había grabado en su carrera en solitario, tuvo también mucho que ver Glynn Johns que ya había trabajado con Lane en su primer sencillo How Come, sólo que entonces no conectó con su esencia work in progress y rural, aquí encontró el punto justo entre ambos. Todos con el acuerdo y consentimiento de toda una serie de sellos bajo el que se hospedaban los colaboradores, una de esas alineaciones astrales que no suceden demasiadas veces en la vida, y así el bueno de Townshend consiguió que todos los participantes pusieran su granito de arena.


Rough Mix es una mezcla irregular y desigual con canciones que podrían haber entrado en el repertorio de los Who sin ningún problema, o en alguno de esos discos banda sonora, otras suponían un gran regreso de Ronnie Lane a un gran estado de forma y recordando a su grandioso debut, a la postre sería su mejor testamento pués en las sesiones de grabación se le detectó la fatal enfermedad, el MS, que mermaría su estado físico en poco tiempo.

Abre My baby gives it away un rocanrol de muchos kilates muy Townshend, responde Lane con Nowhere to run uno de sus folk-rock de bella factura que perfectamente podría haber entrado en Anymore for Anymore, tiene el mismo feeling. Rough mix es una instrumental muy Traffic con Clapton desplegando todo su potencial, fantástico el órgano desbocado del poco recordado John Douglas "Rabbit" Bundrick (Free, Eric Burdon, The Who), le sigue otra de esas canciones que no se sabe de donde se sacaba Lane, tienen un aire a oldie y viejuna, a calor del hogar y leña quemando, Annie es sensacional aunque proceda del puente de la canción Give me a penny de su segundo disco, que más da si te hace sentir bien y además lleva una alineación Slim Chance de auténtico lujo, Gallagher, Lyle, Hart y Clapton. Vuelve Townshend por sus fueros con Keep me turning, y Daltrey que se revolvería en su cama con sábanas de raso pensando como quedaría en el repertorio de los Who. Cierra la cara A con Catmelody que tiene el beat rural del rock'n'roll Never can tell de Chuck Berry, esta vez firmada con la Lambert y acompañado por Clapton desplegando los consiguientes riffs catedráticos de la vieja escuela de Memphis.

La cara B abre con Misunderstood, delicia pop-folkie a cargo de Townshend, muy Mungo Jerry y con una parte de harmónica para recordar. Llegamos a uno de los highlights de este disco, April Fool vale su peso en oro, tiene la magia de Debris y Ooh La La, aquí el acompañamiento de Clapton en la dobro es crucial para convertirla en una joya, ese puntito que faltó y se echa de menos en otras grandes canciones de la carrera en solitario de Lane, me encanta ese aire de música americana tocada desde la campiña inglesa. Hasta Street in the City me noquéa con sus aires banda sonora, pequeña epopeya urbana con arreglos de cuerda preciosistas y perfectos, una de esas canciones que tanto le gustaban hacer a Townshend para sus discos místicos. Heart To Hang Onto es otra maravilla, de las pocas colaboraciones reales, entremezcla la esencia musical de ambos, la folkie sencilla y la rock aparatosa in crescendo, una genialidad, de nuevo Rabbit en el Rodhes, gran músico. Cierra la versión de 'Til the Rivers All Run Dry cantando todos juntos cuál liturgia este hit del country que un año antes llevó Don Williams al nº1, ¿mejor que la original? pués sí. 

Un disco con muchos matices, más que de colaboración, compartido, y que encuentra su único nexo en el transfondo del mismo, ambos artistas compartían una filosofía de vida similar con un fuerte punto de encuentro en las enseñanzas del gurú espiritual Meher Baba (sí, el Baba O'Riley), una extravagancia como otra cualquiera podrán pensar ustedes, pero que en definitiva su valor tiene en comparación al hedonismo nihilista imperante. Cada canción es una declaración de intenciones clara y concisa, Townshend deja sus paranoias existenciales de lado y canta iluminado, trascendental pero no tan oscuro como en su anterior disco de los Who, juntos transpiran esa gracia de la que todo lo impregnaba Lane donde valores como la amistad, el romanticismo por el romanticismo, el valor del calor del hogar más allá de cuatro paredes, la familia, y a certeza de que en esta vida para no ser un desgraciado sólo tienes que hacer las cosas de corazón, tan fácil y tan difícil a veces. 

El mejor adjetivo para este disco es "exquisito", dobros, ukeles, banjos, acústicas, harmónicas, acordeones, eléctricas, rhodes, orquestaciones, folk y rock'n'roll. Todo en una mezcla irregular pero imprescindible, vital para el que aquí suscribe. Un señor disco. Feliz April Fools' Day, felicidades Ronnie Lane.



"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie