Trofeos y tesoros. Feria Internacional del Disco de Valencia

noviembre 30, 2014 8 Comentarios

Aún quedan unas horas para que finalice la I Feria Internacional del Disco, y yo, ya en casa, miro y remiro los trofeos y tesoros hallados este domingo lluvioso. Una visita con todos los ingredientes necesarios en estos menesteres, aunque el sitio ubicado en una de las salas del Hotel Astoria Palace me ha dejado en princpio un poco desencantado por las dimensiones, esperaba algo más grande, claro que esto lo dice alguien que tiene en en los vinilos el formato rey.

Lo suyo habrá costado organizar el evento y yo que lo agradezco, además los 15 expositores allí reunidos tenían todos joyas por doquier a precios asequibles, todos en muy buen estado y justa relación calidad/precio. Es de agradecer que aún exista gente que centre sus vidas en este formato que muchos han dado por muerto muchas veces y que sigue vivo y coleando, mil gracias a estas personas que se desplazan de aquí allá por ferias ganándose la vida, además es agradable el hecho de que muchos esten dispuestos a contarte tal o cual anécdota del rock mientras sostienes la carpeta, otros con el desencanto en sus caras, puede que por unas ventas siempre por debajo de las espectativas, pero que no han podido esconder del todo la pasión que sienten por lo que hacen, y eso es muy importante.

Respecto a los discos adquiridos estoy más feliz que unas pascuas, he encontrado de todo, grandes ofertas, tesoros que buscaba hace años, reposiciones de algunos gastados, como no, con sorpresas que no esperaba y que no solté desde que mi mano entró en contacto con el plástico de la funda.

Aun no me puedo creer que haya encontrado esta maravilla en la edición que he encontrado y practicamente nueva, no me esperaba irme hoy a casa con este disco doble. Para mi uno de los mejores discos de los 70, por este disco Eric Clapton ya merece su sitio en el Olimpo de los disoses, por supuesto, ahí estan también a tal efecto el LP con Mayall, Cream y lo que cuelga. Y los otros componentes no se quedan atrás, Duane Allman.... Layla and Other Assorted Love Songs de Derek and the Dominos es una maravilla vinilera.



La culpa la tiene my mestre friend Johnny JJ y Don Guzz, ambos en poco tiempo me han inducido ha no dudar ni un segundo a llevarme esta maravilla escondida de los 80 a casa. Un disco dedicado a Federico Garcia Lorca, sonoridades con la profundidad apropiada, la Big Big Music de Inmaculate Fools hay que reivindicarla siempre que se tercie. Que voz y que producción, todo en este disco es perfecto. Lleva camino de convertirse en uno de los descubrimientos más inesperados del año, el ochenterismo bien entendido, lástima que en su momento nadie se diera cuenta, al lado de A Pagan Place de los Waterboys lo tengo.

Este disco lo tenía más que rayado que una libreta de bup, y la carpeta de cartón ya acusaba con claridad el paso del tiempo, uno de esos discos imprescindibles de una de las reinas de la canción de los 70. Tapestry te arropa y acompaña como pocos, es familiar y es perfecto, me urgía desde hace tiempo la reposición y hoy he encontrado una edición española de su tiempo practicamente nueva y con un precio más que asequible. En casa no puede faltar este disco, algo que my king Nikochan os podría explicar mejor.



Bueno, que decir de Harvest, el disco que me enseñó que no todo son chorreras, ni gorros de cowboy en la música cercana al country y la tradición, y que las pedal steel son instrumentos de inducción espiritual. No es un vinilo difícil de encontrar, pero siendo uno de los discos más importantes de mi vida era un crimen que no lo tuviera en el formato rey, hoy le llegó su hora, todo sea dicho gracias a una situación favorable en mi cartera. Aunque intuyo que no será el último que compre, se oye muy bien pero sé que necesitaré otro en unos años. Alegría absoluta con este hallazgo.

 
JJ Cale es para mi un artista imprescindible, hace poco os hablé de Really, el vinilo que guardo como oro en paño y el que me lo descubrió. Hoy no he podido dejar escapar la ocasión para hacerme con esta edición practicamente nueva. Troubadour es imprecindible dentro de una discografía que a priori, y digan lo que digan los moniatos de allmusic, no baja de notable.




De camino al Hotel Astoria presentía que me lo iba ha encontrar, puede que por la lluvia y el ambiente tan limpio y bucólico que vestía Valencia, Waterloo Sunset total. Para mí ha sido la joya de la corona, hacía mucho tiempo que buscaba este disco, pero en las tiendas digitales el precio se me iba de las manos y en las físicas habituales nunca apareció. Por fin tengo en mi poder Something Else by The Kinks, hablé de él hace poco, uno de los discos que más he deseado en mi vida, mi disco preferido de la banda y uno de los que hoy por hoy me llevaría a una isla desierta.


El día, pese a la lluvia, ha sido perfecto, no había mucha gente para más desgracia de los feriantes, pero he disfrutado con la ausencia del gentío, los domingos es lo que tienen con estas cosas. También es inevitable ante estas jornadas no irse a casa con un sabor agridulce, para mi es como hacer puenting, suelto adrenalina por un tubo eligiendo este o aquel disco, también por saber lo que dejo escapar, y donde el maldito parné ejerce de cuerda que no debe romperse. Con todo la aventura vinilera de hoy ha sido más que satisfactoria.


Mañana a estas horas... (dedicatoria)

noviembre 30, 2014 Comentar
La vida te da y te quita, te vapulea y te empuja, y no me arrepiento de los que no están, ni de los que están. Por suerte entre los que si están tengo dos grandes puntos de referencia donde agarrarme esté donde esté, dos amigos con los que la palabra 'amistad' no es necesaria acompañarla de 'incondicional' porque siempre fue así, no puede existir de otra manera.

Nos delatan las canas, y los horarios ya tienen menos franja nocturna, pero el rock'n'roll aún está latente. Sonaron anoche esos discos que adquieren otra transcendencia, initeligible en el día a día, Stray Cats, Lou Reed, Elvis Presley Roy Orbison..., esos discos, como dijo Springsteen, nos enseñaron más en cinco minutos de lo que nunca nos enseñaron en la escuela, los Kinks lo explicaron muy bien, 'mañana a estas horas' quien sabe donde estaremos amigos, a mi siempre me queda la certeza de que habrá próxima vez. Gracias Juanvi y Jordi por está ahí.

Bobby Jean suena hoy por vosotros, valgan además estas palabras para dejar grabado en algún lugar que os quiero y os deseo un buen camino, cuidaros.

I Feria Internacional del Disco de Valencia (29/30 Nov.)

noviembre 29, 2014 3 Comentarios
La I Feria Internacional del Disco de Valencia ha abierto sus puertas hoy a las 10:00 en el Hotel Astoria Palace, Plaza Rodrigo Botet 5 de Valencia.

Un evento muy importante para mi, la prueba de que pese a todos los pronósticos negativos sobre la música y el disco, los discos de vinilos continúan despertando un gran interés, el formato rey y único protagonista de este fin de semana en la capital del Turia. 

Así que amigos y amigas, este fin de semana voy de caza.


Mirad que pinta.


Larga vida al viejo vinilo y al rock'n'roll.



Ukelele Clan Band - No Sugar (2014)

noviembre 28, 2014 1 Comentario

Ukelele Clan Band son una banda madrileña curtida en la calle y en cualquier lugar que les han dejado tocar, séis músicos que saben sacarle partido al sonido acústico y lo desarrollan sin complejos con todo instrumento desenchufado que pillen por delante, banjos, ukuleles, guitarras, armónicas, acordeones, melódicas... , podríamos colgarle directamente la etiqueta folk seguida de cualquier sufijo estilístico que se nos ocurra, pero pese a lo que puedan parecer mis palabras, la sensación es la de un grupo sin prejuicios y con el enorme desparpajo de quien sabe lo que cuesta ganarse al público en las peores plazas.

En los pocos más de cuatro años que llevan rodando les ha dado tiempo a ganar varios premios, visitar algún festival y fundar su propia discográfica Garganta Records, lo tienen muy claro y saben lo que quieren, ahora están presentando su cuarta referencia si contamos la maqueta debut y su EP posterior.

Con "No Sugar" se consolidan la presente campaña como grupo del folk-rock patrio a tener en cuenta. Además tenía muchas ganas de un disco como éste, siempre me ha extrañado mucho que no hayan muchas más canciones como éstas con la cantidad de escenas en la actualidad en las que inspirarse, sin caer en la obviedad, claro, y conjugándolo a la vez en términos musicales de folk'n'roll y canción protesta al degüello, con altas dosis de actitud, aunque no se trata sólo de darle al bombo de la política, también hay naturalismo a porrillo y la siempre necesaria reivindicación del respeto por los animales, es un desmarcarse contra la falta de sentido común vestida de corrección, sin dejarse llevar por la negrura y llevando la reivindicación a un terreno festivo, se trata de bailarle al desánimo, a los telenoticias y a las grandes corporaciones.



A remarcar además de la música, auténtica protagonista, un diseño cuidado (digipack con el que puede formarse un cabaña) que deja patente sus ideales, el diseño está inspirado "Walden, la vida en los bosques" del americano Henry David Thoreau, filósofo, naturalista y padre de la desobediencia civil, tan necesaria, además en su interior hay una bolsa con semillas de frambuesa, zarzamora, grosella, arándanos y fresas silvestres, porque según ellos las ciudades crecen y los pueblos se vacían, y quieren que le demos la vuelta, que sembremos esas semillas en todas las ciudades, para que al menos esta vez, el bosque gane una batalla a las ciudades.

Abre fuego "607 Revisted", inspirada en el famoso título de Dylan y que denuncia sin ambages la superficilidad y la corrupción de la sociedad, "Forevermore" me recuerda al deje de Shane MacGowan en su mascar los versos cual escupitajos, un bajo trepidante abre paso a "Dear Dog" y cuenta a ritmo de rock la historia triste de un perro asesinado, me suena a cierta dimitida hace poco. "Hello, hello" trae cierta ironía y acritud en una canción de estribillo pegadizo, relata en primera persona las desdichas de la vida en una residencia para ancianos y la habitual desafección por parte de sus descendientes.

El disco rompe con su tema más experimental "Slacker", seguido por "The further, the better" que chovinismos a parte, debería ser suficiente como para mirar un poco más cerca cuando se habla de sonido americana, vamos, ni los hermanos Avett. El respeto por los animales vuelve a estar presente en "Fox Hunters", una de las temáticas que más me atraen de este disco, muy necesaria ante tradiciones y fiestas que ya escapan de toda lógica. "Aloha" es la canción hawaiana del disco, una delicia acústica con el ukulele como protagonista, como no. Con "Good-bye" se marcan la canción anti-relación, picar y volar que llaman algunos, y el disco cierra con "More Sugar", una alegre tonada entre infantil y psicodélica.

Ya sabéis que por aquí cuando el folk se conjuga bien con el rock, siempre tiene las puertas abiertas, pero además en el caso de Ukelele Clan Band lo que más me atrae es su derroche de actitud, tan necesaria. Este es su mejor disco hasta la fecha y un firme candidato a estar entre mis más escuchados del día a día en la presente campaña, a quien ésto pueda resultar redundante, por favor que se pase por su bandcamp que la música hará el resto. "No Sugar" es puro folk'n'roll way of life. Muy recomendable.


Dayna Kurtz - Secret Canon vol.1 (2012)

noviembre 25, 2014 2 Comentarios
“Nos hemos vuelto tremendamente rígidos con los géneros, cuando entonces podías poner un poco de country regional en el r&b, y el rock and roll de los primeros tiempos tenía también swing y r&b [...] y el swing the Texas era distinto al de Louisiana o al de Nueva York. Las reglas no se habían escrito todavía, la música era más libre y, – en mi opinión – mejor.” Dayna Kurtz
Este diciembre promete muchas alegrías en la ciudad de la luz (y las sombras), sólo tenéis que ver el cartel que nos trae el Loco Club, todo un regalo. Y vale que los Long Ryders merecen mucha atención, un grupo que nunca será lo suficientemente valorado, pero amigas y amigos, a un mismo nivel como mínimo, y también desde el otro lado del charco, tengo a Dayna Kurtz que durante las próximas semanas reinará en esta route, artista de la que no hace falta defender su autenticidad y excelencia. Dama del rock, jazz, blues, folk... es difícil etiquetarla y es algo que a nadie que se adentre en alguno de sus discos debiera preocupar, pues por su manera de canalizar todos sus conocimientos musicales e influencias es muy parecida a Nina Simone, su estilo es la música americana sin prejuicios ni barreras, a las palabras que encabezan este párrafo me remito, representan a la perfección su esencia.

Su carrera tiene discos sobresalientes para paladares exquisitos, escuchad Postcards From Downtown, Another Black Feather, American Standard, picad donde queráis... Aunque empezaré a meterme en materia con este Secret Canon vol.1 publicado hace un par de años y que pasó sin pena ni gloria, pero creedme si os digo que desde el primer segundo que le déis al play váis a quedar totalmente absorvidos por su arrolladora interpretación. Si en su anterior disco conseguía acercarse de manera sublime a la americana music, rock'n'roll fifty, e incluso rockabilly, ahora en el presente disco Dayna Kurtz ennegrece, she's got the blues, soul, jazz y rhythm&blues descarnados se dan la mano de manera magistral.

Este catálogo es imprescindible si te interesa ir más allá y tirar de hilos no muy conocidos, permítanme por mero placer relatar este apasionante viaje. 


Empieza con Do I Love You, me mata, una canción del totalmente desconocido para mí Floyd Dixon, artista que fue muy importante para artistas como Ray Charles y Sam Cooke como influencia seminal, una joya en boca de Kurtz.

Don’t Fuck around with Love un single con cierta popularidad a principios de los 60 titulada originalmente ‘don’t play around with love’por el grupo de doo-woop a capella  The Blenders. El mismo grupo regrabó la canción con el "fuck" como una especie de broma y acabo convirtiéndose en una pieza de coleccionista. 

Not the Only Fool in this Town es la única original en el disco, basada en el estilo de una de sus artistas preferidas del blues y el r&b llamada  Mable John, hermanísima de Little Willie John y corista de Ray Charles. Tamla/Motown y Stax la quiseiron en sus catálogos aunque nunca congiguió consolidar una carrera, posiblemente una de las mejores voces del soul Detroit.

I’ll Close My Eyes es una joya de Buddy Kaye/Billy Reid, una canción que debiera ser un standard del jazz pero que ha quedado como canción maldita de su tiempo pese a la grandeza que guarda, las versiones de Sarah Vaughn y Dinah Washington son grandiosas y difíciles de igualar, pero no creáis, Dayna Kurtz hace su versión con sobresaliente.

Sweet Lotus Blossom la más antigua del lote, escrita en los años 30, se conoce incluso una versión con el título ‘Sweet Marihuana’ podéis ver un video en youtube ciertamente desternillante, y en los cuarenta la versión en la que se basa Kurtz cambiaba a la heroina, aunque más como metáfora que como una apología de los estupefacientes, eran otros tiempos. Una versión magistral.

Your Fool Again escrita por Bill Campbell y grabada por Sarah McLawler, artista olvidada por la historiaCuriosamente Sarah tocaba el B3 y hizo algunos singles para el sello Brunswick en New York en los 50 y se movió bastante por la escena jazz de la gran manzana, una gran artista que la historia aún no ha reconocido.

If Yesterday Could Only Be Tomorrow grabada originalmente por el King Cole Trio, el trio swing de Nat King Cole a princpios de los 40. Sólo se conoce otra versión a cargo de Tony Bennett, aunque puestos a elegir lo tengo claro.

Come in Out of the Rain también del King Cole Trio, y más tarde por Carmen McRae. Una canción que en boca de artistas como Peggy Lee habría quedado muy ben, cosa que no pasó. En esta versión Dayna Kurtz le da un enfoque otalmente diferente, mñas arrastrado y oscuro, una de esas canciones que Tom Waits les hubiera sacado el oro, que voz esta mujer.

Call Me Darling basada en la versión de Josh White, un grande del folk-blues y no muy conocido, todo sea dicho, por obra y gracia del mccarthysmo y la persecución que se llevó a cabo con la excusa del fantasma comunista y para aplacar la lucha por los derechos civiles. Aquí a duo con Jack Williams, amigo y apasionado por la música de White, muy influyente en artistas como Dylan, ahí es nada. La canción una gema del folk, fantástica recuperación.

Take Me In Your Arms cierra el disco, basada en la verión de Laurie Allyn, desconocida cantantede la escena jazz de Chicago de los 50, desgraciadamente murió una semana después de que su disco saliera a la venta. Perry Como y Abbey Lincoln la hicieron suya años después. Una baldad que hiela la sangre.  

Sí, son versiones, aunque seguramente de canciones que nunca halláis escuchado, un plus en el repertorio de esta dama y una suerte que existan artistas que nos hagan partícipes de estas joyas perdidas en el tiempo. Y a cada versión no sólo nos descubre un tesoro escondido, además consigue hacer que creamos que somos nosotros quienes las estamos decubriendo en el momento y con una interpretación sentida y sublime. Tenía muchas ganas de escuchar esta artista mayúscula de voz visceral y alma a flor de piel. Esta mujer me deja KO. No os perdáis por favor este disco, es negro oscuro por dentro y como era de esperar en ella un 10. Y recordad, el próximo diciembre asistid a alguno de sus conciertos porque será uno de esos momentos para el recuerdo.


Al habla... Jeff Buckley

noviembre 22, 2014 1 Comentario

"Mi música es como un pequeño trozo de un sueño escondido en la psyche. Es en parte terreno resbaladizo y en parte estructura. El terreno resbaladizo es importante para que las cosas crezcan. ¿Alguna vez no has tenido uno de estos recuerdos en los que crees recordar un sabor o una sensación de algo, quizás un objeto, pero el sentimiento es tan extraño e imperceptible que te cuesta retenerlo por mucho tiempo? Te deja loco por un instante. Esta es mi estética musical, sólo esta memoria efímera imperceptible. La belleza de esto es que ahora lo puedo grabar en un disco o tocar en directo. Es totalmente surrealista. Es como tener un guardia en la puerta de tu memoria y se supone que no puedes recordar ciertas cosas para que sólo puedas obtener la experiencia completa pasando por debajo de su poder. Puedes ser destruido o puedes cicatrizar, es como morir. De todos modos, la música es lo único que tengo. Es lo único que ha sido realmente importante para mí todo el tiempo."



Fuente: Entrevista por Aidin Vaziri para Raygun Magazine.
02 de mayo de 1994

Burning - En Directo (1991)

noviembre 20, 2014 1 Comentario

"Cuando un tío sube al escenario tiene que creer que es el mejor, sino que no se suba" Pepe Risi

En este exilio musical no podían faltar Burning, uno de los grupos que mejor representan el espíritu del rock'n'roll de nuestra era, nuestros Rolling Stones, este directo es el testimonio de su pleitesía, aunque no sólo a los glimmer twins, sus influencias absorven por igual a Chuck Berry y a Lou Reed con total soltura. Burning llevan en activo desde mediados de los setenta, empezaron entre grupos del llamado rock urbano, atravesaron los 80 mimetizados y respetados por la movida, para en los 90 subsistir en un auténtico ejercicio de supervivencia a pesar del éxito de este doble directo, siempre pasando de tendencias y sin perder ni un ápice de su personalidad.

Lo suyo fue coger el Rock'n'Roll menos cortado y filtrarlo a su manera con ese acento socarrón de la calle. Canciones que convirtieron en mitología todo lo que acontecía en el extrarradio de la capital, un mundo desconocido donde podía saborearse el peligro ya fuera con forma de mujer fatal o en manos de un macarra blandiendo una navaja, sus canciones hablan de la noche y de la resaca, de la camadería y de la supervivencia al límite, con un bestiario particular repleto de antiheroes al límite que queman a todo gas la existencia, Jim Dinamita, Ginebra Seca, Johnny el Seco, también cantaban a la nostalgia del amor no correspondido y a sus recuerdos del pelo largo como pocos, y convirtieron el Baby en Nena haciendo del rock'n'roll cantado en castellano digno baluarte de la autenticidad.

Aunque ya les había escuchado gracias a su archiconocida ¿Que hace una chica como tu en un sitio como este? incluida en la película de Fernando Colomo, no fue hasta este directo que entendí la verdarera grandeza de sus canciones, con toda la realeza del rock patrio rendido a Pepe Risi y Johnny Cifuentes, aunque más allá de un encuentro homenaje, más importante fue que hiciera su labor de actualización de un repertorio grandioso que durante años se desvaneció en unas grabaciones que acusaban un sonido pobre fruto de aquellos tiempos. En directo marcaba una tercera juventud donde ya quedaba lejos la crisis interna de principios de los ochenta y el abandono de Toño, carismático vocalista fundador del grupo y coautor junto a Risi de casi la totalidad de las canciones de la primera etapa, que por cierto moriría aquel mismo año. A partir de aquí empezaron a llenar salas y auditorios, parecía que tantos años como grupo de culto daba finalmente sus frutos y empezaban a ser reconocidos como pieza fundamental del rock, algo tan sumamente difícil en este país que convierte la muerte de Risi unos años después en una verdadera tragedia para nuestro rock y una mala jugada del karma.


En este directo Johnny y Risi consiguieron superarse y hacer aún más grande la leyenda, algunas de las versiones de este directo son a mi entender insuperables en el total de su carrera. Hay momentos de auténtica catarsis rockanrolera, ya desde el principio al escuchar la intro de Johnny con su "bienvenidos a una larga noche de rock'n'roll" nos pone en situación, la inicial No pares de gritar enlaza con los Rolling Stones setenteros, sonido muy presente en todo el directo, los rockanroles de libro como Muévete en la oscuridad y Es especial se suceden arrolladores, y un Loquillo en la cresta de la ola se desgañita cantando Jim Dinamita, cuanto les debe el Loco a los Burning!, y él que siempre lo agradeció. Los medios tiempos y baladas no se quedan atrás, aún me noquéan como el primer día, Dieron las diez con un Pepe Risi que no puede contener su cara de felicidad y admiración hacia un Miguel Rios que la hace suya, hay que reconocerle como a uno de los grandes intérpretes, además fue de los primeros en reivindicar a los Burning desde su directo Rock'n'Rios con su versión de Mueve tus caderas. La balada Una noche sin tí, canción de desamor y recuerdos del pelo largo, suena mítica y con un auditorio en perfecta comunción con el grupo.

Y No es extraño que tú estés loca por mí siempre destilando esa esencia cock-rocker, a la par que romántica y socarrona, actitud de la que siempre hicieron gala con gracia y acierto. Como un huracán es otra de las grandes canciones de su repertorio, en este directo con Los Secretos, aún consigue emocionar lo mismo después de tantos años, canciones ambas redondas y emotivas, clásicas. Otro de los grandes momentos de la velada viene de la mano de ¿Que hace una chica como tu en un sitio como este?, una de las mejores canciones del rock escritas en castellano, con un Antonio Vega intercambiando riffs con Pepe Risi, impagable. Y hablando de Madrid, Joaquín Sabina no puede faltar, aquí está en su salsa en Esto es un atraco cuando aún intentaba cantar bien y su figura no era cuestionada, otro que no podía faltar a esta fiesta del rock es Rosendo en Ginebra seca, otro señor del rock acompañando a Risi que por cierto se marca un solo de guitarra antológico. Un directo que cierra por todo lo alto y en una fiesta total con la versión del Johnny B Good del rey del rock'n'roll Chuck Berry.

Su siguiente disco No Mires Atrás, dedicado a Toño, fue ignorado por completo, lo editaron a duras penas con un sello pequeño, un disco marca Burning con sabor a rock clásico que paso sin pena ni gloria. A Pepe Risi ya no le dió tiempo a mucho más, y con él, el rock perdió a uno de sus mejores compositores y guitarristas del rock. Aun queda Johnny de los miembros originales acompañado con un grupo de buenos músicos, algunos con él desde hace más de veinte años, pasean su legado siempre que pueden y lo hacen muy bien, los ví en directo hace pocos años presentando Dulces 16, que por cierto fue un gran concierto, Johnny aun conserva intacto su carisma, aun recuerdo como si fuera ayer un Sweet Virginia de correrse. Pura Sangre es su último disco, digno de su legado, puro rock'n'roll de la vieja escuela que es la buena, pero si he de marcar un disco mítico y digno de figurar en los anales del rock de este país a todos los niveles elegiría este En directo por guardar en él a un Pepe Risi y a un Johnny Cifuentes pletóricos y en un estado de forma espectacular. Burning, leyendas del rock'n'roll.


Publicado originalmente en Exile SH Magazine

Lucinda Williams - Down Where The Spirit Meets The Bone (2014)

noviembre 11, 2014 6 Comentarios

"Un disco doble como debe ser, con sus subidas y sus bajadas, agrio y profundo, también con momentos luminosos, canciones que parecen pillar infranganti y sin cortar a una de las voces veteranas a respetar y benerar, aquí vestida con ropajes de auténtico lujo sonoro que realzan cada canción a la excelencia. Lucinda's got the blues"

Los discos dobles son todo un género en si mismos. El artista no busca las mejores diez canciones para conseguir atención masiva, tampoco pretende facilitar la escucha, ni mucho menos. Más bien es un dejar que todo surja y llegue donde tenga que llegar porque se está harto de todo, o porque todo ya da igual, o quizás porque se necesita marcar una línea en el suelo como punto de referencia para seguir adelante. Por supuesto el oyente tiene que poner de su parte si es que pretende entrar, pues con tanto espacio para la diversidad, los posibles hits se difuminan. Pero es que los discos dobles deben ser así, montañas rusas con sus subidas y sus bajadas.

Para mí Down Where The Spirit Meets The Bone cumple todas las premisas, es un doble con todas las de la ley. Aunque decir que es uno de los discos más importantes de una temporada que raya la locura por la excelencia de las referencias editadas puede resultar incluso insulso, como lo es marcar uno u otro disco como el mejor. Eso sí, si de alguna manera debiera medir en una escala de valores que discos son para mí los más importantes sólo tengo que coger mi libreta de los deseos analógicos y leer los que si tengo apuntados para su adquisición en vinilo, mi prueba de fuego es drástica con las listas, y en ella está este disco (otros... Night Surfer, Lateness Of Dancers y Hendra, Fakeband).

De sobra sabemos que para el reseñista medio será difícil evitar verter de su pluma un aura de malditismo cuando se alegue que con menos canciones sería un disco redondo, y más con la sobre-oferta a elegir en formato de fácil digestión y con pegada, es comprensible y respetable, tiene que haber de todo. Pero también es el signo de los tiempos que nos lleva a la falta de dedicación a la escucha detallada en cada disco, negándonos la magnificencia que se esconde en el reverso del brillo. Se admite todo razonamiento y seguro que todos son válidos.

En este caso mi interés estriba en tres cuestiones básicas que superan en cualquier caso el inconveniente que podría suponer el formato doble, una es que considero a Lucinda Williams una de las mejores entre los cantautores/as de nuestro tiempo, entendiendo el oficio como la capacidad de comunicar las emociones y con una lírica refinada, que en su caso ha llegado al punto más alto. Otra razón es la excelente producción, hay pocos discos en el presente año que puedan presumir de un sonido tan equilibrado y con el empaque que aquí se despliega, tanto en acústico, como en eléctrico, es el feeling del directo, sin abusar de la compresión y oxigenando cada arreglo, es crudo y directo, básico para el formato vinilo, eso por no hablar de un plantel de auténtico lujo, parte de los Imposters de Costello, Pete Thomas y Davey Faragher, y Leisz, Stuart Mathis, Bill Frisell, y Tony Joe White aportando sus arreglos de guitarras grandiosas y excelsas, y harmónicas bien tocadas. Por último, lo tengo en un pedestal porque hace un repaso a la historia del rock en la vertiente americana que más aprecio y de la manera más plana, sin ambages, desde Townes, Parsons, JJ Cale, también los Rolling Stones exiliados, Bruce Springsteen, Tom Petty, el blues y el country, el hony tonk y esas baladas de bar de carretera que nadie canta como Lucinda.


Un disco de fondo que necesita escucha exclusiva y mimosa, necesita rodar y que te atrape en cada rincón y en cada detalle. Aunque por dejar constancia de las canciones que de momento me hacen volver una y otra vez, nombro unas cuantas, empezando por Compassion, una balada con poco más que acústica y bajo, y con Williams dejando claro de que va el tema, ese verso que da título al disco arrastrado en caida libre es simplemente conmovedor y emocionalmente profundo, como lo son a un mismo nivel y más instrumentadas Cold Day In Hell y It's Gonna Rain. Otra de las grandes bazas del disco son las guitarras, con Protection consigue una canción que ni los Rolling Stones soñarían hacer hoy en día, guitarras sticky crugientes y maravillosas, en cambio Burning Bridges me retrotrae al Bruce época darkness, que guitarra!

Los medios tiempos country-rock marca de la casa también abundan, son sensacionales East Side Of Town, Stand Right By Each Other, Walk On, tienen mucho gancho. Y West Memphis despliega el groove estilo JJ Cale muy presente en todo el disco, también en Everything But The Truth, se recrea además en el blues de la vieja escuela en Something Wicked This Way Comes, nivel superior, no falta el country luminoso en This Old Heartache. Y que queréis que os diga, me quedo con cada uno de los minutos de su versión de Magnolia,que a poco tiempo de una gran pérdida como fue la de J.J. Cale, es lógico y normal, y no es de extrañar que Lucinda Williams rinda su más sincero homenaje como también hizo con Vic Chesnutt en el pasado disco, la grandeza de Magnolia es inabarcable.

Supongo que llega un punto en la vida de todo artista en el que importa mucho más hacer las cosas a tu manera que andar pendientes de unos y otros. Lucinda ya hace tiempo que dejó de esperar un éxito masivo, pese a merecerlo como el que más, pero graba discos como si en ello le fuera la vida, desparramando toda clase de sentimientos en una apertura en canal sincera y visceral. Un disco doble como debe ser, con sus subidas y sus bajadas, agrio y profundo, también con momentos luminosos, canciones que parecen pillar infranganti y sin cortar a una de las voces veteranas a respetar y benerar, aquí vestida con ropajes de auténtico lujo sonoro que realzan cada canción a la excelencia. Lucinda's got the blues y te remueve por dentro sin que te des cuenta, un doble como debe ser.

Miles Davis - Kind Of Blue (1959)

noviembre 08, 2014 2 Comentarios

"...condensa la historia del Jazz desde el originario blues, pasando por Louis Armstrong, hasta la vanguardia con Coltrane, una distancia amplia y llena de matices que aquí parecen cohabitar en los mismos surcos sin estridencias ni forcejeos, natural y fluido, fino como la seda, hipnótico..."


Si Miles Davis no hubiera existido, habría que inventarlo. Una gran afirmación de medianoche que no es aplicable a la mayoría de músicos del Olympo de la fama, así tal cuál pongo la mano en el fuego con este disco que debería estar en todas las estanterías junto al "Blonde On Blonde" y el "Sticky Fingers", por poner dos ejemplos.

Con Kind Of Blue llegué al jazz más enrevesado de la manera más ligera, algo que aún hoy me resulta inexplicable, pues yo siempre fui un tipo con gustos más bien austeros y directos, pero éste es de ese tipo de discos evocadores que no cansan, que te mantienen absorto y que pueden guiarte por sus compases sin que te des cuenta, pura magia. Puedo pasar tiempo sin escucharlo hasta casi olvidarlo, pero cuando le doy al play de nuevo no entiendo como podía haber pasado sin él, me oxigena y me ayuda a tomar la escala correcta de lo que vale la pena y lo que no, entre la emoción y el mero entretenimiento, entre el arte y lo vulgar.

De Miles Davis no me gusta todo, o más bien no he tenido tiempo físico para profundizar como debe, su "Walkin'", su etapa Prestige entre "Cookin'" y "Steamin'" con el primer mítico quinteto, mi formación preferida por cierto, "Porgy and Bess", fantástica interpretación de la obra, "Someday My Prince Will Come", posiblemente su obra menos recordada aunque es una auténtica gozada, con mucha clase y sensibilidad, y "Birth Of Cool" mirad por donde pero no me engancha. Pero... Oh! cuando es "Kind Of Blue" el título, me derrito directamente.

La carrera de Miles Davis es compleja, tiene todos los elementos que a cualquier mitómano le gustaría leer, pero lo que más me impresiona además de los grandes discos que ha hecho, es su aparición en muchos momentos significativos, leyendo su autobiografía me dió la impresión de estar recorriendo la historia del jazz a cada paso que daba, desde la aparición del Be-Bop, desenvolviéndose igual de bien entre ambas costas, entre Cool y Hard-Bop, con el jazz Modal, del que fue pionero, no el primero, y hasta el Free que me queda lejano, querer abarcar su obra sería como querer abarcar todo el Jazz, un recorrido al alcance de muy pocos.


Pero Kind Of Blue, que podríamos considerar el nacimiento del jazz-modal, hace magia al respecto, podría casi afirmarse que condensa la historia del Jazz desde el originario blues, pasando por Louis Armstrong, hasta la vanguardia con Coltrane, una distancia amplia y llena de matices que aquí parecen cohabitar en los mismos surcos sin estridencias ni forcejeos, natural y fluido, fino como la seda, hipnótico.

Como en todas sus grabaciones, Miles buscaba registrar la inspiración en el momento justo en el que hacía acto de presencia, cada disco suyo surgía catalizado únicamente por su genialidad, y para ello exigía el máximo a sus músicos, era muy estricto, sin concesiones a nadie, si podías soportarle como tu líder te habías ganado el cielo, no daba casi indicaciones, y así las sesiones se sucedían sin pistas sobre "como" ni por "donde", les llevaba al límite y sacaba lo mejor que llevaban dentro, fue un experto sacando a flote las virtudes de sus músicos, todo al servicio de su máximo objetivo que siempre fue captar el momento y encontrar la esencia de la autenticidad, el avance en estado puro.

La formación en aquellas sesiones era dispar, pero a su vez se compensaba, con su saxo alto, Cannonball Adderley representando el pasado, el blues, las partes más tradicionales en contraposición al saxo tenor de John Coltrane, el futuro y el virtuosismo, en cambio Bill Evans fue un igual con quien Miles razonaba los arreglos, era su enganche con la banda, sus partes de piano son sublimes, incluso a posteriori, Evans afirmó que Davis se había apropiado de alguna de sus ideas, trabajar con Davis tenía su precio. De la sección rítmica de su primer mítico quinteto, sólo Paul Chambers aguantaba al bajo, Jimmy Cobb se consolidaba en la batería, y ante Evans, a Winton Kelly sólo le quedó espacio para una aparición, su paso por estas sesiones de grabación resultó traumático y difuso, aunque continuaría en la formación.


Con sólo cinco canciones puso del revés todo el jazz establecido, y aunque no es el único que hizo avanzar el jazz, sí lo veo como el personaje primordial que convirtió el jazz de un espectáculo de entretenimiento para blancos, en una expresión artística al alcance de pocos paladares, y aún así, con todo, logró éxito. Para mí So What continúa guardando el secreto de mi devoción hacia este disco, suave y compleja, esa llamada-respuesta, Paul Chambers llama, la banda responde, tan añejo y a la vez tan moderno en planteamiento que cuando el mantra estalla con Coltrane, la magia parece consumarse en una de las mejores partes de toda su carrera. Considero Freddie Freeloader la pieza más asequible, tonada nocturna, evocadora, cine negro, clubs llenos de humo, y ese jazz que se desliza suave y frívolo.

Sin salirse del guión Blue In Green muestra al gran baladista que siempre fue, sensibilidad absoluta, belleza a raudales, en su sencillez está la clave, Miles era además un maestro haciendo hablar los silencios. All Blues es la más extensa, hipnótica, un gran ejercicio de contención mientras esperas el estallido, el tiempo se sucede y te mece, pasa rápida y desafía las leyes de la física cuántica. Y cierra el disco Flamenco Sketches que poco tiene que ver con el flamenco, puede que fuera sólo la sugerencia o la imagen en su mente de una cultura exótica poco conocida y a través del maestro Rodrigo, una canción redonda que presenta el jazz modal en su esencia más sensual, una maravilla que se hace imposible anteponer a cualquiera de las demás, cinco canciones diferentes entre sí, y unidas por un mismo patrón indivisible, clase a raudales en una de las sesiones que quedarán para los anales de la historia de la música.

Escuchar Kind Of Blue es como visitar la meca, tienes que hacerlo al menos una vez en la vida, algo imprescindible para cualquier mortal con un mínimo de gusto por la buena música.



Escrito para Exile SH Magazine

Chuck Prophet en Valencia, Sala 16 Toneladas 02/11/2014

noviembre 03, 2014 3 Comentarios

Lo visto la noche del domingo en la Sala 16 Toneladas de Valencia es digno de figurar en letras doradas en la antología básica de los escenarios levantinos. Chuck Prophet demostró su maestría en el rock'n'roll, domina la guitarra como pocos, con un repertorio impoluto y que no necesita encontrar un momento catártico de comunión con el público, puesto que desde el minuto cero es él quien corta el percal, domina el arte de las tablas y sabe llevar bien los tiempos del concierto, y aunque en diversas ocasiones tuviera el detalle de preguntar al público por donde dirigir el setlist, con su humor desebordante y contagioso llevó todo el peso sobre sus hombros sin bajar en ningún momento el interés, chapeau señor Prophet.

El sonido de Chuck Prophet and The Mission Express fue de guitarras potentes, y no es por hacer el juego de palabras con su apellido, pero condensó en sus canciones la historia del rock, el rock de salas míticas, el garage, el rock'n'roll, el surf, el blues, el punk, la psicodelia, pero Prophet además de un excelente guitarrista canta con una dicción que recuerda a Lou Reed en su no-cantar y casi recitar, jugando a su antojo con las melodias y haciendo ver al respetable que sus canciones no están delimitadas por la grabación al plástico, más bien se deja llevar por el momento, con humor pero sin histrionismos que valgan.


Un concierto que empieza con el Rock'n'Roll Heart de Lou Reed, de entrada, te baja los pantalones, ya con toda las 16 Toneladas a sus pies desde el principio, desplegó sus artes con un repertorio que se cimentó en sus dos últimos discos, de Temple Beautiful triunfaron Castro Halloween y la que da título al disco con el público gozoso a coro, también se sirvió del respetable para el coro tan surfero de Willie Mays is up at bat en el que para mí fue uno de los momentos especiales de la velada con Chuck Prophet bajando del escenario hablando de tú a tú al público, sentado y disfrutando rodeado de asistentes como uno más, fantástica The left hand and the right hand, y espectacular la velvetiana (en su vertiente menos Cage) White night, big city.

Rescató la fantástica Summertime thing del disco No other love (2002), excusa suficiente como para investigar en sus obras menos conocidas. Aunque todo hay que decirlo, el lustre que da su directo actual mejora lo grabado con creces. Del repertorio de Night Surfer, su último disco, aceptó la petición desde la platea del Tell me anything (Turn to gold), de nuevo el público respondió los "heys!" con entusiasmo, y con el riff y la interpretación en Countrified Inner City Technological Man nos hizo imaginar a unos Rolling Stones del pub-rock, al igual que Ford Econoline a los Taking Heads a quien nunca les vimos en directo. La canción que inauguraba la noche me bajaba los pantalones, como Lodi de la Creedence Clearwater Revival para introducir su hit Wish me luck que no se quedó atrás, mejor en directo, catársis total. Le dió tiempo para la jocosa y desternillante improvisación de Sixteen tons de Tenessee Ernie Ford aprovechando el nombre de la sala y con la banda imitando el boom-chica-boom de Johnny Cash, momento de auténtico lujo y grandeza.


El final de la velada estuvo a la altura de las circunstancias, con la versión del Shake Some Action de los nunca suficientemente valorados Flaming Groovies, introducido con un speech homenaje a la música que mamó de jovencillo y las bandas que vió en directo, entre sus preferidas la nombrada, genial. La guinda al pastel fue You did (Boomp Shooby Dooby Bomp) de su disco Age Of Miracle (2004), nada que ver con la versión grabada, aquí con ropajes de garage psicodélico

Por momentos Chuck Prophet transmutó en un Screaming Jay Hawkins del s.XXI, recurrió a los riffs de blues-rock del Clapton clásico, y de igual manera supo sacar lustre al underground aprendido en su juventud, desde New York a San Francisco, y todo con la jocosidad del mejor Ray Davis y sin dejarse a sus satánicas majestades en versión pub. Aunque por mucho que cuente no hay palabras suficientes que puedan explicarlo con claridad, después de muchos años escuchando rock y asistiendo a conciertos, ha venido Chuck Prophet para explicarme con lucidez y clarividencia cuál fue el pasado del rock en toda su magnitud, cual es su presente en sus manos y la infinidad de posibilidades que puede ofrecernos en el futuro. Magistral Chuck Prophet, el nuevo profeta del rock'n'roll.

Esta canción ayer sonó grandiosa


Fotos: Johnny JJ, Perrín Muchacho, Bronco Farelli

Chuck Prophet, el profeta del rock.

noviembre 01, 2014 1 Comentario

"...el rock no ha muerto, nunca se fue, además hay muchos héroes, solo hay que levantarse del sofá y salir a buscarlo..."


Leí hace poco menos de un mes en cierta publicación musical que ya no habían héroes en el rock'n'roll. En dicho artículo se mencionaban entre otros ilustres el club de los 27, incluso se afirmaba que el punk se había cargado a los héroes. Pero obviedades a parte, aquel artículo se apostillaba al final con un fatal "Ave r'n'r morituri te salutan". En aquel momento no supe si reir o llorar, lo que si recuerdo con claridad es haber sentido un profundo sentimiento de vacío con el mundo en general. Lo primero que hice en ese preciso instante, y llegando al punto y final del texto, fue mirar de reojo la media botella de cardhú que asomaba del mueble-bar, pero por mi salud mental y física, preferí aplacar tal desazón vertiendo mis reflexiones e inquietudes al papel, para a continuación hacerlo llegar a la revista en cuestión, y al parecer se ha publicado. Sin acritud y de buen rollo, pués si algo tengo claro en esta vida es que nadie nace con la verdad absoluta de serie, eso sí, si todo ésto que a continuación cuento no fuera cierto, pues apaga y vámonos:

"Es probable que en más de una ocasión se haya topado usted, lector amante de la buena música, con afirmaciones del tipo - el rock ha muerto, tal y como dijo en su día el avispado Sting, o quizás aquella otra que reza que desde que padres e hijos comparten conciertos de los Rolling Stones el tema ya no da para más. Puede incluso que, y digo en humilde afirmación, que usted crea que ya no hay músicos como los de antes, héroes del rock, club del 27 y mandangas similares. Pero no no, perdonen mi indiscreción y mi soberana discrepancia, pero les aconsejo no absorver a rajatabla tales ideas que sólo hablan desde el punto de vista de la relevancia comercial y no desde la calidad artística. Señores, estoy a punto de hacerles una afirmación tajante que puede que les cambie la vida, o al menos el día de hoy: El rock no ha muerto. Añado otra: Si que hay héroes en el rock.

"...interesante amigo Chals, y como dices que se llama la revista..."

Ya, yo sé que se siente mucha nostalgia por Kurt Cobain, considerado el último icono del rock, pero oigan, no es que diga que la propuesta de Nirvana no fuese buena, si en cambio que no fue la mejor, también que posiblemente David Geffen dió con el kamikaze apropiado con el que sacar máximo beneficio a la rebeldía juvenil después de que Guns n'Roses se perdiera por un mar de egos, grupos que fueron los últimos vestigios de la era mainstream del rock. Seamos claros, el rock ya no vende como antes, ahora yace para la masa, como un reflejo de lo que fue, en los escaparates de ropa casual de la franquicia de turno. Sí en cambio existen muchos héroes anónimos pateando pequeños escenarios y garitos de mala muerte, y no hablo del grupo universitario de fin de semana, os hablo de artistas de tomo y lomo que dejan sus vidas en pos de la música que aman, los hay y en gran oferta, sólo que el rock hoy por hoy requiere ese plus de esfuerzo y atención, no vale a esperar que nos den la excelencia en bandeja de plata, quienes aun compran en tiendas de discos y se patéan las salas de su ciudad sabrán de que hablo.

Pero por si las moscas, para muestra un botón, si usted lee esto antes del 2 de Noviembre, corra a comprar la entrada para presenciar el concierto de Chuck Prophet en la sala 16 Toneladas de Valencia, artista que nos visita para presentar su excelente y nuevo trabajo Night Surfer. Y les digo esto porque ustedes van a encontrar en este artista un héroe del rock de tomo y lomo, con una trayectoria que se remonta a los años 80 con los, también héroes, Green On Red, una formación que en su día vivió a la sombra de lo que aquí se dió por llamar Nuevo rock americano, aprovecho para recomendar el libro “Nuevo Rock Americano, años 80. Luces y sombras de un espejismo” de Carlos Rego, texto que además afianza mis afirmaciones. No sólo eso, Chuck Prophet es un currante del rock que lleva en solitario desde 1990 y con la friolera de trece trabajos publicados sin bajar del notable y con algunos títulos a marcar con fosforito. Hace unos años se dió a conocer al público patrio con una gira que rememoraba de pe a pa el London Calling de los Clash de manera magistral, a partir de ese momento encontró un público fiel que se afianzó con el excelente disco-oda a San Francisco de título “Temple Beautiful”. Cójanse por donde quieran de su excelsa discografía, por los ya nombrados por supuesto, pero no se dejen “Balinese Dancer” de 1993, ojo, en plena era grunge-britpop, si quieren “Homemade Blood” de 1997, y no se dejen por favor “Age Of Miracle” de 2004.

Lo dicho, el rock no ha muerto, nunca se fue, además hay muchos héroes, solo hay que levantarse del sofá y salir a buscarlo. Si quieren un profeta del rock’n’roll que así lo refrende, el concierto de Chuck Prophet este 2 de Noviembre podría ser un buen comienzo. Larga vida al rock’n’roll."


Escrito  el 14/10/2014 y publicado por Future Magazine en el nº2 de Noviembre.
  • Este domingo subiremos la cresta de la Ola en la sala 16 Toneladas para escuchar el sermón de nuestro profeta predilecto. Chuck Prophet, uno de los grandes predicadores.
  • Gran reseña de Johnny JJ para el Exile SH Magazine, interesante revista.


"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie