Bantastic Fand - Welcome to the Desert Town (Unproductive Recordings, 2016)

mayo 22, 2016 4 Comentarios

He tardado un poco en llegar porque mis orejas son ahora mismo un cuello de botella incapaz de procesar todo aquello que mi cerebro le manda, voy a mi marcha, tampoco me agobio, pero por el rabillo del ojo voy apuntando y filtrando aquello que me merece la pena para dedicarle el tiempo necesario, y superar a su vez las premisas propias de la promo para que me hable de tú a tú y se asente como debe. El tiempo de la Bantastic Fand ha llegado. Aunque no es la primera vez que aparecen en la Route, ya desde su anterior Strong Enough To Refuse, con su DVD One grabado en directo, tuve la certeza de que el grupo crecería y no sólo por una audiencia fiel que poco a poco ha ido en aumento, además porque se notaba la contención del cd y su correspondiente expansión en el directo. Tenía claro que el día que lograran plasmar en mayor medida su espontaneidad en un disco, lograrían a su vez no sólo superarse, si no que editarían uno de los discos más hermosos de palo americano que se hayan grabado al sur de la vieja y destartalada Europa. 

Hay algo muy especial que me lleva irremediablemente a su escucha estas últimas tardes primaverales que nos quedan, además de las fantásticas composiciones y la música, se vislumbra una pasión inusitada, una ilusión en el brillo de sus versos, un amor enorme en cada acorde. Algo que ya intuí antes incluso de tener su primer disco cuando Nacho Para no dudaba en presentarse para ofrecerte lo que llevaba entre manos, su manera de iluminarlo tan transparente, además las crónicas que relataba del desierto del Sahara en las redes sociales, su honestidad y su determinación a la hora de seguir su propio camino, para mi fueron suficiente para seguirle incluso antes de que llegara la música, y aunque fuera en las redes sociales y no en persona, me proyectaba ya entonces una imagen clara, le percibí como un valiente que ha dado un quiebro al sistema, que ha visto cara a cara a la muerte y a la injusticia, pero que también ha visto la esperanza en su estado más puro y en lugares donde cualquiera de nosotros no aguantaría ni tres horas. Una fuerte dicotomía que cohabita como un cruel yin/yan y que sus canciones reflejan en un tono siempre positivo y vitalista, con carisma.

Como muy bien cuenta Nacho Para en la fantástica entrevista hecha en El Baúl De Mi Desván (http://bauldesvan.blogspot.com) de mi buen amigo y también valsero Evander, la canción Everybody's Rockin' desvela el misterio de sus influencias pués por sus versos desfilan los mayores amores musicales de la banda, artistas que amamos y donde Dylan juega un papel primordial, aunque os digo una cosa, personalmente opino que si estas canciones las firma Tom Petty aún le están bajando en procesión desde California hasta Memphis con tramo final en barca por el Mississippi. 

Las querencias musicales se denotan básicamente americanas, pero hay detalles más british como el sitar de Carlos Asworth en Can't You See? o su manera tan pop (y también wilquera) de encarar el folk-rock en canciones como When She Came To The City que debería sonar en las emisoras a todas horas, y esa luz entrando por la ventana en forma del rascado de acústicas que tienen el mismo cielo que vió morir a Billy The Kid en otras como Down The River con las que es fácil afirmar al menos en la intención que huele a classic rock setentero de calidad curtido a base de country-rock, que bonita. Y respecto a lo que os decía de Petty, concretamente su época dorada años 90 (Wildflowers, She's The One, Echo) Find The Door es un gran ejemplo por como la canta y por como empasta la banda, armónica, motivo de la guitarra principal y teclados incluidos, una preciosidad. My Invention es posiblemente una de mis favoritas, allí escondida en el tramo final, porque a pesar de su espíritu tan loser, la música: que guitarra y que coros en armonía, junto con la interpretación vocal la hacen incluso luminosa y transforma la resignación a la que nos arrastra este mundo ilógico y a veces ingrato, en motivo para no dejarse amedrentar.

Sus portadas tienen un toque personal que las une por sus perfiles a contraluz, y en ésta que por cierto me encanta no sólo me indica el mejor momento horario para su escucha, la veo más como una alegoría de la propia vida y de la actitud ante ella, siempre hay un mañana, siempre se irá el sol y se oscurecerá y seremos unos perdedores, pero volverá a salir y nos volverá a iluminar y nos volveremos a sentir vivos, es el espíritu de su música y de sus letras, es la actitud de quien ama de manera incondicional lo que hace a sabiendas de no saber si habrá un mañana, ingenuidad o quizás más bien la sabiduría del sentirse en total libertad, ese punto de locura y de desapego en esta rueda que todo lo arrastra sin remisión y llevado con agrado en su total independencia y no sólo por gusto, más como el mejor medio de subsistencia ante la necesidad de volcar en sus propias condiciones y en formato canciones todo ésto que me hace quererles como grupo y adorar sus música, que ya sabemos que todo está dicho pero el lugar siempre es aquí y el tiempo siempre es ahora y ellos además han llegado a un lugar que en cualquier caso para mí es un sueño, se trata de la música de la que mayormente se ha alimentado toda mi vida.

El triángulo Nacho Para, Paco del Cerro y Pablo Vizcaíno, es un núcleo muy bien avenido a la hora de facturar canciones inmensas, sin dejarme de lado a los músicos que completan la banda y a los técnicos que han hecho posible llevar al plano físico toda esta ilusión y música, esta vez encontrando el mejor modo de plasmarlo en Welcome to the Desert Town, disco que no debéis dejar pasar. Deteneros sólo un momento en estas doce canciones, la producción es exquisita, el gusto musical que desprende se alimenta de los grandes y los arreglos tienen una riqueza encomiable, eléctricas, acústicas, hammonds... la música que nos gusta, ellos son de los nuestros.



Bandcamp: https://bantasticfand.bandcamp.com/
Web: http://bantasticfand.com/
Facebook: https://www.facebook.com/bantasticfand
 Bandastic Fand actuarán en El Último Vals de Frías
+info:  http://elultimovalsfrias.jimdo.com/

Ben Watt - Fever Dream (Unmade Road, 2016)

mayo 15, 2016 2 Comentarios

Era difícil hacer un disco que alcanzase la calidad de Hendra, cosa que ha hecho. Lo voy a dejar claro, no hay aquí música compleja, ni elitista, se trata de música ligera, música melódica y/o mainstream, adjetivos que se ajustan al describir el disco. Me hace recordar, salvando las distancias y épocas, a artistas ingleses con clase e intenciones más comerciales tal que Sade y Seal cuando hacían buena música, imagino a este último cantando un disco como éste y a medio planeta llevándolo en procesión por el Támesis. En la onda del pop de mediana edad de Richard Hawley por lo que a intenciones se refiere, aunque en lo músical más cercano al folk preciosista de la escuela clásica inglesa y con un tratamiento smooth-jazz, más que a los estilos de palo americano. Pero es Ben Watt y no lo cambio, porque en esta nueva etapa ha firmado uno de los mejores discos del año y de su carrera.

Lo que más me sorprende y me gusta es el hecho de haber conseguido unas atmósferas tan profundas, bellas y sugerentes con estructuras simples de bajo, dos guitarras, batería/percusión, en algunas canciones con algún piano, sin orquestaciones ni arreglos ampulosos, pero con mucha elegancia y espíritu de gran clásico. Y aquí, en lo musical, uno de los ganchos es la inestimable labor de Bernard Butler, que puede que sus ex-compañeros hayan firmado este año uno de sus grandes discos (que ojo, me encanta) con una guitarra que ha sabido imitar muy bien sus "licks", sin embargo aquí el sr.Butler ha demostrado superar su pasado que no obviarlo con gran maestría al servicio de estas muy buenas canciones, sin ostentaciones pero mejorando lo expuesto y a su vez recordando porque el grupo al que perteneció es el que es, sus fraséos corren libres por los versos que canta Watt y consigue dar un plus de dinamismo. Sin duda alguna se nota la química entre ambos alcanzada en la gira conjunta de su anterior disco.

Tanto Gradually que es superlativa, imposible no acordarse del Butler inspirado en The Asphalt World, como Fever Dreams muestran la perfecta química entre ambos, en esta última con M.C Taylor (Hiss Golden Messenger) invitado de excepción rendido en la segunda voz ante Watt, que preciosidad de tonada. Entra el piano en perfecta comunión en Between two fires aumentando el tempo, también en Winter's Eve impregnada de la nostálgia propia de la navidad como si de un villancico moderno se tratara, Women's company es intensa, Watt es un maestro en tonadas tan smooth como Faces of my friends donde conjuga percusiones y acústica con la eléctrica, aquí limpia, de Butler, tampoco podía faltar la bossa nova tan presente en su carrera más clara en Running with the front runners. Never goes away es un caramelo para bailar un agarrado y Bricks and Wood tiene un tono más luminoso, cierra el disco la nana-folkie New Year Of Grace con la segunda voz de Marissa Nadler añadiendo un punto etéreo y bello. 

Su ímpetu es el pensamiento profundo y  las dudas propias de la mediana edad, amores y relaciones humanas complejas, las dudas que asaltan cuando se supone que debes haber encontrado tu sitio, el hecho de asumir un papel sincero y honesto acorde con tu edad y superar las poses juveniles sin dejar ir la pasión por la vida, una lucha interna intensa por el amor verdadero, para nada peliculero y con los pies en el suelo, que si en Hendra tocaba una vena más introspectiva y digamos que teñida de cierta tristeza, en Fever Dream alcanza un punto un poco más luminoso y  más elevado con su voz que se erige con su timbre dulce pero ahora más soulful que nunca. Fever Dream es la bossa nova de la urbe mojada por la lluvia londinense, folk contemporáneo del s.XXI, smooth-jazz de pianos de cola de cóctel de cena romántica y guitarras crujientes que se tensan y destensan a petición de los versos. Un disco precioso, perfecto, un clásico instantáneo que me acompañará más allá de los discos de temporada. Un gran disco sin más.

Julio Demonio - Cavernarios (Birdbrains, 2016). El bardo de Jaén.

abril 30, 2016 2 Comentarios
Julio Demonio lleva ya unos cuantos discos a sus espaldas aunque no es muy conocido, no es la primera vez que aparece por esta página. Descubrí su música gracias a Cisco Fran con quien comparte un amor infinito por el bardo de Minessota. Estuvo en la presentación del Tren Fantasma de La Gran Esperanza Blanca e inauguró aquella noche, fue como tener al Dylan '63 en su versión en castellano. 

Cavernarios es el nuevo disco con el que nos presenta su capacidad para apretar palabras en versos que transmiten imágenes tan claras como una fotografía, sabe mantener la tensión argumental a pesar de la parquedad instrumental con la que suele acompañar sus canciones sustentadas por lo general por acústica y la harmónica, y con el apoyo de percusión, algún teclado y alguna guitarra eléctrica en algunas de las canciones de este disco.  

Abre el disco La última función, que ya había escuchado en directo, una canción que nos hace visualizar el escenario por donde desfilaran los personajes cuál caverna de Platón e incitando como no, a que sus Cavernarios moradores la abandonen, y a través de sus Ilusiones con la ayuda de Javier Valverde y su guitarra eléctrica, nos dará las razones para dejar el miedo atrás y levantar la cabeza. Bellaco actualiza el Así estoy sin tí de Sabina, aunque su esencia francotiradora logra zafarse de la simple comparativa, y nos invita a subir a Una máquina del desorden con la que desmontar este tinglado maloliente que tenemos instaurado en las altas esferas.

Entre estas historias de trasfondo social y humano hay espacio para una canción que más que una canción es un cuento sobre un amor imposible, muy buena El dragón y la princesa. Y el nivel no decae, Dando el estirón es un canción sobre el aprendizaje y sobre la recapitulación interior del propio Julio, planteada a mi modo de ver como una gran lección de vida y de resistencia, mejor de coherencia con uno mismo. Cierrra este disco con El tiempo de los murciélagos, que deja a las claras la gran capacidad de Julio Demonio para contar historias sobre personajes que recorren los márgenes del camino de la normalidad.

Quien sabe si logrará ser escuchado con mayor amplitud, lo merece. Domina el rápido fraséo, también las progresiones folkies del Village, y consigue que sus canciones nos hablen de lo cotidiano con imágenes mordaces plagadas de versos ingeniosos, Julio Demonio es un artesano del verso, un moderno trobador que canta a la vida con honestidad y llamándonos a no sucumbir a los agrios designios que se ciernen sobre la working class. Probadlo, lo podéis escuchar en su bandcamp y descargar gratuitamente, es una maravilla.

https://juliodemonio.bandcamp.com

Concierto 30º Aniversario de La Gran Esperanza Blanca.

abril 23, 2016 2 Comentarios

Considero a LGEB uno de los grandes tesoros de la capital del Turia, formación que ha sobrevivido a duras penas a lo largo de las últimas décadas, llevando su mezcolanza de rock, blues, country, americana por los derroteros que siempre gustan rastrear en esta Route. Y no es de extrañar que en su momento el disco DYLANita me encandilara, gracias a la efusiva recomendación de my mestre-friend Johnny JJ quien me descubrió a la banda justo en el momento en el que estaban a punto de volver a las andadas. Entregaron Derrota y Tren Fantasma, dos discos que les consagraban definitivamente como clásicos de su generación y a su vez me despertaban la curiosidad de su obra pasada.

Son ya muchos años a la espalda por las carreteras secundarias y polvorientas de la capital levantina, aceptado trayecto que exime a Cisco Fran, su alma matter, de cualquier pretensión de ser adherido a ninguna causa, ni de ser portavoz de ninguna escena, tampoco lo suyo es facturar discos periódicamente y sólo habla cuando existe la necesidad de hablar, ya sea a través de libros o música. La voz particular de Cisco Fran es personal y única, no puede medirse a ninguna otra, altas dosis de expresividad apoyada en una lírica hecha a medida, tan evocadora y poética como realista. Paisajes con horizontes donde Harry Dean aparece en contraste con un sol que parece querer esconderse. En la música Spagnolo Feroce tiene su peso a las séis cuerdas, y junto a Chuso Al y Chiti Chitez completan un grupo bien avenido que seguro estará con nosotros unas décadas más. Una de las propuestas más personales del panorama nacional y verdaderos pioneros en las sonoridades americanas que tanto conocemos y nos gustan.
Hoy 23 de Abril La Gran Esperanza Blanca celebran su 30 aniversario con invitados de auténtico lujo. Si estás por Valencia no te lo puedes perder, la música antigua sonará esta noche en el bar.


Copernicus Dreams - Sunrise (Gaua Records, 2015)

abril 21, 2016 2 Comentarios

Dentro de poco tendrá lugar uno de los encuentros más importantes de la temporada. El 1, 2 y 3 de Julio el mítico The Last Waltz de The Band tendrá su homenaje en la bonita localidad burgalesa de Frías. Es mi intención no dejar pasar esta fenomenal oportunidad de formar parte de él, si el destino no me juega una mala pasada me reencontraré con algunos amigos y pondré cara a tantas personas que me he ido encontrando en el camino. Así que he decidido ponerme al día con las bandas que van a asistir siguiendo el orden del bonito cartel que lo anuncia, y serán  Copernicus Dreams quienes inaugurarán El Último Vals que nuestro buen amigo Joserra ha tenido a bien organizar simplemente por amor a la música.

Y por amor a la música es por lo que el grupo de Castro Urdiales abrirán esa noche que será emotiva por partida doble. El motivo más obvio y que compartiréis conmigo es el simple hecho de formar parte de un acontecimiento que nada tiene que ver con marcas de cerveza, ni con el retorno del mítico grupo de turno para hacer caja, ni tan siquiera con la promoción de lanzamientos discográficos venidos del más allá, emotiva sin más por el amor a secas que todos los asistentes procesan a la música, y emotiva por la enorme voluntad de todos lo participantes, grupos y público, por ver hecho realidad uno de esos grandes sueños musicales que muchos arrastramos desde la juventud. El otro motivo es que ese mismo 1 de Julio es una fecha muy significativa para el propio grupo, pués ese día cumplirá exactamete un año del fallecimiento de Luis Ruiz, bajista original de la banda. Luis era de los nuestros, de hablar de discos y de artistas favoritos, por eso hablar de este disco va ligado a hablar de él. Justo cuando empiece el Vals en Frías se cumplirá un año desde que Luis está ya con Rick Danko, Levon Helm, Richard Manuel y Allen Toussaint, a quienes por cierto adoraba.

Suena el rascar de una acústica, es You Can Say que nos invita a entrar, acompañada por una guitarra eléctrica de dicción limpia que surca los compases y los detalles de piano que anticipan que estamos ante una banda de rock que busca  desarrollar su amor por esos estilos de palo americano que tanto nos gustan. Continúa este disco con tonadas que se desarrollan con el mismo feeling musical de paseo por la playa al aire fresco de la mañana en esos escasos momentos en que las cargas aún no las notamos presionando en nuestra espalda y en nuestro pecho, Just Call  o cuando el amor puede resumirse con el café con leche y una mirada de complicidad a tu lado, o ese Donkey Flying que se niega a dejar esa sonrisa interior y amiga. Sunrise cambia el tercio, breve instrumental acústica y precioso espacio para respirar, puedo imaginarme el amanecer de Frías con esta banda sonora de arpegios amables teñidos de alegre melancolía, ya a la altura de Shock the Monkey to Live entiendes que Copernicus Dream tienen un cometido más profundo y el deseo expreso de dar un pellizco a quien escuche para que entienda que vida no hay más que una, entonces Leave For Live nos invita a coger esa carga que llevamos en la mochila y dejarla en el arcén para continuar nuestro camino, precioso hammond, armonías y guitarras, de esta canción rescato una de mis estrofas preferidas. Es una bonita declaración de intenciones:
But if you want, I will find a place for you and me
I will find a place for you and me under the sun
I’m gonna drive my car, under a red sky
And if you want we make love under the stars
Cause your company makes me feel all right


Pero la vida aunque la llevemos con mirada positiva siempre nos dará cuando menos lo esperemos alguno de esos reveses que no se pueden esquivar, por eso Goodbye My Lady es una canción triste pero hermosa que no desentona, tiene ese soul de groove tranquilo muy de Terry Callier de principios de los años setenta y una guitarra que llora con sentimiento blues, preciosa. Con este sentimiento de pérdida pero con la esperanza asomando, la muy Tom Petty Win or Loose continúa este camino hacia el amanecer, y aunque el disco parece empezar con el ánimo en el cielo de un nuevo día, poco a poco va mutando en un alegato de resistencia contra la acritud y esas mismas cargas de las que hablaba, entonces puede ser determinante recurrir a nuestras fuerzas de flaqueza, muchas veces representadas en el recuerdo insobornable que a buen recaudo quedó en un pequeño rincón, en un olor, en un sabor que nos lleva a la feliz infancia, nos lo cuenta Childhood Dreams, cuando la vida sólo sonreía y el llanto nunca se imponía más de unos minutos. Esta impotencia por ver que el mundo no cambia a mejor más allá de nuestro alcance y pese a la buena voluntad que cada uno le pueda poner tiene su punto álgido en Earth As The Hell, catártica y de psicodélia turbia, quizás la canción más desatada del disco. Pero no podía terminar así, de nuevo hace su aparición Shock the Monkey to Live esta vez con el artista inglés Toby Connor, una canción emotiva que deja una estrofa final suspendida en algún lugar de nuestro interior, como un nudo que aprieta las entrañas por la ausencia de Luis, pero que a su vez se impone como un último cabo al que cogerse cuando el mundo se torna hostil, es la música nuestro lugar, el sitio donde queremos estar.

Come on Louis take your stick and play loud again
Come Louis think about a place where your music is
So take your second chance and put it down your hands
Shock the monkey to live Louis

Según me contó Joserra, el día que presentaron Sunrise en Power Records él ya no estaba, pero sus compañeros tocaron el disco con su bajo pre-grabado, ese día fue el que entraron en el cartel, tenían que estar en el Vals, si, porque ese es su lugar, y Luis estará presente en el repertorio y nosotros con él, un merecido homenaje como el que los grandes clásicos del rock urden para sus amigos en lustrosos escenarios, el Vals de Frías no puede quedarse atrás con sus héroes más cercanos y su escenario no será menos lustroso y hermoso bajo ese cielo azul burgalés de Frías.

Recomiendo hoy este disco que guarda en él los secretos del sol californiano y el rock americano de melodías dulces del que se dejó seducir por la contracultura y que a su vez abrió la ventana al aire fresco de los 90 en adelante, con la misma ingenuidad que transpiran artistas más actuales como Bart Davenport, otras veces con la melancolía de unos The Tyde, simples coordenadas que me sugieren sus canciones, pero no a cualquier precio pués mantienen imborrable la impronta que dejaron en sus corazones sus verdaderos héroes a través de cancioneros tan eternos y perfectos como los de The Band y los Byrds. Así que amigos, ya sabéis, podremos escuchar estas canciones de mirada positiva y amable en uno de los pueblos más bonitos que nunca podréis visitar, entre un mar de gentes que llenarán su castillo y harán grande su recuerdo y su corazón de oro. Un 1 de julio de 2015, Luis falleció, un año después la música sonará por él en El Último Vals de Frías. Este vals también va por ti Luis.

Bandcamp: https://copernicusdreams.bandcamp.com

Abierto el plazo para la compra y reserva de bonos.
+info: http://elultimovalsfrias.jimdo.com/

La Hora del Té - Outstanding Places (Autoeditado, 2016)

abril 16, 2016 Comentar

Ya hace un mes de su estreno oficial en los medios autorizados, tiempo suficiente para la escucha a conciencia de Outstanding Places, el nuevo trabajo de unos renovados La Hora del Té que confirma lo que ya sabíamos unos pocos, y es ni más ni menos que en ésto que viene llamándose folk-rock alternativo son uno de los grandes valores a tener en cuenta a orillas del Turia y más allá. Pero no podría hablar en términos de avance o evolución porque su primer largo datado de 2013 no me deja espacio a la duda, un gran disco que ciertamente pasó desapercibido y que ya dejaba a las claras que la apuesta empezaba firme con un repertorio de nivel que sin salirse de la americana se mueve por diferentes registros con facilidad, desde las canciones de base más acústica, a las más eléctricas, siempre llevadas con mucho gusto y que además del arquetípico guitarras, bajo y batería, adornado por el violín, sobretodo son los teclados los que confieren un grado más de sofisticación al invento.

En todo caso, estos años de paréntesis discográfico, a excepción del single Listen Darling, no lo han sido tanto en su actividad en directo, cualquiera que se haya movido un mínimo por Valencia les habrá visto alguna vez, y eso es algo que se nota a priori en el resultado final, se les nota seguros en sus intenciones, para nada dispersos y enfocando con técnica suficiente (y sobrada) los estilos a abordar. En Outstanding Places encontramos una producción basada en el perfecto control del directo para más señas en los Estudios Elefante con la excelente labor de Paco Morillas, una práctica que últimamente me estoy encontrando bastante a menudo y que como tendencia en las nuevas producciones hay que alabar si o si, puesto que, bajo mi punto de vista, no hay mayor error que eliminar de la ecuación de una canción el nervio del momento y la comunicación entre los miembros de la banda, y más si hablamos en estas coordenadas de rock orgánico ¿cuantas veces hemos oido eso de que en directo el disco suena mejor? Precisamente estas canciones transmiten el rigor, la soltura y la frescura del momento, para mi es el punto diferencial principal respecto a su primer disco.


Abre con Sweet Holland, un rock de cepa americana, muy en la línea de los Wilco pre-modernistas situados en Being There para ser exactos, fenomenal manera de empezar con el ánimo arriba y dándolo todo. Pero lo que me gusta en este disco como en el anterior es su versatilidad no quedándose en un discurso plano, para ejemplo un botón, escuchar Tea Time y que te recuerde, salvadas las distancias off course, al jazz de cancionero americano de Randy Newman cuando se hacía acompañar de Ry Cooder es motivo de congoja y suficiente para constatar que entre nuestra juventud hay vida inteligente más allá de lo que suele etiquetarse alt-country desde los 90 en adelante, de sonido wilquero y hipsteria colectiva incluidos. Pasamos a Old Hippie que parece beber de las mismas aguas country que Shakey tomó, esos coros, pero también con unos arreglos de soul sureño muy del Muscle Shoals de Rick Hall, excelentes las guitarras y el hammond en este relato de la caída de la contracultura y aquellos años de sueños de cambio que acabaron en una mala resaca.

I'll be back és una excelente balada y la voz de Adrián que me sorprende porque tiene un componente esta vez más soul que folkie sin ser evidente ni forzado y me gusta, se destapa Juan Salvador (The Kojaks), nueva incorporación, con una línea de guitarra con mucho feeling blues, acompañado de una perfecta combinación de órgano y piano. Turning Wild es evocadora, sabe a campo abierto y madera, acompañados de algunos Badlands en coros y banjo, con algunos matices más, armónica, violín y el toque del saxo de Pablo Pérez (The Kojaks) sin complejos y encastado a las mil maravillas, una preciosidad  que tiene la virtud de no definir a que parte del Atlántico pertenece, por momentos de Nashville, por momentos en la costa de Galway, lo que tan bien le salía a Mike Scott cuando tocaba el country con su mirada celtic soul. Como empieza acaba este disco con un folk-rock eléctrico, vibrante Close To You (I wanna shine), ni los Whiskeytown en su mejores momentos, con toda la banda a pleno rendimiento, teclados portentosos y una guitarra crujiente muy Allman Brothers de enjundia rockera para quitarse el sombrero.

En el apartado créditos, importante y necesario apuntar que la portada es obra y diseño de Alejandro Sales y Jaime Sebastián, este último además ha realizado los dos videoclips disponibles de la banda. Actualmente La Hora del Té son Adrián Barberá: Voz (guitarra acústica, armónica y coros), Alejandro Sales (bajo y coros), Juan Salvador (guitarras y coros), Vicent Orón (teclados, violines, percusión y coros) y Pau García-Serra: (bateria, percusión y coro).

Outstanding Places es una excelente puesta a punto, La Hora del Té comienzan de nuevo sin perder todo el camino aprendido pero con sus mejores galas y demostrando de lo que son capaces, arreglos cuidados que hacen dudar de su condición de principiantes, un primer EP extenso que tendrá su continuación en otro EP y que culminará en su segundo larga duración. Un disfrute para quien guste moverse por estas coordenadas que no pierden de vista los estilos de cuna americana pero que a su vez se mueven sin complejos ni cotas estilísticas. Muy recomendable.


Podéis escuchar y descargar de manera gratuita sus canciones en su bandcamp: https://lahoradelte.bandcamp.com/, pero no perdáis la oportunidad de verles en directo o adquirir su disco, las canciones lo merecen.

Adrian Levi - Under Songs (Nevada Music, 2016). Exquisito y vaporoso.

abril 14, 2016 10 Comentarios

Under Songs es el segundo disco de Adrian Levi. Para quien no le conozca es necesario dejar algún apunte. Jordi Llopis es un veterano de la escena local valenciana que formó parte de otras bandas como Suidhe y Crow Jane (que ojo a su último disco Contradiction, digno de revisión), con My Hidden Pockets nos sorprendió en su debut en solitario, lo que en principio trataba de dar salida a las canciones que no entraban en su última formación, empezó a caminar y a coger impulso, nos descubrió un repertorio realmente muy personal e intenso en directo ayudado de otros amigos y compañeros artistas de nivel.

Under Songs consolida esta relación, las canciones de Levi con una banda que le entiende y sabe conferir el empaque necesario, son Carlos Soler, Manolo Tarancón y José Rodríguez (Ambros Chapel) procedentes de estilos dispares pero que se les nota disfrutar dando cuerpo a las canciones, la química conseguida ha permitido una producción muy cuidada, más orgánica y preciosista, pero lo suficientemente transparente como para que el espíritu cercano de Levi no se diluya. 

Los primeros adjetivos que me vienen a la mente escuchando este disco son exquisito y vaporoso, también me sale decir que estas canciones están llevadas con una clase similar a lo que viene haciendo Ben Watt, un pop fino muy inglés que invita a la reflexión y se alimenta de medios tiempos y baladas, que se deja llevar hacia territorios dream pop ó folk según la tonada lo demanda, llaman la atención los coros muy bien urdidos e implementados, y unas guitarras sin complejos.

Fragile se abre paso con su pop-folk de arpegiados limpios y la voz candida y suave de Adrian Levi nos invita a entrar. El bajo sinuoso y el rítmo juguetón centran la atención en Universe, el combo con Levi a la cabeza no tiene complejos en este mantra cósmico de intención zen rematada por unos coros que la hacen grande y digna representante de aquello tan manido que resulta soltar "de lo mejor del año", pero así es señores.  

You sube el tempo y abraza el pop y Black Tides apuntala su carácter expansivo y se impone con sus interludios instrumentales soberbios y de gran poderío que sorprende tanto por el acabado como por la intensidad que imprimen, bajan a tierra firme con el folk-pop Fall Inside que huele a tierra mojada con su coro gospel blanco y que ya quisiera Simone Felice en su repertorio, Little John te mece como un vals convertido a canción de cuna y en Low Places la guitarra eléctrica y un ritmo más marcado le dan más potencia rock, con un aire más country abre la paleta de estilos en I'm your crime sin hacer peligrar la unidad del disco, excelente trabajo de guitarras y fenomenal slide todo sea dicho, todo un lujo de canción. Cierra el disco Ordinary Facts, balada folk de bella factura acompañado de acústica y piano, preciosa sin más.

Entrar en el mundo de Under Songs demanda dejarse llevar, y si eres capaz de cumplir tal difícil demanda en este mundo tan frenético, os aseguro que lo agradeceréis. Adrian Levi ha conseguido crear un disco redondo y sin fisuras, sin complejos en cuanto a estilos se refiere, pero sin perder su perspectiva de mirada íntima con un maravilloso mensaje vitalista abriéndose paso entre la áspera y en ocasiones asfixiante madeja de la actualidad, estas under songs son un remanso de paz, un alivio que te atrapa en una especie de ensoñación de primavera tejida en pleno invierno, cargado de muy buenos arreglos y una interpretación sentida y de terciopelo.

Podéis probarlo en su Bandcamp (https://adrianlevi.bandcamp.com/album/under-songs), aunque os aconsejo su edición física porque estas canciones tienen que ser escuchadas al detalle para ser apreciadas en toda su magnitud. Muy recomendable.

Los Penúltimos - El apasionante mundo de Los Penúltimos (Autoproducido, 2016)

abril 10, 2016 6 Comentarios

Por fin recibí el nuevo disco de Los Penúltimos, cuarto para ser exactos, y lo recibo con alegría y ganas, aunque me dirán ustedes al escucharlo por primera vez que no hay ninguna pretenciosa producción de renacimiento musical para el cacareo de turno, no. Son ellos sin más, su tocado de blues y r'n'blues, sus versos de ida y vuelta y sus rimas de lenguaje simple pero efectivo, y que queréis que os diga, me alegra verles al pie del cañón con una colección de nuevas canciones.

Como ya comentaba en la reseña de su anterior disco Pequeñas Victorias (2014), además de los grandes nombres británicos adscritos al sonido de pub, a uno se le va la mano al escribir referencias próximas del rock estatal como Los Deltonos y Josele Santiago, quizás por el timbre de voz de Ernesto, sin embargo en este disco aparece un deje sureño y un toque muy del shuffle tranquilo y okie que JJ Cale adhería a cada palo que tocaba, digamos que se acercan sutilmente al roots americano un poco más que en su anterior disco.

Hasta que salga el sol les sitúa de entrada en su arquetípico pub-rock de rasgado de guitarras y armónica, y con Otros tiempos se abren paso con sus pareados de cajón que llevan sus reflexiones cotidianas por bandera. Mucho groove en la divertida Bomboncito y un toque sureño delicioso en Parada y fonda. Se fue es un buen swamp rock con coros barriobajeros, de mis preferidas, excelente revisión de la mítica canción de R.L. Burnside en Vámonos al sur y en Dos conectan el blues-rock con la canción popular española de una manera acertada y muy sutil, con recitado poético incluido.  No pidas más lleva la estructura arquetípica del blues a su rock de bar de barrio y cerveza para olvidar. Excelente también la balada de garage pop No pasa nada y demuestran sus capacidades en la instrumental  Que Dios nos asista que pasa como un suspiro y los acerca de nuevo al buen southern.  Perro fiel cierra el disco, de fraséo tranquilo, guitarra deliciosa y su armónica de blues años cincuenta.

El título El apasionante mundo de Los Penúltimos desprende cierta ironía, quizás ellos sean los primeros que tienen claro que la sencillez de su propuesta puede ser tomada como "sólo otro disco de rock" y que menos da una piedra, pero nunca es sólo rock, en su música directa, sencilla y sin efectismos veo mucha más verdad que en muchos de los cacareados artistas del rock del momento. Y es que para mi Los Penúltimos a parte de ser el gran valor del pub-rock patrio cantado en castellano, tienen su encanto personal, aquí está la voz característica y única de su líder Ernesto Ulibarri, sus blues y r'n'blues, acercándose al sur con una armónica tan del Mississippi que se agradece cada vez que aparece, swamp y también country encubierto, con sus boogies, muy buenas guitarras, slides y doces cuerdas si se tercia.

Canciones que se erigen como excusa pertinente para nunca dejar de mirar hacia adelante, con la actitud ante la vida de quien tiene su salvavidas en el rock, y eso es mucho, al menos para mi, al ver reflejada en sus historias cercanas y cantadas con esta especial determinación teñida de desencanto, la resistencia necesaria para nunca dejarse atrapar definitivamente por la acritud de lo cotidiano. A parte el diseño es muy bueno, todo hay que decirlo, según cuenta Ernesto los lápices corrieron a cargo del inspiradísimo Luis Pérez Ortiz y el diseño a cargo de Agustín Pilarte, que por cuarto disco consecutivo vuelve a dar en el clavo. Sin duda es su mejor disco hasta la fecha. Bienvenidos sean ustedes al apasionante mundo de Los Penúltimos.


Tengo muchas ganas de verles en directo, aunque su presentación me pilla algo lejos, para más señas el próximo 20 de mayo en el Gruta 77 de Madrid. 

Podéis escucharlo en Spotify:

Teenage Fanclub - Thirteen (Creation Records, 1993)

abril 04, 2016 6 Comentarios

La época llevaba unas guitarras sucias y ellos las metían para luego guiñar un ojo a la grada y cantar "-oid, nosotros también sabemos hacerlo, pero mirad que melodía tenemos, somos los verdaderos hijos de la Gran Estrella", Bandwagonesque dió a conocer a Teenage Fanclub a un nivel amplio, cosa que siendo escoceses y con la que se avecinaba en Londres fue una suerte.

Tanta repercusión les produjo cierto recelo que les llevó a reafirmarse en su identidad como grupo de ideas propias, así editaron la reválida Thirteen producida por ellos mismos, título en honor a la canción de Big Star. Este fue mi primer disco de los escoceses y en cassette para ser exactos, el que me propinó el flechazo. Desde la primera pasada me hechizó. Pero cuál fue mi sorpresa entrada la era digital y la llegada de la información a chorro que empecé a leer en algunos magazines de prestigio que este disco supuso un retroceso, una idea impensable para mi aún hoy, veo más lógico pensar que fue el difícil siguiente disco al más conocido, o que fueron los recelos por la popularidad reciente, actitud frecuente en este mundo plagado de envidias, o puede simplemente que los dardos envenenados hacia el business musical que contenía este disco causara más de un escozor en muchos periodistas con el orgullo muy hinchado.

Los escribas de alto copete por lo general así lo dejaron plasmado para los restos y muchos lo creyeron a pies juntillas. Pero no, de los Teenage se aprovecha todo, ni tan siquiera el tipo de producción elegida en este disco, cada disco fue grande y cada disco tuvo su personalidad, este fue el disco de la ruptura, su negativa a formar parte de los grandes y no solamente en un aspecto musical, que al fin y al cabo son pocos matices los que cambiaron, fue más su actitud de no entrar al juego de divos de los 90, y el hecho de no querer deshacerse de la gran familia que les rodeaba, cosa que convirtieron en una de sus no muy conocidas señas de identidad pero no menos importantes. También su condición de escoceses musicalmente más cercanos a ese otro rock alternativo americano, Dinosaur Jr., Yo La Tengo, Sonic Youth, los alejaba de todo lo que se cocía en la moderna London, y me da por pensar que eso a muchos les resultaba antinatural y les escocía en lo más profundo de su esfinter.

Ahora ya podemos hablar con soltura y supuesto conocimiento del legado de Big Star, pero entonces no teníamos por lo general un término tan ajustado en el vocabulario como power-pop, por mi parte les percibí como los verdaderos herederos de la gracia de los fab4 en los 90, ni Oasis ni leches, y tampoco se trataba de revival porque las guitarras eran las del momento, además su influjo ha sido a la larga de mayor consistencia y personalidad. Hang On es una canción que juega al despiste, el riff pesado de la guitarra lo delata de su tiempo, pero ese giro hacia el pop de manual en el tercer o cuarto compás me produce desde los albores de los 90 un cosquilléo rejuvenecedor que nunca ha perdido su magia.

Con The Cabagge podríamos hablar de Alex Chilton y quedar como señores, aunque es una tonada que hace con Buddy Holly lo mismo que un año después hicieron Weezer con más éxito comercial. Provincianos y a mucha honra, los Teenage no se dejaron embaucar por un negocio que exprimía a sus jóvenes promesas y pasaba su rodillo estandarizador por todo lo que pillaba por delante, ellos erre que erre en Creation hasta su liquidación. Dejan claro en el potente power-pop de manual titulado Radio que no están dispuestos a ser el próximo hype de usar y tirar, y en cierta manera esa es la esencia de este disco, su capacidad de reacción utilizando las únicas armas que tenían a mano, las canciones.  

Commercial Alternative es otra de las canciones que hacen referencia al mundillo de la música del momento con una letra más bien escueta donde se esconde una mirada irónica y sardónica a la época que se vivía y a la fina línea que separaba lo alternativo de lo comercial, o mejor, en que punto se buscaba entonces lo deliveradamente 'alternativo' para convertirlo en comercial y muchas veces a costa de la calidad. Fabulosa guitarra y armonías vocales en Escher, una gran canción que no ha perdido su fuerza a través de las décadas, y  Norman 3 o la grandeza de un estribillo cíclico eterno que nunca cansa, y que aunque muchos la vieron como una señal de falta de inspiración, a mi siempre me inspiró, una maravilla, una underrated song que suele decirse. Aunque para mi el disco giraba entorno a Gene Clark, siempre la primera que escuchaba, siempre la última del disco, una canción que escapaba a mi lógica, extensa intro instrumental que no hace más que agrandar la eclosión melódica que irrumpe en el último tercio, más adelante tuve la perspectiva y me percaté que en aquella década sólo Neil Young le sacó tanto partido como ellos a unas notas empapadas de distorsión, una canción casi toda instrumetal con una guitarra que destila puro Crazy Horse y cantada desde la West Coast, mítica.

De la producción de los 90 considerada su etapa clásica, quizás Thirteen esté situado a la cola, siempre a la sombra de su predecesor y de su reválida, aunque yo por mi parte no voy a entrar en el debate en bucle de si es o no un buen disco, por su puesto que lo es y que le den a la prensa escrita de la época (y no tan época), es más, aún hoy continua sonando increiblemente bien. Digamos para terminar que no concibo unos Teenage sin ninguno de esos discos. Por mi que no quede, metería la mano en el fuego por bastantes canciones en este número trece.

Iggy Pop - Post Pop Depression (Loma Vista, 2016). El adiós de la Iguana.

marzo 19, 2016 1 Comentario

Sólo nos queda Iggy Pop de la mítica fotografía que Mick Rock hizo en 1972 en un club de Londres, la santísima trinidad de la música transgresora de ese momento en la cresta de la ola, invencibles y arrogantes, dispuestos a comerse el mundo. Yo no quería caer en la nostalgia barata al hablar de Iggy Pop pero sin más me ha sobrevenido al escuchar este Post Pop Depresión, pues de su última producción es el disco que mejor muestra quién ha sido y quién es La Iguana de Detroit, y además porque los reflejos de Bowie son evidentes, todo sea dicho, en el año que se ha ido a su planeta de origen. Esta vez Iggy Pop viene acompañado de Josh Homme (Queen Of Stone Age, Eagles Of The Death Metal) que se encarga de la guitarra y de todo el proceso de producción, la banda la completan Dean Fertita también de los QOSA al bajo, y Matt Helders de los Arctic Monkeys a la batería.

Los mismos protagonistas no dejan margen a la hipótesis en sus declaraciones, efectivamente se trata de un disco que tiene la intención de evocar la etapa mítica en Berlín junto al Duque Blanco, puede que la relación que mayor partido artístico sacó al de Detroit en solitario a través de dos discos como The Idiot y Lust For Life. De aquella historia no os puedo contar nada que no sepáis. Y aunque primeramente eso que digo pudiera servir en bandeja de plata argumentos en contra con adjetivos como "refrito" o "nostálgico", no es tal. Primero porque Iggy Pop está increíble en todo el disco, su rigor sigue intacto y bastante más convincente que en Ready To Die con los Stooges, disco que por cierto me gustó, y segundo porque aquí Josh Homme además de las tareas en la guitarra, asume los mandos y unas armonías vocales que sin despuntar aportan detalles que recuerdan Bowie, la verdad es que tiene muy buen gusto. A destacar los arreglos de teclado y la sección rítmica formada por el sr.Fertita con su bajo grueso en primer plano, tanto como la excelsa gama rítmica de Helders, ambos dan un empuje a todo lo que suena en esta rodaja haciéndolo sonar incluso más poderoso.

La inicial Break Into Your Heart tiene el arquetípico fraseo vocal marca J.Osterberg, canción que en otras manos podría tildarse de ramplona, ​​pero no es el caso, de haber sido firmada hace tres décadas pasaría de clásica de su repertorio. Gardenia es excelente, me encanta y no me canso de escucharla, gran canción que tiene un groove contagioso, posiblemente una de las mejores canciones de lo que va de año y eso que señala hacia los clásicos de los 70, este riff de guitarra que apostilla cada verso sabemos que lo han robado furtivamente a Bowie, pero el placer a la escucha da como para perdonar sin más. In The Lobby es más moderna que los modernos que nos iban a salvar el rock'n'roll, con excelente motivo principal y el bajo distorsionado que como en todo el disco está presente en primer plano y aporta un plus de calidad.

En American Valhalla de nuevo el bajo de Fertita y los teclados a cargo de Homme dan un carácter único, y consiguen un halo intranquilo y a la vez atractivo. Sunday es otra de las highlights de este nuevo repertorio, una canción compleja y brillante con elementos dispares como los coros pastel y la percusión que la hacen extraña y única pero a la vez trepidante y original, tal vez la más berlinesa de todas. Iggy saca la bestia que lleva dentro en Vulture, una canción de tintes apocalípticos que aprovecha para desgañitarse como hacía tiempo que no hacía. En German Days de nuevo rememora la etapa de Berlín aunque destila un sonido más cercano a QOSA, la canción que mejor define musicalmente la relación artística entre los dos socios, aquí Homme consigue modelar el pasado de Iggy Pop en un rock estilizado y muy actual. Chocolate Drops es un medio tiempo que seduce como pocos y cierra el disco Paraguay, para mí una de las genialidades de este disco y la más extensa, con intro a capella y ambiente relajado que va cogiendo fuerza hasta acabar como si hubieran resucitado los Stooges, recitado del sr.Pop llena de exabruptos incluida.

Con Post Pop Depresión, la Iguana de Detroit entrega un disco artísticamente menos arriesgado que Préliminaires, uno de sus trabajos más incomprendidos, nada que ver con su faceta chanteur, y muy superior al disco Ready To Die firmado junto a los Stooges. A nadie negaré que bebe de las aguas berlinesas descaradamente, lo que lleva con respeto y con muchas tablas, no pierde su halo mítico y el carisma que siempre le han caracterizado y que marca la diferencia. Esta vez con la suerte de tener a su lado a un socio como Josh Homme que con sus tareas en la producción ha dado una personalidad propia al disco aprovechando su experiencia musical pero respetando la marca de agua de su protagonista. Recobra el pulso y la tensión de épocas pretéritas pero lo hace con los pies en la tierra que pisa, sin nostalgias facilonas, en un tono oscuro y desencatado, y obviando totalmente la autocomplacencia en su discurso, y puestos a situarlo, si no es su mejor disco en un par de décadas, si el que más me ha hecho vibrar desde American Caesar.

Si es cierto lo que afirma será su último disco, un canto del cisne bien hilvanado que proporciona las dosis de gozo musical que podríamos esperar de él. Un gran disco.


The Wave Pictures - A Season In Hull (Wymeswold Records, 2016)

marzo 17, 2016 4 Comentarios

A The Wave Pictures les conocí por Play Some Pool, un disco de versiones de Bruce Springsteen que me dejó cartón-piedra, la parquedad de la grabación y su voz característica no me impidieron ver que una de las grandes facultades del bueno de David Tattersall es saber encontrar la médula ósea de la canción, aunque aquel disco más que acercar a los fans de Bruce a su obra, es fácil que recorriera el sentido contrario, la mía creo que fue la excepción. De ahí a su Instant Coffee Baby del año anterior y a situar entre los mejores de aquel 2008, a las revistas del momento me remito. Fue un disco que en su momento disfruté mucho, una canción como Leave The Scene Behind es un pepinazo infranqueable, clásico de su repertorio.

Pero no les seguí, eso sin mencionar que es difícil seguirles con la cantidad de discos que editan. Hasta que my mestre-friend Johnny JJ que nunca se ha cansado de reivindicarles me volvió a poner en la pista, le hice caso con su reseña del Great Big Flamingo Burning Moon, su anterior disco, y disfruté, recuperé el gusto por escucharles, un señor disco. Ahora no dudo en reconocerle a David Tattersall su genialidad, quizás uno de los songwritters más originales y avispados del momento. Arrastra varios tópicos como que son los nuevos Violent Femmes, cosa que después de tres lustros ya sobra mentar, también que su voz a más de uno le para, pero si se atiende bien y surge la chispa se abre ante el oyente un universo paralelo donde la canción como unidad mínima musical se sitúa en el centro sin fuegos artificiales, ni efectos innecesarios, y digo más, se le suele etiquetar de artista lo-fi, adjetivo que no es que no sea cierto, es que simplemente no le hace justicia pues a poco que escuches con atención la amalgama de registros se suceden con gracia y atino, otra cosa es que su rodillo de frescura y parquedad haga parecer lo contrario en la superficie.

Editan ahora A Season In Hull, y la verdad es que conecta directamente con aquel disco que me los descubrió, su inmediatez y el hecho de que ha sido grabado en directo con tan sólo un micrófono lo convierten en un disco destinado a que me guste mucho, a la manera de los viejos grupos de bluegrass y folk, directo y lúcido. Otra particularidad del presente disco según cuenta el propio Tattersall, es que escribió las canciones lo más rápido que pudo para luego invitar a un grupo de amigos para hacer la grabación juntos en su cumpleaños. Atrevido y con un resultado muy satisfactorio. Una colección de canciones que transcurre a bajas revoluciones, no hay aquí pepinazos o enormes hits para radiar, y predominan los medios tiempos y baladas, un disco que contrasta con el inmediatamente anterior, pero que resulta igualmente atractivo y disfrutable.


Y a mi entender es, en esta sencillez apabullante, donde sus facultades llegan al mismo epicentro emocional de la tonada, donde su interpretación se persona de manera más intensa y visceral. Aunque ojo, que la simplicidad sea bandera en esta producción no debería esconder que David Tattertall por momentos saca oro de su guitarra acústica marcándose unas líneas a las séis cuerdas de auténtico lujo, escuchad sino la que da título al disco A Season In Hull, ciertamente oscura y a modo de loop analógico que sabe a clásico folk. El disco se desarrolla en un tono donde el amor y el desamor son protagonistas, en The Coaster in Santa Cruz su guitarra destila años 20, una delicia, canción de antiguos recuerdos a punta de tristeza y con una harmónica que llora acordes folk, una de mis favoritas. Y me asombra como puede sacar el groove que saca en Slick Black River From The Rain teniendo en cuenta los medios a su disposición, simplemente genial. Continua un tono oscuro de desilusión y desencanto pero que me sabe a gloria en sus manos e interpretación. Que decir de la maravilla titulada Thin Lizzy Live and Dangerous. Las referencia musical vuelve a aparecer como parte latente del amor finiquitado en Memphis Slim in Paris. Curioso el recitado de Flow My Tears, The Musician Said a tres voces. A Letter From Hull  es una de esas perlas de folk-pop acústico de estribillo irresistible. Cierra el disco David In A Field Of Pumpkins acompañado de acústica y harmónica, con un tono menos oscuro y más positivo donde queda latente que después de todo el buen humor y esa visión del mundo tan particular en The Wave Pictures no han sido dañados en absoluto por este disco un tanto más sombrío.

Sería difícil para mi situar este disco en su ya extensa discografía, además no sé si en el caso de los Wave Pictures es realmente necesario, pues para mi sus discos, salvando las pequeñas particularidades de cada producción, forman parte de un todo con una misma entidad donde queda latente una actitud admirable ante la vida y ante la música, es más, si te gusta uno de sus discos y logras entrar en su mundo, entrarás en todos. Y este A Season In Hull no iba a ser menos. Habrá quien diga que es un disco menor por la concepción y simplicidad del mismo, cosa que no quita que sea uno de mis favoritos del año en curso.


  • Viernes 18 de marzo de 2016: Madrid, Siroco
  • Sábado 19 de marzo de 2016: Barcelona, Antiga Fàbrica Estrella Damm

The Jangle Band - Edge Of A Dream (Pretty Olivia Records, 2016). De Perth al Altet

marzo 16, 2016 4 Comentarios
Power-pop, jangle-pop, The Byrds, The Beatles, Teenage Fanclub, Big Star

Como ya anuncié en su momento en el Exile (http://goo.gl/39SjoX), los australianos The Jangle Band han fichado por Pretty Olivia Records, sello alicantino donde tienen su casa otros grupos también favoritos como Star Trip y The Wellgreen. Son tal para cuál. ¿Se puede ser fan de un sello discográfico? No sé si tal acepción existe en el diccionario de la música, pero lo cierto es que en el poco tiempo que llevan en marcha han demostrado tener muy buen gusto en su catálogo. Vamos al tema.

The Jangle Band gira en torno a la figura de Joe Algeri, un tipo prolífico al que es difícil seguir la pista. Para quien no le conozca apuntar que es un veterano de la escena australiana de Perth, aunque le conocí hace pocos años y me sorprendió con un proyecto llamado The Britannicas junto al americano Herb Eimerman, otra joya escondida, siempre en mil y un berengenales: The JAC, Jack & the Beanstalk, Summer Suns. Ahora se saca de la manga Edge of a dream con una nueva formación y un nombre que ya de entrada no intenta ni dismular que estamos ante jangle-pop de la vieja escuela. Para ello el sr. Algeri ha fichado a  Jeff Baker y Ian Freeman, también veteranos de bandas míticas y ya olvidadas de la escena de Perth de los 80 (The Palisades, Mars Bastards, The Rainyard y Header). Por cierto Pretty Olivia recuperó las canciones de los Rainyard hace un par de años, un tesoro escondido para quien guste moverse por estas latitudes. La banda la completan Dave Wallace al bajo y Mark 'Sid' Eaton a la batería, y todos en las harmonías.

Ian Freeman - vocals, tambourine Jeff Baker - guitar, vocals Joe Algeri - guitar, vocals Dave Wallace - bass, vocals Mark 'Sid' Eaton - drums, vocals
Photo: Chris O'Halloran
Es evidente que este grupo busca agitar sus guitarras en busca de las melodías que transcurren por esa siempre recurrente carretera que tanto amamos camino de la West Coast de la mano de los primeros Byrds y con los Beatles en el relicario, sobretodo tienen la magia, y la producción suena de fábula, ni un pero. Ya presenté Kill the lovers y This soul is not for sale, dos canciones perfectas en su concepción y ejecución que hacían presagiar un gran disco (reseña single: http://goo.gl/fSP2R1). El disco abre con 282 y uno ya se siente como en casa con este pop dulce y ligero tan british de papel pintado y los Kinks asoman por el retrovisor, otra tonada de jangle byrdiano la encontraremos en I love you too, delicioso. Y aunque lluevan cubos de agua haced sonar Edge of a dream y abrid las ventanas, veréis disiparse los nubarrones con el tintinéo de la rickenbaker y ese rascar de cuerdas de progresión folk-rock y alma de Gran Estrella. El sr.Algieri nos canta también a sus recuerdos de juventud del pasado en Perth. Que llegue ya la primavera con temazos como Another light con estribillo de ventana bajada y mano al viento. Cierra el disco Exile on Murray Street, una balada acústica con una harmónica y una pedal preciosa, perfecta.

Un disco que pasa como un suspiro y suena a clásico, compuesto mayormente por medios tiempos, jangle de los Byrds y el power-pop menos gamberro que nos recordará a los Teenage Fanclub de las canciones norteñas que nos dejaron a finales de los 90, colección de canciones que invitan a repetir y a embriagarte en sus aromas de sol de media tarde. No os perdáis este disco, a mi me acompaña desde que está disponible en su bandcamp aunque desde el primer momento supe que el formato vinilo ocuparía su lugar correspondiente entre mis preferidos de la añada en curso, una compra sobre valor seguro pués suenan rickenbakers y alegra la existencia mientras suenan sus canciones, y una buena manera de preparar el camino al equinoccio primaveral. Si ya es difícil mover a nuestros valores entre provincias, va a ser difícil poder traerse a los aussies, sería una alegría. ¿Ninguna promotora se anima? vamos!.  Muy recomendable.



Podéis escuchar el disco en su bandcamp:
https://prettyoliviarecords.bandcamp.com/album/edge-of-a-dream

Y comprar el disco en la web de Pretty Olivia Records:
http://prettyolivia.bigcartel.com/product/the-jangle-band-edge-of-a-dream

The Cult - Hidden City (Cooking Vinyl, 2016). El camino de la espiritualidad.

marzo 15, 2016 6 Comentarios

No ha sido fácil ser fan del Culto a lo largo de los años, sobre todo desde que los conocí en el impasse entre Sonic Temple y Ceremony, continuados por el fenomenal e incomprendido disco de la cabra, pero en todo caso sólo dos discos en toda la década de los 90 me dio por pensar que la trayectoria de una de las mejores bandas de hard-rock (añadimos melódico) de su generación no encontró su espacio entre grunge, brit-pop, indie ... etc Entrado el nuevo siglo con Beyond God And Evil reavivaron la llama como un disparo atronador que nadie esperaba, y de nuevo tuvimos que esperar más de un lustro para su continuación, desesperante. Con The Cult uno aprende a esperar, aunque nunca dejé de seguir la pista de Ian Astbury y Billy Duffy.

Vino el despreciado Born Into This, y digo despreciado porque lo fue, un disco que me gustó y ofrecía algunos registros vocales por parte de Astbury que para su rango habitual y conocido resultaba extraño y/o arriesgado. Entonces se inicia, según la banda, una trilogía de la que hasta ahora no tenía constancia y que completan la anterior y excelente Choice Of Weapon y el nuevo Hidden City. Caída, redención y renacimiento. Obras en las que Billy Duffy ha ido cogiendo forma en un curva ascendente que en el presente disco se advierte de lo más inspirada, y donde la mística de Ian Astbury encuentra un nuevo marco para desarrollar su lírica espiritual del despertar de la conciencia, y como no podía ser de otra manera con ideas de denominación de origen indígena americana, quizás ahora más maduro y creíble, y menos fantasioso.

El título es un término utilizado infinidad de veces, aquí la Ciudad Oculta hace referencia al espíritu, pues el tema va de salirse del rebaño a través de la espiritualidad, también de la importancia de la fe como medio y no como fin, tratar de esquivar las cuestiones de la vida moderna que nos atan con un lazo bien corto, mensaje llevado al tiempo que nos toca vivir y que descubre una pretensión mesiánica pero que en boca de los ingleses y con la fuerza y ​​mala leche que imprimen alcanza un nuevo equilibrio a remarcar en su trayectoria, y espero que dure.

Una espera larga después de cuatro años, los jugosos adelantos hacían esperar lo mejor, Dark Energy se impone potente con su marca hard-rock de guitarras rocosas, tarjeta de presentación que pone las cosas en su lugar ya de entrada, letra que expone su particular visión sobre un estado del bienestar donde la mala energía y la pasividad se filtran en todas partes, el vídeo con la corrida de toros detrás mientras se suceden las lyrics es para ponerla dura de verdad. Deeply Ordered Chaos de tempo más pausado aporta otro color diferente aunque no extraño en sus manos, recordemos que los medios tiempos del culto tienen sello de himnos, y en este afinan su puntería en pocos versos despachando a los europeos como personajes de paciencia endémica sumidos en un sueño americano que los consume sin remisión, brutal. Hinterland confirma que tienen algo grande entre manos, este "destroy the destroyers" y el "the truth is you" nos habla de la búsqueda de la verdad dentro de uno mismo, cantado entre la amenaza y la sacudida al oyente, trepidante. Superada la primera fase de encantamiento con los adelantantos, el disco se desarrolla con canciones que giran alrededor de estribillos portentosos de intención iniciática que sitúan en ocasiones la fe en el centro, como en No Love Lost, con su "love turns to hate when the heart loose faith" canción que recuerda al disco de la cabra y con un John Tempesta completamente integrado en la formación y que da un marcado carácter rítmico. En Dance The Night consiguen una tonada perfecta para las ondas, los riffs sencillos pero evocadores de Duffy y el portentoso fraseo de Astbury huyen de sus demonios con un baile bajo las luces tenues de la noche, continúan siendo los reyes del hard-rock melódico sin ninguna duda.

Los solos de guitarra de Billy Duffy numerosos en el pasado en cada disco, actualmente se dosifican, predomina el riff rocoso y el arpegio sugerente, esencial en canciones como In Blood, medio tiempo marca de la casa no muy llamativo pero que con las escuchas pasa la criba ampliamente, Birds Of Paradise tiene algo de su disco Love en la intro que se marca Duffy, uno de los mayores estilístias de la guitarra que quedan en esto del rock duro, mama de los clásicos y a la vez es único y reconocible, Astbury a su vez se despacha una de las mejores intervenciones vocales del disco, espectacular "don't drink the poison, pure illusion" somos extrañas aves en el paraíso viviendo de ilusiones vacías, espectacular.

No podía faltar el latigazo eléctrico de rigor de GOAT, faltaría más, Billy Duffy brilla como nunca y Astbury se cabrea, la sangre salpica hasta el techo "they don't even know that their dead, they don't even know that their wrong" si señores, para despertarse del letargo vienen bien latigazos de este pelo. Sutil trenzado de guitarras en Avalanche Of Light, personifica la luz, sitúa el amor en el centro y el odio como el elemento a combatir, "love is everything, hate is smaller" y donde despertar la conciencia es pasar a la acción "feel in this life everithing's wild, everything came from you". Una intro acústica nos abre a Lilies de la mano de esta mirada ingenua y contemplativa hacia la belleza más pura de la naturaleza "your innocent life, your immaculate heart, walked with pilgrims in the snow, dressed like wolves in these exotic lands, showed me how to live another way" me encanta cuando Astbury se pasea por el bosque. Heathens nos retrotrae a Sonic Temple con una guitarra gloriosa y Astbury grita que se acerca el momento "Wilderness, she is coming alive", y cierra este disco con la excelente y favorita Sound and Fury, intro de piano de cola, típica canción que sólo podría existir para cerrar un disco pero que con las escuchas crece y se hace más y más grande, "awake once more anew, with sweet surrender my love in sound and fury" gran final para un muy buen disco.

Quizás no obtengan el apoyo mediático ​​más allá de su fiel base de seguidores de toda la vida, que sé que no somos pocos, tanto da. Siempre les ha pasado desde el Ceremony, lo mismo parece suceder con otros grupos como los Waterboys, en definitiva artistas con una larga trayectoria que nunca han obedecido a nada más que a lo que el cuerpo les ha pedido, pisando con seguridad y marcando su territorio a base de una marcada personalidad, pues si algo caracteriza a Hidden City es el de ser un disco al más puro estilo The Cult donde veremos reflejadas sus diferentes épocas en un cancionero consistente y llevado con rigor e intensidad, y a diferencia de su también portentoso Choice Of Weapon, con un tono más reflexivo sin que falten sus guitarras y una interpretación vocal realmente portentosa marca de la casa. Me gusta este rock mesiánico que han parido, un camino espiritual en contacto con la naturaleza iluminado de amor y libertad pero sin sensiblerías baratas que valgan. Muy bueno.



Escrito originalmente para NO SÉ VIURE SENSE ROCK

Armonías vocales, canta mejor acompañado.

febrero 28, 2016 10 Comentarios

Las armonías vocales han estado presentes a lo largo de la historia de la música como elemento de acompañamiento bien enriqueciendo una melodía o también como absolutas protagonistas. No voy a entrar a situar sus orígenes en siglos pasados, está claro que desde el albor de los tiempos tenemos ejemplos de su presencia en ámbitos diversos, festivo, litúrgico, laico y/o artístico. Pero si intento afinar la puntería hacia el origen de este invento que llamamos rock aparecerá en diversos lugares, por ejemplo en el sur afroamericano y las iglesias donde unían sus voces los coros gospel, o en los campos de trabajo donde avivavan las pocas esperanzas que pendían de un hilo con sus juegos vocales de preguntas y respuestas, también los primeros colonos que se reunían en sus comunidades alrededor de una fogata para celebrar la cosecha con instrumentación mínima y tonadas folk, con una pretensión manifiesta de reforzar el arropo y el sentimiento de comunidad intentando no perder sus raíces. Situar las coordenadas exactas fundacionales es labor compleja, lo que si sé con seguridad es que las armonías vocales, como protagonistas, se han filtrado a lo largo de las décadas en infinidad de estilos, edulcorando el resultado, o mejor dicho, dando una pátina agradable que reconforta, vendría el R'n'B, el Doo Wop, el Soul, el Folk Rock...

Por mi parte desde que empecé a escribir este post la cantidad de canciones, bandas y artistas que han ido saliendo a la palestra es impresionante, me ha revelado la importancia de las armonías vocales en la música popular de las últimas décadas, también de como sin yo ser muy consciente me han acompañado desde muy tierna edad, o bien por escucharlas en la radio, o por esas viejunas recopilaciones que algún familiar tenía a buen recaudo, con ningún interés para el coleccionista pero de inmenso valor para mi. ¿Los primeros? The Beatles, The Everly Brothers, The Beach Boys, la ELO y The Temptations estuvieron desde el principio, a ellos se fueron sumando aquellos que fui encontrando en este eterno tirar del hilo musical, en el r'n'b y el soul imprescindible parar a la altura de las Raelettes de Ray Charles, tan influeyentes como fueron, al igual que la labor de las Sweet Inspirations que junto a Aretha Franklin firmaron alguna de sus mejores armonías, pero ojo que en solitario guardan oro, del soul podríamos hacer un playlist entero de armonías vocales. Muy presentes también en los 70 de la contracultura con algunos nombres que hicieron de la armonía vocal auténtico portento a su paso por diversos grupos, The Byrds, Buffalo Springsfield, CS&N, incluso me permito la licencia de meter unos cuantos grupos más modernos que pese a mamar con descaro de los clásicos tienen su importancia capital y generacional, los Teenage Fanclub, The Jayhawks, Fleet Foxes, incluso Animal Collective y Panda Bear que algún disco maravilloso han sacado ¿por que no? si dejamos de lado el elemento cool que a muchos repatéa y nos dejamos de prejuicios, lo que ellos hacen hoy en día con las armonías vocales pocos lo llevan con tanto atino.

La gesta de primeras parece sencilla, pero no lo es tanto ya que es difícil no dejarse fuera alguno, seguro que falta alguién, Chordettes, The Shirellers, Tokens, Bee Gees, Yes, Journey, Boston, y seguro que de alguno de ellos habríais elegido otra canción (como no acordarse del Because de los Beatles) pero ahí mi subjetividad ha hecho el resto, son mis canciones... por lo que os invito a participar en comentarios. Respecto a las posiciones de esta lista decir que son simplemente circunstanciales, no creo que haya un primero que despunte, pero alguno debía estar arriba, Seguro que mañana, como toda lista que se precie, sería totalmente distinta.

Me limito a los 30 que ahora mismo me han venido a la cabeza, canciones siempre con las armonías como un elemento importante. Sin más os dejo este playlist de canciones que vienen a explicarnos como varias voces cantando en armonía pueden reconfortarnos de una manera especial como si invocaran instintivamente algún sentimiento remoto y lejano, me encantan las armonías vocales. ¿Y a vosotros?
  1. The Beach Boys - Good Vibrations
  2. The Beatles - In My Life
  3. Aretha Franklin and The Sweet Inspirations - You Make Me Feel
  4. Everly Brothers - All I Have to Do is Dream
  5. The Byrds - Turn! Turn! Turn!
  6. Ray Charles And The Raelettes - Hit The Road Jack
  7. The Mamas & The Papas - California Dreamin
  8. CS&N - Helplessly Hoping
  9. The Band - The Weight
  10. Simon & Garfunkel - The Sound Of Silence
  11. Buffalo Springsfield - For What It's Worth
  12. The Temptations - My Girl
  13. Four Tops - I Can't Help Myself
  14. The Ronettes - Be My Baby
  15. Queen - Bohemian Rhapsody
  16. Fleetwood Mac - The Chain
  17. The Zombies - Time Of The Season
  18. The Eagles - Hotel California
  19. America - Sandman
  20. ELO - Mr.Blue Sky
  21. The Platters - The Great Pretender
  22. Supertramp - It's Raining Again
  23. Frankie Lymon and The Teenagers - Why Do Fools Fall in Love?
  24. The Supremes - Stop In The Name Of Love
  25. Teenage Fanclub - Ain't That Enough
  26. The Jayhawks - Blue
  27. Beachwood Sparks - Make It Together
  28. Fleet Foxes - White Winter Hymnal
  29. Panda Bear - Comfy in Nautica
  30. Animal Collective - My Girls

LNZNDRF - LNZNDRF (4AD, 2016). El camino del Krautrock.

febrero 23, 2016 3 Comentarios

Bajo el nombre impronunciable de LNZNDRF encontramos en formato trío a Scott y Bryan Devendorf del grupo The National y a Ben Lanz de Beirut, una conjugación única de dos formaciones más conocidas en un disco que ataca directamente sobre sus influencias con el foco puesto en el Krautrock, estilo no muy reconocido por la mayoría pese a su importancia en otros estilos más populares como el post-rock, incluso el shoegaze, al que llegan con lucidez en algunas de estas canciones.

Scott Devendorf, Bryan Devendorf, The National, Ben Lanz, BeirutUna joya única si atendemos a la oferta actual, pero sobretodo por el acercamiento de LNZNDRF a las escuelas alemanas, trata de largos desarrollos de intención sombría, de la mugre post industrial y decadente arquetípica impregnando cada verso cantado y cada progresión matemática, detalles muy leves de electrónica, mayor énfasis en las guitarras y ambientes conseguidos, rozan lo experimental sin meterse de lleno, haciéndolos más accesibles pero sin dejar de sonar en todo momento realmente inspirados.

El disco empieza con Future You, una pieza instrumental y también la más extensa del disco, siete minutos tejidos desde cero hasta alcanzar el clímax, un comienzo que deja a las claras que si algo hacen bienes LNZNDRF es beber directamente de las fuentes y no de los afluentes trillados actuales. Le sigue Beneath The Black Sea  que se acerca al post-rock por los derroteros que en su día siguieron Joy Division, además es innegable la similitud en la interpretación vocal, eso si, ríanse señores del post-rock de festival veraniego, una canción muy inspirada. En Mt Storm las harmonías vocales de intención etérea nadan sobre un ambiente de pulsión cardiovascular con un cambio de ritmo que hará las delicias de la parroquia independiente venida del Dream-pop, igual de accesible se muestra King Things, una delicia. Hypno-Skate vuelve al ritmo matemático inamovible al que se van enroscando capas de sintes y detalles de guitarra en un in crescendo intenso. Atacamos la parte final del disco a modo de breve interludio de electrónica orgánica que no llega a dos minutos con Stars And Time y que da paso a Monument la más cercana al pop y digamos que comercial, no por ello prescindible, o si. Cierra Samarra y como la apertura del disco deja el sabor de boca del gran Kraut, instrumental que además nos acerca a los origines del shoegaze con tormenta eléctrica incluida, gran manera de cerrar, imponente. 

A más de uno el Krautrock le quedará fuera de su alcance (no puede gustar todo y es respetable), sin ir más lejos no es mi fuerte ni mucho menos, si se pueden reconocer fácilmente las influencias de los grandes Faust y Neu!, alguna melodía que a los Can más accesibles les hubieran venido de perlas, y sin llegar a la experimentación de Cluster tienen algo de sus capas ambientales, apreciaciones de brocha gorda, sólo coordenadas, pues a dichas influencias se acercan desde la accesibilidad, cosa que lo hace recomendable para neófitos y como buen punto de partida del que tirar del hilo. Y bueno, a los que ya hayáis cursado algún grado en las escuelas de Berlin y/o Dusseldorf no os va a descubrir ningún secreto, eso si, quizás encontreis entre estas canciones de intención más pop algunos momentos realmente placenteros. Los caminos del Kraut son inescrutables. Muy recomendable.

Sea Pink - Soft Days (CF Records, 2016)

febrero 19, 2016 2 Comentarios

Sea Pinks es el grupo de esparcimiento donde Neil Brogan ha desarrollado a lo largo de los años su visión particular al margen de Girl Names, grupo escocés donde ejerce sus labores como batería. En condiciones normales no me hubiera llamado la atención, pués grupos de pop que pretendidamente buscan el sonido independiente y underground de décadas pretéritas hay a patadas y en la mayoría de los casos me resultan inócuos.

Pero en ese continuo separar la paja del grano me encontré con Dreaming Tracks (2014) y me dejó descolocado, me llamó la atención, un magnífico disco a recuperar si es que no lo conoces, trabajado y con muchos matices perfectamente ensamblados que resulta a la vez barroco y psych indistintamente, una maravilla que venía a confirmar que Neil Brogan iba en serio y bien dispuesto a que Sea Pinks superara su condición de proyecto paralelo. Cuarta referencia para ser exactos aunque fue el primero grabado con banda en el estudio después de unos cuantos discos (bien recibidos eso si, atentos a Freak Waves) donde mayormente grabó todos los instrumentos.

Ahora con Soft Days, Brogan realiza una regresión en la producción respecto a su antecesor y apuesta por un repertorio pensado y compuesto para el formato trio, más simple pero no menos gustoso, un disco con mucho encanto y quizás su disco más consistente hasta la fecha. Me ganaron de entrada con el adelanto Depth Of Field, y no sólo porque no esconde la gran influencia de The Go-Betweens, es que además transmiten la magia propia del grupo de Robert Forster y Grant MacLennan en sus años de máximo esplendor como si tan sólo la hubieramos pellizcado de allá. Importante que no os dejéis llevar por la impresión que da la primera canción, (I Don't Feel Like) Giving In aunque fabulosa juega al despiste por su marcada esencia post-rock, bajo grueso y vista puesta en los Joy Division, nada más lejos de la realidad, cuando empieza Ordinary Daze se despeja la incógnita, esto va de pop y guitarras, aunque no me atrevería a enmarcarlo en el territorio del power-pop arquetípico tanto como por la influencia de la música de los Smiths.

Melodías y de guitarras que viajan a través de las décadas, tocando los 60, fíjense en el estribillo de Cold Reading, incluso que sería de los Beach Boys de haber sido un grupo independiente, sonarían algo así como a Green With Envy, o el maravilloso pseudo-surf. Yr Horoscope. Muy presente los Smiths en canciones como Trend When You're Dead y Everything in Sight. Y si pueden mirar sin complejos, y con esto quiero decir que a su manera, hacia el power-pop clásico de principios de los setenta también son capaces de encarar las sonoridades más directas de finales de esa misma década a su vez que sortear el brit-pop con temazos como Down Dog. I Won't Let Go que es otra pequeña perla pop que consigue el mismo efecto hipnótico que los loops orgánicos de guitarra de Kurt Vile pero sin tener que recurrir al exceso en la duración. Despide el disco Soft Days, un broche perfecto con un pie metido en las aguas lluviosas de Echo & The Bunnymen.

Sea Pinks ha logrado subsistir a la sombra, lejos de los bombásticos medios británicos que todo lo hinchan, ha crecido a su marcha como grupo paralelo, eso les da un encanto de independencia pura y sin cortar como la de antes, se desmarcan por tanto del pop "indie" estilizado para anuncios publicitarios que tanto gusta en la actualidad, y es que Neil Brogan sabe imprimir a su música la autenticidad propia del mejor pop guitarrero de los setenta y además tiene una gracia especial para encontrar la melodia sixty apropiada, además con un regusto al sonido más escondido y underground de los 80 que me da la sensación que gustará a los plumillas más fundamentalistas y defensores de dicha década de la que absorve gran parte de su gracia sonora, rugoso, vaporoso y básico, mojado de reverb hasta las trancas, la simpleza de un grupo con tan solo batería, bajo y guitarra. Un disco que parece pequeño, pero es único en su concepción mirando a la actualidad, maravilloso pop underground del que hacía tiempo no escuchaba procedente de las islas británicas. Muy recomendable.

Podéis escuchar y/o comprar el disco en su Bandcamp:
https://seapinks.bandcamp.com/



Escrito originalmnte en NO SÉ VIURE SENSE ROCK



"Odio las canciones que te hacen pensar que no sirves para nada. Odio las canciones que te dicen que has nacido para perder. Que no le sirves a nadie. Que no sirves para nada, porque eres muy joven o muy viejo, muy gordo o muy delgado, muy feo o muy ésto o aquello. Canciones que te deprimen o canciones que se ríen de ti por tu mala suerte o tus desgracias. Quiero luchar contra esas canciones hasta el último aliento y la última gota de mi sangre. Quiero cantar y demostrar que éste es tu mundo, aunque te haya golpeado y te haya tumbado docenas de veces. aunque te haya golpeado y arrastrado. Sin importar el color, tamaño ni constitución, quiero cantar canciones que te hagan sentir orgulloso."
Woody Guthrie