Election Special: Análisis resultados Europeas 2014

mayo 26, 2014 11 Comentarios


Este es un medio basicamente musical, pero no podía quedarme sin dar mi visión particular de los resultados de estas elecciones dejando de lado tecnicismos varios, a sabiendas, claro está, que no soy ningún estratega ni entendido en la materia y que posiblemente mi opinión valga un pimiento, simplemente es que por primera vez en mucho tiempo no me siento decepcionado (del todo). Los gráficos hablan por si solos y muestran de manera muy clara la evolución desde los anteriores comicios europeos. Si bien queda claro que la ley electoral europea nada tiene que ver con la española basada en centros territoriales, eso sí, son unos resultados que invitan a la esperanza de cara a un cambio real, aunque queda mucho por andar si se pretende derrocar al bipartidismo que en tan poco tiempo ha desmenuzado la clase trabajadora con la excusa de la crisis y de manera brutal. 

Sobre las elecciones

mayo 25, 2014 7 Comentarios
Ayer por la tarde mantuve una discusión (amistosa) con un buen amigo, como siempre nuestro tema principal es la música, vinilos pa arriba, cd pa bajo, este grupo, aquel, hasta que entramos al tema elecciones europeas, ese tipo de conversaciones que puedes tener con alguien de confianza porque ambos sabemos que no se trata de juzgar al otro, simplemente hacer ver el punto de vista de cada cual. 

Mi colega cercano a la música (y al que enviaré el link del post) me argumentaba, y muy bien, que la política estaba degradada, que era algo que ya no iba con él porque se había llevado ya muchas decepciones, un argumento muy bien armado y desde un punto de vista anarquista, al que me siento muy cercano, tenemos un tinglado, me decía, montado alrededor de unos intereses, quienes dictan que se debe hacer, con las elecciones como tapadera para que la gente no se sienta demasiado sometida. 

Yo por mi parte le dí la razón en casi todo, porque tiene más razón que un santo, pero afirmar que no hay nadie en política que pueda dar voz a los más desfavorecidos, o al menos a gran parte lejos de los intereses del capital, es como afirmar que no se tiene fe en la raza humana. hay buena gente, no saldrá hasta en la sopa, ni te habrán enviado su panfleto, ni tan siquiera tendrá representantes en tu ciudad en los centros electorales (si es una ciudad como la mía), pero existe. Que luego sabemos que se topará allá arriba con quienes ya sabemos (jufenestrufën), vale, pero darlo por perdido no por favor. Eso es lo que ellos quieren, es el plan B de su hoja de ruta, hacer que la gente se desencante con la política, que no vaya a votar, ellos saben que sus afiliados obedeceran como corderillos y votarán todos sin rechistar, y les beneficia que digamos eso de "eso no va conmigo", no irás amigo mío... pero estarás haciendo exactamente lo que ellos quieren.

Yo no soy nadie, no he firmado ningún compromiso con ningún partido ni estoy afiliado, mi partido es mi hijo, mi partido es el de la gente que se ha quedado en la calle, deshauciado, el de los niños que estudian en barracones y el de las salas de concierto que han tenido que cerrar, también es el partido de los músicos, el que sufre el 21%, y el de los dependientes y sus familias, mi partido también es Ada Colau y el PAH, mi partido es saber a quien no debo votar e ir a votar para no votarles, todos sabéis a que dos partidos no votar, hay que ir, esforzarse y no refugiarse en la excusa cómoda para no tener que moverme un día festivo y de resaca futbolera, es bonito sacrificar una mañana de domingo yendo a votar, tener ilusión es bonito. Esto va dedicado a tí amigo, por tus hijos, por tu música, por los seres queridos y conocidos que sabes que lo están pasando mal, por favor, no te quedes sin al menos intentarlo, pero si no lo haces continuaré siendo tu amigo y dándote la brasa cada año, no lo dudes. 

Y para que no digáis que soy un sosainas con cantautores folk-protesta de guitarra y harmónica, hoy me he traido a los beatles, hasta ellos lo sabían bien, podemos hacer que funcione. Vamos compañeros! A votar!


Concierto Micah P. Hinson en La Rambleta (Valencia, 5 mayo)

mayo 24, 2014 3 Comentarios
 
Nueva cita con Micah P. Hinson, y un sabor agridulce me queda, aunque en general disfruté del concierto. Después de mucho tiempo sin pisar el patio de un concierto iba con ilusión y ganas, hasta me llevé una camiseta diseño exclusivo del Exile con Dylan, muy bonita, la intención era regalársela, felicitarle por el concierto y chapurrearle alguna frase más.

Broken Twin - "May" (2014)

mayo 23, 2014 Comentar

Suelo pasar por -ANTI, me gusta pasear de vez en cuando por la casa de Tom Waits, Nick Cave, Jollie Holland (también con un nuevo disco a tener en cuenta) Wilco... y un largo etc, no es que por si sola sea garantía de calidad, pero casi. Así que me ha llamado la atención el debut de Broken Twin, en portada, sobretodo me ha enganchado el primer clip de adelanto de la canción sobre la Glimpse Of A Time. Con esa voz y esa cadencia he quedado con ganas de más.

Bruce Springsteen - Born In The USA (1984)

mayo 20, 2014 10 Comentarios

... pura fantasía rock que quedó grabada para los restos, ni que decir queda que este vinilo contiene una de las consignas más bellas del rock: Aprendimos más de un disco de tres minutos de lo que jamás aprendimos en la escuela.

Muchos amigos de juventud nunca entendieron como podía gustarme un disco con una portada con la bandera yanqui y un tipo que cantaba Nacido en USA a voz en grito, demasiado para quien pretendiera argüir cualquier proclama anti-imperialista, o anti lo que fuera.

Visión que también respeto desde un punto de vista no-americano, imaginaros un disco de un grupo nacional "x" (elijan) con la rojigualda en portada, yo directamente no lo escucho ni pirata. En mi caso tuve la suerte de llegar sin ninguna clase de prejuicio ni influencia externa al disco, por una parte no tenía la edad para ser consciente del boom, sólo tuve la única y fuerte influencia de la insistente repetición de este disco en los recreativos donde quedaba con la pandilla para empezar la jornada nocturna, por tanto la portada no la ví hasta tiempo después de haber escuchado todas sus canciones, y mejor aún, ni tuve que sufrir el vídeo de Bruce bailando en la oscuridad hecho un pincel con la friends Cox, el día que ví por primera vez, años después, tal vil clip me quedé más a cuadros que las camisas de mi armario ropero. Así que desde el principio este disco entró de lleno en mi época clásica en formato banda sonora, pura fantasía rock que quedó grabada para los restos, ni que decir queda que este vinilo contiene una de las consignas más bellas del rock: "Aprendimos más de un disco de tres minutos de lo que jamás aprendimos en la escuela".

Springsteen venía de Nebraska, un disco que en su día se vendió poco, pero que contra todo pronóstico tuvo mayor repercusión de la que se esperaba, aunque los mercachifles de la CBS se frotaban las manos y se corrían de gusto bajo las mesas de sus despachos, algunos con ayuda, otros no, solo de pensar lo que venía después de aquel agujero negro. Aunque costó sacar de la madriguera a Springsteen puesto que se dió cuenta que podía grabar en su casa con equipo mínimo y con máxima expresividad, además podía dedicarle más tiempo a la música sin tener que desplazarse y sin depender de la banda (ni de aquella Tascam), eso era bueno para sus pretensiones artísticas y más después de la satisfacción que le dió vomitar Nebraska. Pero ahí estaba Jon Landau, que no utilizaba las tácticas un tanto cuestionables de Appel pero tenía mayor maña para manipular a su ahijado, por supuesto no iba a permitir otro Nebraska y de manera más sutil se llevó a Bruce Springsteen al huerto, le ofreció en bandeja de plata la gloria, le sonsacó un mega-hit y consiguió la ansiada obra que equilibraba de manera sublime la vertiente más comercial (dividendos a chorro), con otra más reflexiva y cercana al camino surgido de las entrañas de su anterior disco.

Pero sabiendo a posteriori, que la columna vertebral del disco pertenecían a las sesiones del 82, y que surgieron de la necesidad comercial de electrificar nebraska, podría afirmarse con tranquilidad que Born In The USA es, a efectos artísticos, una obra menor de Nebraska, y sé que ésto podría costarme la excomunión de su parroquia, pero en mi defensa alego que más importante debió ser aquella obra acústica en el momento que su edición fue condición indispensable para dar salida a este disco, Springsteen fue claro al respecto, si no hay Nebraska, no hay Born In The USA.

Uno de los puntos críticos en la concepción de este disco fue que después de unos años con una formación estable, recibió un gran mazazo en la fibra soul, Steve Van Zandt se largó, cosa que admiro y entiendo, desde su entrada en la banda sólo The River dió rienda suelta a sus sueños más húmedos de rock'n'roll. Y cosas de la vida, no hay mal que por bien no venga, por una parte inspiró dos canciones grandiosas, y por otra unos cuantos discos a nombre de Little Steven a tener en cuenta, además del fichaje de Nils Lofgren, un gran músico con una carrera en solitario reconocida, y colaborador en algunos discos míticos, Tonight's The Night pongamos por caso.

Empieza la Cara A, Born In The USA y Reagan, Reagan y Born In The USA, ahí dejo ese tema. La portada y el título de esta canción se las traen, y pensándolo en frío entiendo que mis colegas pensaran lo que pensaban, es fácil para cualquiera que no haya nacido en USA que esta portada le resulte un poco repelente, aunque con los años dejé de hacer saltar la aguja, hoy por hoy me parece un temazo, es más de lo que parece, por supuesto no habla de orgullo, pero más que una canción protesta, este himno a ritmo de marcha marcial es una canción con un humor negro considerable y mucha mala baba con respecto a sus fans "I'm a cool rockin' daddy in the USA", la frase podría ser interpretada de manera patriótica si no fuera por todos los versos precedentes, "soy un tio guay en USA", sarcasmo para consigo mismo no le falta. Y de este escupitajo a bocajarro con una de las letras más duras de su carrera llega el tramo musico-festivo del disco, para quitar un poco de hierro digo yo, Cover Me tiene un trabajo de guitarra encomiable, aún estoy buscándole la esencia bailable a este tema, esto es un rock con todas las de la ley, y Darlington County y Working On The Highway son consideradas los puntos más bajos del disco, que en la distancia y en el contexto del disco me parecen perfectas, it's only rock'n'roll que dirían los Rolling Stones, malas no son por dios, es más, si nos cogemos The River podríamos acusar de lo mismo a Cadillac Ranch y I'm A Rocker, es esa otra cara alegre necesaria para levantar al respetable en los conciertos. Llega el primer momento nebraska del disco con Downbound Train, una joya, envuelta en un sonido producido y cálido, y con una letra que a cada escucha me provoca un fuerte deshazón, ¿quien no se ha sentido alguna vez como un tren a la deriva? una canción muy actual, sin trabajo, sin casa, sin rumbo, sin nadie, este puede ser un buen himno para esos/éstos difíciles momentos, o al menos para comprender a quien los pasa, es importante empatizar. Y I'm On Fire es Candy's Room actualizada, un aullido de lujuria nocturna como pocas veces Springsteen ha cantado, excelente ese riff de guitarra ejerciendo de loop sensual.


La Cara B empieza con el aliciente de la dupla No Surrender y Bobby Jean, canciones que van de la mano, no hay una sin la otra, nostalgia de juventud y un adiós al amigo de backstreets, un sentido y fuerte abrazo conciliador para dar las gracias por haber estado ahí, sin acritud y dejando la puerta abierta. Estas canciones son para corear con el corazón en un puño. Y otra nebraskera pero con puente a Tunnel Of Love es I'm Going Down, una buena canción sobre el desencanto de la vida en pareja y el final del amor momentos antes de la tormenta final. Glory Days es alegremente depresiva, yo no sé vosotros, pero me aburren sobremanera esas conversaciones en bucle cuando te sientas con viejos amigos y acabas contando las mismas historias de siempre, a cada año con un grado más de rocambolesca aventura, que en realidad no fue tal, una canción que apuñala esa nostalgia por la espalda y a ritmo de rock festivo, magistral en su intención. Y llegamos a Dancing In The Dark, el epicentro de su fama desmedida o al menos el origen de la popularidad que acabó con la etapa clásica, yo lo veo así, en este punto Springsteen aceptó jugar al juego de Landau, la prueba feaciente de donde, más o menos, la industria discográfica empezó a dominarlo todo desde los despachos y con los papeles de la cuenta bancaria en la mano, urgía un mega-hit y pillaron a nuestro chico con la guardia bajada, ¿para que vivir mostrando tus penas? le argumentaba landau, ¿para que otro nebraska?, le decía, ¿porque no darles un hit y disfrutar de tu fama?, le convencía, y oigan, es una grandísma canción (obviemos hablar del video), pero hablo más la esencia del pacto y su rúbrica al final del sueño del rock'n'roll. Que a ver, Tunnel Of Love es un gran disco y aun grabaría grandes canciones, pero ya desde otro estatus. Cierra el disco My Home town, una obra maestra, otra nebraskera, puede que la mejor, una canción que me eriza la piel, que hace que me sienta al mismo tiempo el niño que fui y el padre que soy, una mirada a las raices con cierta acritud, es una canción triste, que suena triste, pero que reconforta, un extraño equilibrio, una de las canciones de mi vida.

A partir de aquí ya se sabe, cinta en el pelo y psiquiatra por gimnasio, cetro de dueño y señor de la taquilla, y más espectáculo (de los mejores por supuesto) que rock'n'roll, pero no quita que este es uno de sus grandes discos dentro de su discografía, y más ahora que a medida que avanzamos la media va bajando unas milésimas a cada disco. Un disco muy completo, rock-festivo, baladas nebraska, mirada nostálgica a su juventud, folk rockabilly, rock'n'soul y pop. Un gran disco.


The Kinks - Something Else (1967)

mayo 18, 2014 6 Comentarios
... los Kinks consiguen con sus canciones hacer felices a los mortales, con una ironía muy fina, con la pasmosa facilidad de recrearse en la melodía y el estribillo para no dejar de lado la letra inteligente que despeja la ecuación con sonrisilla complice hacia el canturreo de estribillo fa fa fá...
Absorvido totalmente por el espíritu kinky y después de mi bautizo de fuego cara a cara con los Kinks, tengo ahora mismo a Something Else en el número uno de mi rankin. Y a cada escucha se me queda una sonrisa tonta, ¿puede un grupo de música provocar la felicidad sin más?. Con diferencia es el disco que más he escuchado de la discografía del grupo. Me resulta adictivo a más no poder, incluso más que Lola y Arthur (va... por décimas), sin desdeñar para nada su grandeza setentera, consigue además cambiarme de humor como si de un chute de vitamina C se tratara, cosa que a priori parece imposible, quiero decir, que nunca imaginé que unas canciones pudieran en horas bajas contagiarme de un optimismo desbordante. Así que hoy por hoy, en vez de sumergirme en mi propia zozobra en esos momentos con discos de densidad intimista descomunal, con los Kinks cambio de por vida el sentido del círculo vicioso.
Sunny Afternoon ya me puso las patas vueltas del revés, y aquí es Waterloo Sunset la que causa el mismo efecto, aunque ojo que en este disco (como en todos) hay canciones que en ristra y sin pensar entrarían en mi top 10 kinky del tirón, canciones que ya son parte importante de mi dieta musical y de mi vida, palabras mayores para el que aquí suscribe esta receta contra la tristeza, y si ya hablamos de su edición ampliada me quedo sin aire, Autumn Almanac y Suzzanah's Still Alive, simplemente ya son imprescindibles.

The Kinks lanzaban en 1967 su quinto disco de estudio Something Else, canciones que profundizaban en esa otra cosa que los Kinks encontraron en Face To Face. Hablando de su acogida en aquellos días, está el tema de las tendencias, modas de la época y tal, también la kontroversia suscitada en EEUU y su consiguiente beto, un gran handicap. Aunque pesó bastante, y a los booklets pongo por testigo, el hecho de que Pye nunca se molestó en gastar ni un duro en la promoción de LP's, pues continuaba viendo el single como el formato rey, algo parecido les pasaba a Small Faces, con lo que a efectos de relevancia sus discos llevaban de serie una clara desventaja respecto a los Rolling Stones y The Beatles. 

Por si fuera poco, tambien provocó cierta confusión el hecho de que las mezclas las hicieran en su día tanto en stereo como en mono, cosa que a priori no tendría que suponer problema alguno, si no fuera porque en la distribución no se tuvo en cuenta y se enviaron para promo unas y otras sin diferenciar, para quien no los sepa, el mono solía utilizarse para el formato pop-rock, por el simple hecho de que los jóvenes no solían disponer de equipos stereo, y el stereo para música más exclusiva, jazz etc, ya que se lo podían permitir las clases más acomodadas, a parte, claro está, de las diferencias técnicas evidentes, por lo que respecta a Ray Davies, por si alguien tenía dudas al respecto, siempre confesó que los Kinks (al menos en aquel momento) hacían música para que sonase en 'mono'. Asuntos todos estos, modas imperantes, beto en EEUU, promoción deficiente y distribución aun peor, que me dejan más tranquilo y sin la necesidad de darle más vueltas al asunto respecto al porque de su menor estatus de clásicos de primera línea, si es que a día de hoy aún hay quien dude de ello.


Este disco además tiene un valor añadido, y es que descubrió a Dave Davies como un gran compositor de canciones, no tan prolífico como su hermano pero con la misma gracia, se reinventaba de hombre del riff de oro a songwritter con tendencias acústicas dylanitas. Y otro valor, por otra parte también supuso el primer disco, ya firmado un contrato mejorado con la casa, con Ray Davies con el control total sobre la dirección musical, producción etc... cosa que se le dió muy bien, con su particular e instintiva manera de afrontar cada canción, ya sea de manera técnica en su volcado a cuatro pistas, en la manera de grabar una sección de vientos, golpeando las cuerdas de un piano o una caja de cartón, incluso haciendo pasar un mellotron por una sección de cuerdas sin afectar a su atemporalidad, buen hacer que corroborían los discos a partir de este y en adelante.

Aquí cada canción es un tesoro. Abre el disco David Watts, trepidante canción de estribillo sencillo y pegadizo, algo que sólo ellos sabían hacer como nadie. Y por favor, el día que escuché por primera vez Death Of A Clown se convirtió en primera canción y casi única durante mucho tiempo, es una obra maestra en si misma, no me extraña que quisieran empaquetar a Dave Davies como nueva referencia en portada, aunque hay que decir que está canción de desencanto hacia el mundo de la farándula fue coescrita por ambos hermanos. El sonido característico de clavicordio aparece Two Sisters donde se meten de lleno en su costumbrismo fino y la fascinación sobre la dicotomía de vida corriente (Ray)/vida bohemia (Dave) que desarrollarían más adelante y de manera más compleja en Soap Opera, es de esas canciones que no entran a la primera pero acaban siendo imprescindibles para entender el todo. Y si es por paleta de colores, No Return es una delicia, una bossa-nova que se adentra en la deshazón del There's Too Much On My Mind y en su condición desdichada de superstar fuera de onda, otro de los temas recurrentes de su carrera. Las primeras veces que escuchas Harry Rag parece una broma, una banda sonora cómica con la jerga rimada cockney tan popular en la clase trabajadora del East London, nunca perdideron sus raíces de barrio.

Y es que Ray es capaz de sacarle punta a todo, sabe meter el dedo en el ojo sin resultar molesto, llegando a un grado de realismo cachondo capaz de hacer sonreir al mismísimo protagonista de la crítica, en Tin Soldier Man consigue de la manera más simpática ridiculizar a la profesión militar, eso por no hablar de Situation Vacant, costumbrismo de pareja con suegra de por medias llevada al extremo, o quizás no tanto, seguro que entendéis a la perfección ese sentimiento. Y de nuevo Dave me encandila con Love Me Till The Sun Shines, todo un truhán presetando su tríptico publicitario para aquella que se atreviera a probar su mojo, un ritmo robado a Gainsbourg y subido de tempo hasta el rock'n'roll. Que si bien se llevaba la psicodelia, aquí reprentada en Lazy Old Sun, ellos antes ya mamaron los standards populares de los que se nutre la misma directamente desde su aprendizaje a temprana edad y más que por un dejarse llevar por la corriente. Y a simpáticos no les gana nadie, Afternoon Tea es pura magia Kinks, una canción aparentemente sencilla que parece un juego que acaba convirtiéndose en primordial, y si se tercia ir a la playa de Brighton y hacer una a la beach boys aquí también tenemos el Funny Face, a Brian Wilson le hubiera encantado firmarla. End of the Season en la onda de los discos antiguos que solían escuchar de pequeños, music hall totalmente fuera de onda. Y la archiconocida Waterloo Sunset, canción de canciones, cambia la tristeza por una alegre melancolía, pocas veces en la historia del rock una canción ha conseguido conectar con esa esencia de la clase media-baja, con tan poco, con unas pinceladas, más que como crónica o descripción, hace sentir esa misma emoción al oyente, pura magia kinky.

Los Kinks fueron/son enormes, con rotundidad, siempre fueron harina de otro costal, incomparables, únicos, pasta especial con la que lograron un disco muy variado sin perder la cohesión. Y es que señores/as, los Kinks consiguen con sus canciones hacer felices a los mortales, con una ironía muy fina, con la pasmosa facilidad de recrearse en la melodía y el estribillo para no dejar de lado la letra inteligente que despeja la ecuación con sonrisilla complice hacia el canturreo de estribillo fa fa fá, y que ya superado el prejuicio beatles everywhere (a quien no le afecte que tire la primera piedra) trae el sonido arquetípico y propio de los Kinks, para mí el más adictivo, amalgama de estilos todos pasados aquí por un filtro acústico lleno de detalles y buenas ideas y un sentimiento de familiaridad que hace que allá donde los escuches te sientas como en casa. Una joya de su tiempo y de los tiempos en general, mi preferido hasta la fecha de los Kinks.

Weezer - "The Blue Album" (1994)

mayo 10, 2014 10 Comentarios
A principios de los 90 andaba yo en plena eclosión musical, descubriendo a los clásicos y dejándome seducir por los grupos generacionales que campaban por doquier, la época dorada de la Mtv, el estallido de la escena de Seattle y su consiguiente exprimido comercial, todas los grandes sellos querían tener un grupo grunge entre sus filas, o si el caso se sucedía a este lado del charco... marchando una de brit-pop, fue el signo de los tiempos y yo que me alegro de haberlo vivido.

Songs: Ohia - Impala (1998)

mayo 08, 2014 9 Comentarios

Impala es el segundo disco de Songs: Ohia, o lo que es lo mismo, Jason Molina con Geof Comings. Gran parte de la obra de Jason Molina la percibo de manera similar a Nebraska, la misma esencia desoladora y solitaria que deja pocas posibilidades a un cambio, más por imposibilidad que por falta de voluntad. Molina parece llevar las circunstancias puntuales de aquel disco interiorizadas hasta límites insospechados. Pero huye hacía adelante de la única manera que sabe, aceptando y purgando aquello que causa dolor con la música como única vía de expresión vital, y/o abriendo otra cerveza. En ese aspecto hay pocos discos de Jason Molina que puedan calificarse de fáciles, pongamos Magnolia Electric Co como triunfo seguro pero ya con un pie en otro concepto diferente y más luminoso, e Impala como el disco que a mi entender muestra su esencia pura, exorcizante, hipnótica y suspendida en algún lugar muy oscuro dentro de su cabeza.

Es curioso que Johnny 99 la acabara liando después de ser despedido de la planta de Ford de Mahwah, y que este disco esté impregnado de esa tristeza industrial del propio ecosistema de Ohio. Y es que los ambientes industriales, grises y desvalidos de humanidad, llenos de balances, reglas, beneficios, son lugares propiciatorios para estas visitas a las profundidades abisales del alma, con la inmovilidad laboral como coartada y con el desencanto vital de saber que estás fuera de tu lugar y que te acabará matando por dentro. Estos llantos suspendidos en Impala me retrotraen a una época determinada, justo en el momento en que escuchaba el sonido del silencio después de una jornada de trabajo en la factoria, sabía la hora de entrada pero no la de salida, después de doce o catorce horas la sensación de ligereza al salir era tal, que llegaba a experimentar la libertad física y mental de una forma que nunca había sentido jamás, el silencio e instintos básicos a flor de piel, hambre voraz, el viento fresco, sensaciones primarias que en mi extenuación me hacían volver a sentir vivo como los clavos en la mano del replicante.

Una sensación que duraba bien poco, el trayecto hasta casa. Ya con pocas horas que sacarle al día, sentado y en silencio, aún con el temblor ensordecedor en los oídos de las prensas gigantescas que nunca dejaban desconectar del todo, te atan al amanecer siguiente y se burlan a carcajadas del destino que espera cruel como los molinos de la Mancha, sin salida, con todos esas voces diciéndote la suerte que tienes por tener ese trabajo, "te ha salido una buena mano... vas por buen camino". Impala también son los instantes antes de dormirse, mantras, frases e ideas desdoblan el cuerpo de la mente, el cuerpo queda inmóvil, la mente marcha sin control, y sólo el liberador camino hasta el frigorífico y el sonido del abrir de una lata es capaz de atajar, de llevarte a otro plano diferente donde si es posible dejar atrás ese color naranja suave y traicionero de las farolas de la factoría. 

Y digo que no es un disco fácil porque puede que cada vez que te enfrentes a sus cancions te preguntes si realmente quieres adentrarte en él, si estás preparado para dejarte llevar hasta tal profundidad, a no ser que ya estés en ella. Impala, un teclado de ideas simples pero justas, una acústica renqueante, una batería que marca el paso lento y una voz soportada por un fino alambre a punto de romperse.

Micah P. Hinson - ... And The Nothing (2014)

mayo 05, 2014 2 Comentarios

...a veces me da por pensar que puede resultar contraproducente alimentar de verdad autobiográfica cada canción, aunque sólo sea en el transfondo, verdad que sustenta la credibilidad que le es propia, con lo cual existe cierta dependencia del artista respecto a los estados catárticos...

Ha pasado tiempo desde mi último concierto de Micah P. Hinson, fue en la presentación de la orquesta del imperio rojo en la capital del Turia, único. Hoy vuelvo a tener cita con el abileniense a razón de su nuevo disco Micah P. Hinson And The Nothing, el cuarto disco de estudio si no contamos Ep's, rarezas y versiones, le ha costado parir pero que sea bienvenido, lo esperaba.

Con la música de Hinson me da por pensar en mis propios tics y manías, en mi incondicionalidad hacia ciertos artistas que ya no van a decir nada nuevo, ni se encuentran en lo alto de las listas, pero poco me importa. Además ya no pueden argumentarse cambios considerables en su obra y sus rasgos son fácilmente identificables, eso sí, con una gran personalidad pese a lo manido del género, si se trata de hacer buenas canciones, Micah te asegura a cada disco que al menos vas a necesitar una mano para contar las que son atemporales y con la otra las que te remueven tripas y corazón.

Canciones en las que mayormente importa que las cante él, en boca de otro sería diferente, y ahí estriba mi incondicionalidad, en su manera de enfocar la música americana, arrastra el san benito de "Cohen del Indie" (un buen san benito por otra parte), adjetivo que ya casi nadie se replantéa ni rebate, simplemente se dice y se comenta sin más, aunque siempre le ví más cercano al Cash crepuscular de las american recordings, a ese grado de verdad cantada e interpretación sentida más allá del estilo y el personaje y de su tan mentado pasado de drogas, reformatorios y adicciones, lo suyo es costumbrismo emocional en las afueras de la correción moral y de lo políticamente correcto.

Y en ese aspecto a veces me da por pensar que puede resultar contraproducente alimentar de verdad autobiográfica cada canción, aunque sólo sea en el transfondo, verdad que sustenta la credibilidad que le es propia, con lo cual existe cierta dependencia del artista respecto a los estados catárticos, en este caso el presente ... And The Nothing llega marcado por un grave accidente que le dejó con los brazos inmóviles, motivo principal de su tono e interpretación, o al menos del estado anímico de ella, aunque la idea venga por derroteros literarios, incluso de la Nada que todo lo traga en La Historia Interminable. Por suerte para Hinson, en este país ha ocupado siempre un lugar privilegiado entre los practicamente afincados, puede que por la plataforma que ha supuesto Houston Party, defensores a ultranza del tejano desde sus inicios y que han sabido mantenerlo presente más allá de la fiebre del oro del Gospel del Progreso, relación que ya se materializó con Tanchenko como banda residente de acompañamiento, ahora este disco lleva marcado de serie un "12 songs from Santander, Spain" grabado en los Moon River Studio y con Fernando Macaya a los mandos y en algunas guitarras, profesional que por otra parte empieza a ser solicitado por su buen hacer, y con la participación de músicos procedentes de grupos diversos como The Puzzles, Del-tonos, Chicktones y The Aquattro String Quartet, en una especie de dream-team local que consigue el perfecto cojín sónico envolvente necesario y sin ningún tipo de complejo de inferioridad, por aquello de que no son tejanos, ni yanquis.

El disco abre con la gamberrada de How Are You, Just A Dream, reafirmación de Micah en formato punki, un demostrar que nadie le encasilla aunque luego pase a confirmar cuales son sus grandes bazas, hará las delicias de sus detractores, o extrañará a quienes esperan sus baladas y medios tiempos. A mi no me desagrada y me hace gracia al menos la intención, pero he de confesar que la paso directamente, puede que un día de estos la vea imprescindible, hoy no. Con On The Way Home (To Abilene) ya tenemos al Micah que todos esperamos, medio tiempo arrastrado y desafinado como el solo sabe en esta oda a la añoranza de su hogar, no puede negar que en algún momento el aroma playero de levante no le entrara con este ritmo spectoriano pasado por los beach boys y llevado al folk con final de cuerda velvetiano, son esas cosas que el sabe hacer de la manera más simple y eficaz. The One To Save You Now descubre al piano como uno de los fuertes del disco pese al despiste inicial, esta balada ya es para ganar al fan de base, gemidos quejumbrosos envueltos en belleza sonora, I Ain't Movin no se queda atrás, como muchas otras te lleva a otras canciones de su repertorio, un autoplagio de la instrumental The Surrendering, de mis favoritas ever, lúgubre y con silencios para la reflexión, intimidad mostrada sin giros literarios sobre su propia inmovilidad física y emocional. The Same Old Shit es el bom-chica-bom de Cash y por dios, nadie puede desafinar tanto en la actualidad como Hinson y salir impune, como la anterior, transpira la desesperanza ahora con altos grados de ansiedad, igualmente aplicable a los sentidos personales de cada cuál, genial.

Y a la altura de The Life, Living, Death and Dying ya sabes que está consiguiendo no descolgarse de la calidad que atesora en sus propios términos, country melodioso y pegadizo, una joya que pasa entre versos de ida y vuelta como un suspiro en lo que parece un homenaje a su abuelo. Sons Of The USSR, historia sobre los heroes rusos que fueron despojados de su dignidad una vez sirvieron a su pais, aunque independientemente de la temática, en lo sonoro me parece la joya del disco, el sinte logra tensar el paisaje lejano entre simple acústica y piano, genial. There's Only One Name es atemporal, banjo delicioso, que bien hecho este disco como Mac, que empaque. La canción God Is Good es hermana de On The Way Home, no se puede negar, visceral, nostálgico y agridulce. The Quill vuelve con el piano de protagonista, acompañado por sección de cuerdas en estado de gracia, evocadoras, admito a Cohen al fin en este inmenso mar de tristezas, y salvando siempre las distáncias líricas, sobretodo, pero a su vez confirmando que lo suyo es real y no un mero pastiche. Love Wait For Me, escobillas contrabajo cuerdas y una brizna de esperanza y aire familiar, Y no puede existir mayor exposición de sus sentimientos y sensibilidad que en A Million Light Years, una de esas joyas acústicas que, como dice el amigo Paco, hinsiano como yo, hace que sea de los nuestros, nanas para la madurez, banda sonora de una película imaginada, y llega el cierre definitivo con la canción bonus The Crosshairs, mantra de terror hinsiano en crescendo, desafiando al mundo si se tercia, ante tamaña invalidez.

Un disco que no baja el nivel respecto a sus anteriores trabajos, Micah P. Hinson tiene su lenguaje propio, poco importan ya los nuevos detalles sonoros que se traiga bajo el brazo, aunque aquí hay que decir que están cuidados al máximo. Hace lo que quiere y en sus propios términos, solo queda que a cada nueva entrega, si puede ser que tarde menos, nos regale con algunas de sus mejores canciones, y por ahí ... The Nothing será uno de los discos que más escuche durante un tiempo. Esta noche en vivo y en directo encuentro con la Nada. Gran disco.

Acompañado o solo, Micah es bueno:

Mazzy Star - "I'm Less Here" 7" (2014)

mayo 02, 2014 2 Comentarios

Esto del Record Store Day me gusta mucho, está muy bien que se potencie y que vaya cogiendo fuerza por aquí. Además consigue que salgan maravillas como este I'm less here de Mazzy Star, una canción inédita a efectos oficiales, pero que ya sonaba en sus directos desde hace un tiempo. Me encanta Mazzy Star, fieles a su manera de hacer las cosas, a su bola, dan igual canciones de ahora o de antes, etéreos, mágicos...




"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie